Intervención de Abbas Ashrafi, Consejero Cultural de la Embajada de Irán
Estimados amigos y compañeras/os: Los movimientos que surgen en favor de la independencia identitaria y territorial han sido siempre fuente de inspiración y admiración para los amantes de la libertad en todo el mundo. La lucha contra los sistemas autocráticos, como las monarquías absolutas, y el avance hacia la soberanía popular y la república han constituido históricamente el ideal de los pensadores y defensores de la libertad. Me complace profundamente estar hoy presente en una reunión que trabaja en apoyo de la libertad y la independencia de los pueblos. Asimismo, tengo el honor de felicitarles por el Día Nacional de Castilla.
Nuestro pueblo, el pueblo de Irán, también ha luchado en numerosas ocasiones a lo largo de su historia por alcanzar la libertad y la independencia identitaria. Nuestro último gran esfuerzo condujo al establecimiento de un sistema republicano; un sistema basado en la cultura y el pensamiento iraní-islámico. Esta república refleja la firme voluntad del pueblo iraní de determinar su propio destino en todos los niveles: desde los consejos municipales y rurales, hasta el parlamento y la Asamblea de Expertos —encargada de elegir y supervisar las funciones del líder supremo—.
Hoy en día, el imperialismo puede considerarse una de las principales amenazas contra las identidades nacionales y las repúblicas, ya que las identidades independientes constituyen un obstáculo frente a la dominación y la explotación de los recursos de los pueblos por parte del imperialismo. En el mundo contemporáneo, un ejemplo claro de ello son las políticas del gobierno de Trump: políticas que, al ignorar el derecho internacional y la soberanía de los países, han propiciado múltiples tensiones y conflictos bélicos. Entre estos casos pueden mencionarse el apoyo al genocidio en la Franja de Gaza, los ataques contra el Líbano por parte del régimen sionista y el bloqueo económico a Cuba.
En el caso de Irán, la guerra se ha iniciado bajo alegaciones relativas a su programa nuclear. La amarga ironía de la historia es que el único país que ha utilizado armas nucleares contra la población mundial ha sido Estados Unidos, y hoy nuevamente, bajo el pretexto de impedir la producción de armas nucleares, recurre a la guerra y a la violencia. La tragedia de 168 niños víctimas, el asesinato del líder supremo, el ataque a más de 30 centros sanitarios, entre otros hechos perpetrados por misiles estadounidenses y sionistas, constituye un ejemplo evidente de los crímenes del imperialismo. Por otro lado, recientemente se ha planteado desde Estados Unidos un plan para sustituir el sistema republicano en Irán por una monarquía y una dictadura pahlaví subordinada al imperialismo; a pesar de que el pueblo iraní, en 1979, con una amplia participación popular y un contundente 98% de votos a favor de la República Islámica, puso fin al sistema monárquico pahlaví y a la dictadura.
Para concluir, con la esperanza de un mundo lleno de paz, respeto mutuo y preservación de las identidades nacionales.
Muchas gracias por su atención.
