Halima ya no va a pedir ayuda: va a defender su derecho a una vivienda para ella y sus hijos, si no puede seguir viviendo en su casa.
El día 18 de enero conocimos a Halima. Tenía fecha de desahucio el 21: su casa estaba ahora en manos de la inmobiliaria Magalsa. Llegó a la asamblea de Fontarrón aterrorizada, con un papel en la mano. Esta es su historia:
Día 14: un policía llega a casa de Halima. Tiene el deber de entregarle una carta personal de su Concejal de Distrito, Paco Pérez Ramos. La carta, personal, intransferible y sin firmar, dice:
“Estimada/o vecina/o: Me informa la policía municipal de que está previsto el lanzamiento de su vivienda hsbitual (…). A este respecto, le significo que este Ayuntamiento está especialmente preocupado por la situación que viven muchas familias del distrito, que son desahuciadas de sus casas por motivos socioeconómicos. Por ello, me dirijo a usted para ofrecerle nuestra colaboración”.
Día 19: Halima acude a servicios sociales de la Junta Municipal, tal como indicaba la carta del concejal.
Servicios Sociales ofrece a Halima toda su colaboración: llamarán al Samur Social, le indicarán un albergue para dormir ella, su marido Hakim y sus dos niños pequeños. Le negociarán una semana extra en su casa con su casero. El albergue pondrá en marcha a los Servicios de Menores, y puede perder la custodia de sus hijos. Pero en la Junta Muncipal la animan a aceptar la oferta. Quizá puedan darle un contacto en Cáritas, para que les busque algo durante un mes.
Toda esta generosa oferta con una sola condición: que Halima y su familia dejen el piso el día del desahucio.
Día 20: Halima no está sola. Esta noche hay cena y velada con la PAH. Compartimos café, charla nervios y algunas, las que pueden, sueño.
Día 21: Llega la policía. Halima no abre la puerta, a pesar de que así se lo recomendaron el día 19. Y paramos su desahucio por un mes, no por la semana que habían negociado con la propiedad.
Lunes 8 de febrero: Nos acercamos a la sede de Magalsa en la calle Arturo Soria para intentar negociar una solución. La empresa se niega a dar un alquiler social y ofrece vagamente un realojo por 300 euros en otro piso. La familia no cobra desempleo ni subsidio alguno, y tiene que sobrevivir a los gastos diarios y pagarse la Seguridad Social con los ingresos totales de 500 euros que gana Hakim.
Día 12 : El Ayuntamiento y sus servicios sociales ofrecen a Halima una nueva alternativa habitacional, este barracón. Una auténtica casa prefabricada decorada en tonos azules, rodeada de zonas verdes, en el distrito de Fuencarral, a 22 kilómetros de su barrio y del colegio de sus dos hijos, ambos con asma, como ella.
Día 16: Halima acude al juzgado que lleva su desahucio. La acompaña gente de la PAH. Obtiene la misma respuesta que en anteriores ocasiones.
Halima ya no va a pedir ayuda: va a defender su derecho a una vivienda para ella y sus hijos, si no puede seguir viviendo en su casa.
Día 19: ¿Paramos entre todas el desahucio de Halima?
Publicado por La Villana de Vallekas (enlace al pie)

