Miles de personas salieron a celebrar el 7 de mayo en Vallekas la victoria del Rayo en Estrasburgo (0-1), gracias a la que el equipo se clasificó para la final de la Conference League de la UEFA. Esta se disputará en Leipzig, Alemania, el 27 de mayo. El Rayo podrá conseguir allí el primer título europeo de su historia, desde su fundación en 1924.
El Rayo Vallecano ha hecho historia y se ha clasificado para su primera final europea en 102 años. Sus aficionados antifascistas han ondeado hoy la bandera republicana en Estrasburgo. Enormes.
pic.twitter.com/SeLgJvt3GM— Fonsi Loaiza (@FonsiLoaiza) May 7, 2026
Hoy en las calles de Vallekas, una afición de extracción trabajadora celebra el hito deportivo de un club humilde en recursos, pero rico en valores pese a su directiva; casualmente, mañana se conmemora el Día de la Victoria contra el nazifascismo en 1945.

Cientos de personas celebran en Vallecas su paso a una final europea
Nunca un divorcio fue tan exitoso. Ni un héroe tuvo un nombre tan idóneo: Batalla. Nunca una afición que odiaba tanto a su presidente fue tan feliz en las calles celebrando lo que el Rayo había conseguido con ese mismo presidente. Como si la alegría llevara esperando 102 años, Vallecas se echó a la calle este jueves tras la victoria de su equipo frente al Estrasburgo que le dio el pase a la final de la Conference League.
Cientos de personas con la camiseta blanca y rayada se concentraron entorno a la Avenida de la Albufera con la inocencia de quien no sabe dónde se celebran cosas así. El Rayo Vallecano se metió esta noche en una final europea y eso jamás había pasado antes. “A las armas” y “la vida pirata” gritaba la afición que coreaba los nombres de los once héroes: Isi, Camello, Chavarría y Batalla, el portero que a cuatro minutos del final detuvo un penalti.
Nada más pitar el árbitro, los bares se echaron a la calle y lugares poco recomendables al caer la media noche se convirtieron en una verbena de risas, banderas, abrazos y alcohol.
Padres e hijas, estudiantes, currantes que acababan de llegar del almacén cantaron durante horas en la fuente de la Asamblea. “Hoy es un día de orgullo. Yo vi al Rayo en 2ªB ”, recordaba Luna Fábregas, vecina del barrio. Vecinos acostumbrados a luchar y a protestar se echaban a la calle para algo poco habitual: celebrar. Fue un gol solitario (2-0 en el cómputo global) pero pudieron ser más. Su equipo, con una media de edad de 29 años, jugó de cine. Corriendo, luchando, peleando y sufriendo. Que es lo mínimo que se le pide a un jugador del Rayo .
Caído el Manzanares y con el Chamartín pegándose en el vestuario, los hijos del 2 de mayo salieron de Vallecas para derrotar a los franceses en su campo. La Vallecas obrera, currante, bukanera, la que se moviliza como nadie frente a los desahucios celebró la victoria con trompetas y altavoces.
Antes de encarar la fuente, el epicentro de la celebración fue el estadio y unas paredes que describen el barrio: junto los carteles sobre el próximo partido hay otros que anuncian conferencias anarquistas. Y frente al mismo, un mural de un padre con un hijo a hombros en la grada. El otro punto de celebración fue una casa que está a unos metros del estadio. Se trata de una construcción de ladrillo y cemento en la calle Puerto del Monasterio 8 (antigua calle Nuestra Señora del Carmen 28). Allí hay una pequeña placa bajo el aire acondicionado que recuerda que en ese lugar, Doña Prudencia y sus hijos fundaron hace 102 años el Rayo Vallecano. Madrid estaba por entonces separada de La Villa de Vallecas, en la que se mantenía en pie el portazgo (nombre de la parada se metro) en el que antaño se hacían los pagos por introducir mercancías a Madrid. Los jóvenes del barrio empezaron a jugar de blanco hasta que años después incorporaron la franja roja que le cruza el pecho para diferenciarlo del Real Madrid. A un costado de la casa de Doña Prudencia se levantó primero un estadio, después otro y finalmente otro más en 1974, que ahora se cae a pedazos.
Un grupo de espontáneos se metió en la fuente de la Asamblea, mientras otro cantó con masculina voz: “En la vida pirata se vive mejor: sin trabajar, sin estudiar…El Rayo dio una alegría a Vallecas y a España entera al conseguir una quinta plaza para la Champions League.
Por si había tenía dudas, en Estrasburgo también saben quien es el presidente del Rayo Vallecano: Raúl Martín Presa. Los 1.600 vallecanos que viajaron a Estrasburgo no se olvidaron de la guerra que mantienen contra el presidente y tal y como hacen cada partido comenzaron a gritar “Presa Vete ya”. Un cántico que se repitió también en las calles de Vallecas. Luego los rayistas se repartieron entre la celebración frente a la Asamblea de Madrid, varias decenas, y los que se concentraron en los bares del Mercado Nueva Numancia.
Ignacio Pato, autor del libro “No es fiera para domar. Una historia centenaria del Rayo y Vallecas (Edit. Altamarea)” cuenta que los aficionados del Rayo eran fácilmente reconocibles en los estadios de Madrid porque eran los únicos que llegaban con barro en los zapatos. Esta noche, sin embargo, llegaron a casa con confeti en los hombros.
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