Dos responsables del Hospital Ramón y Cajal de Madrid ordenaron rebajar la gravedad de los pacientes en espera de una cirugía para mejorar artificialmente la situación de sus listas de espera, según documentos internos a los que ha accedido EL PAÍS.
- Entre el 28 de febrero y el 14 de marzo, 57 pacientes en lista de espera quirúrgica del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología pasaron de la prioridad preferente (quienes deben ser intervenidos antes de 90 días) a la normal, lo que puede suponer esperas de hasta nueve meses.
- Así, los responsables ganaban tiempo para que los pacientes fueran operados en plazo y cumplían de esta forma con los objetivos de productividad que exige la Consejería de Sanidad autonómica.
No se avisó a los médicos y nadie revisó sus casos. Los cambios se hicieron en el sistema informático, sin valorar en persona a esos pacientes, y a espaldas de los cirujanos de traumatología que habían determinado la gravedad de esos casos, de acuerdo con cuatro médicos afectados.
Y es un riesgo. La manipulación de las listas de espera es una sospecha generalizada en la sanidad española porque existen incentivos electorales (esta métrica se publica mensualmente en Internet) y también económicos (los médicos con responsabilidades cobran bonos de productividad si cumplen objetivos).
Un caso concreto. Una doctora asegura que pidió explicaciones a uno de estos responsables y el jefe le explicó que evitaran anotar a los pacientes como preferentes para engañar al sistema. Ignoró al responsable y cambió en su ordenador la prioridad de una niña que “no podía esperar porque podía perder una pierna”.
- Los hechos fueron denunciados a la comisión deontológica del Colegio de Médicos.