¿Qué dirían hoy los comuneros si alzasen la mirada y vieran lo que está ocurriendo en nuestra tierra? Si vieran cómo nuestros pueblos vuelven a ser entregados. Cómo se decide desde arriba, sin escuchar al pueblo. Cómo se saquea el territorio en nombre del progreso mientras se condena al abandono a quienes lo habitan.
Hoy, desde Villalar, desde la plataforma Stop Biogás Castilla y León, venimos desde Machacón, Aldeaseca, Olmedo, Fuentelcésped, Milagros y desde muchos otros rincones de nuestra tierra para alzar la voz. Y seguramente los comuneros gritarían lo mismo que gritamos hoy nosotros: ¡Socorro, nos quieren matar! Nos quieren matar los pueblos, nos quieren matar la tierra, nos quieren matar el agua, nos quieren matar el futuro.
Nos quieren resignados, callados y agradecidos mientras convierten Castilla y León en una colonia energética, en un vertedero industrial, en una tierra de sacrificio.
Nos quieren imponer macroplantas de biogás y biometano, macrogranjas, proyectos industriales y falsas soluciones verdes que solo dejan contaminación, degradación y despoblación.
Pero igual que entonces, hoy también hay gente dispuesta a plantar cara. Porque esta lucha no va solo de biogás, ni de biometano, ni de macroproyectos. Va de dignidad. Va de decidir si seguimos siendo dueños de nuestra tierra o simples espectadores de su destrucción.
Y si algo nos enseñaron los comuneros, es que un pueblo que defiende lo suyo nunca está derrotado.
Por eso hoy, desde Villalar, decimos alto y claro: No pasarán sobre nuestros pueblos. No pasarán sobre nuestra dignidad. No pasarán sobre nuestra tierra.
Porque somos personas viviendo en territorio, no territorio.
Y porque no lo queremos ni en tu pueblo, ni en el mío.
¡Viva Villalar! ¡Vivan los comuneros! ¡Viva Castilla y León!