Intervención de los represaliados por las protestas antisionistas durante la Vuelta Ciclista en Villalar 2026

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Compañeras y compañeros.

El septiembre pasado, durante la vuelta ciclista, un equipo sionista quiso competir en nuestra tierra como si no hubiéramos visto en directo como Israel perpetraba un genocidio. Pero lo que también vivimos fue muy importante: la respuesta de los pueblos, que le asestamos una gran derrota al sionismo en nuestro país, en lo que posiblemente fue el mayor logro del movimiento de solidaridad con Palestina. Salimos a las calles, levantamos la voz y tratamos de bloquear con nuestros cuerpos el paso de los ciclistas del equipo israelí como un acto de denuncia contra el genocidio que sufre el pueblo palestino, dirigido de forma tan cruel contra todos, pero en especial contra la infancia.

En Castilla, respondimos. Especialmente en Madrid, donde miles de personas saltaron al circuito y lograron parar esa etapa. No fue un simple gesto simbólico; fue una demostración de que cuando el pueblo se organiza y la convicción supera el miedo, se pueden frenar incluso los intentos más descarados de normalización de la guerra genocida.

Pero esa dignidad tiene un precio, que bien vale la pena afrontar. En Valladolid, cuatro militantes comuneros hemos sido represaliados por nuestra acción. La Fiscalía dependiente del Gobierno pide 8 años de prisión y la organización sionista ACOM, que se ha personado en el procedimiento como acusación popular, la eleva a 10 años. Todo ello por una acción pacífica y necesaria de denuncia, de la que estamos orgullosos y donde reconocemos los hechos, pero nunca que eso constituya delito alguno, sino una mera muestra de compromiso. Defenderemos las veces que haga falta que hicimos lo que teníamos que hacer.

El juicio previsiblemente comenzará en otoño. En torno a esas fechas organizaremos una asamblea de apoyo con todas las personas que quieran respaldar a los represaliados. No será solo un espacio de solidaridad, sino también de organización. Pondremos mesas, huchas, impulsaremos actividades, charlas, etc.

Y esa asamblea no servirá únicamente para exigir la absolución de los represaliados y acompañarnos en el proceso judicial, sino para reforzar el apoyo a la causa palestina, que no es otra que la causa de la humanidad. Apoyar a Palestina es también posicionarse contra la guerra genocidas y colonial, contra el imperialismo y contra el nazi-sionismo, entendido como una fuerza de injerencia que desprecia la soberanía de los pueblos.

Tenemos expectativas de ganar este juicio en el plano jurídico, la razón y la verdad están de nuestro lado. Pero, sobre todo, sabemos que lo vamos a ganar en el plano político. Porque cada maniobra represiva lo que hace es visibilizar aún más la resistencia y reforzar la legitimidad de nuestra lucha.

No podemos dejar de señalar la enorme hipocresía del gobierno español, que se llena la boca diciendo que es el Gobierno que más apoya a la causa palestina en el mundo. Mientras dicen eso, imponen multas a activistas por todo el Estado y amenazan con años de prisión a quienes nos movilizamos con coherencia y sin postureos. Esa es su doble cara: palabras de apoyo hacia fuera, pocos hechos concretos y represión hacia dentro.

Frente a eso, nuestra respuesta tiene que ser clara: más organización, mas formación y más firmeza. Porque si algo ha demostrado la historia de Castilla es que este pueblo no se arrodilla, tampoco ante el sionismo.

¡Viva Palestina libre!

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