Intervención de Yesca en Villalar 2026

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Buenos días comuneros y comuneras. De nuevo, en nuestro día nacional,  miles de jóvenes llenamos la campa de Villalar de reivindicaciones, de lucha y de ganas de construir juntas nuestro futuro como pueblo soberano.

Este no es un Villalar más. En este Villalar, las palabras dignidad, militancia, compromiso y solidaridad cobran más importancia que nunca en un mundo en el que la barbarie pretende hacerse cada vez más presente.

La situación internacional está marcada por la guerra imperialista y el proyecto nazi-sionista que pretenden imponer a los pueblos del mundo, con el fin de alargar la hegemonía de un capitalismo occidental en crisis.

Estas guerras que imponen a los pueblos y a la clase trabajadora, no son un síntoma de fortaleza del imperialismo. Todo lo contrario. Son la evidencia de la debilidad de su imperio, que vuelve a recurrir, tal y como ya vimos en el siglo XX, al fascismo y la guerra.

En este contexto Villalar vuelve a ser un faro de internacionalismo y solidaridad entre pueblos. Desde Yesca queremos mandar un fraternal saludo a todos los pueblos que resisten firmemente contra el imperialismo: Irán, Líbano, Palestina, Yemen, Venezuela, Cuba…

¡El fascismo en Castilla no pasará!

Prueba de ello es el ejemplo dado durante La Vuelta ciclista por el conjunto de pueblos del Estado español, y especialmente del pueblo castellano tanto en Valladolid como en Madrid, donde finalmente se consiguió parar la competición. Desde aquí queremos mostrar nuestro apoyo hacia los compañeros represaliados por poner sus cuerpos en solidaridad con el pueblo palestino. Estamos orgullosos de compartir espacio militante con vosotros.

Algunas de las consecuencias de la guerra ya nos están afectando como juventud trabajadora. Sumada a la crónica precariedad que venimos sufriendo, representada en la dificultad de acceso a la vivienda y a trabajos dignos, vemos cómo, a consecuencia de la guerra imperialista, los precios de los productos básicos no dejan de aumentar. El combustible, la luz o el carrito de la compra, junto con el alquiler, suponen una buena parte, sino el 100%, de nuestro salario. Esto hace que muchos de nosotros nos veamos obligados a vivir al día haciendo impensable desarrollar proyectos de vida a medio o largo plazo.

La incertidumbre y la falta de expectativas de futuro, generadas como consecuencia de un sistema capitalista cada vez más inhumano e individualista, provoca que buena parte de la juventud vea afectada su salud mental y física.

Ante esta situación, la ideología más reaccionaria pretende sacar rédito atacando a las capas más vulnerables de la clase trabajadora. También aprovechan cualquier oportunidad para atacar los derechos de las mujeres conseguidos a través de años de lucha, provocando como consecuencia un aumento de la violencia machista en todas sus formas, desde la prostitución y explotación reproductiva hasta los feminicidios. No habrá liberación de los pueblos ni de la clase trabajadora sin la liberación de las mujeres.

Además, es imprescindible unir estas luchas a la defensa del territorio. Castilla viene siendo vaciada sistemáticamente durante años y hoy ese vacío lo están llenando de mierda. Los macroproyectos de renovables, biogás, macrogranjas, minas e incineradoras son ataques directos del capitalismo contra nuestros pueblos y sus gentes; lo que imposibilita, en mayor medida, que las jóvenes que queremos seguir habitando nuestros pueblos podamos hacerlo. Los intereses de unos pocos vuelven a imponerse a la mayoría. Aprovechan también el trasfondo de la guerra para imponernos estos proyectos bajo la necesidad estratégica de lograr la independencia y estabilidad energética de Europa en un contexto de incertidumbre global que ellos mismos generan.

Sin soberanía para Castilla todas estas agresiones seguirán siendo decididas y planificadas por quienes no tienen respeto por el futuro de nuestra tierra, por quienes solo actúan en su propio beneficio. Pero los pueblos castellanos siempre han sido rebeldes y cada vez son más los vecinos y vecinas que se organizan para hacer frente a estos gigantes. Porque un pueblo combativo es un pueblo vivo y con futuro.

Para hacer frente a esta situación de inestabilidad, precariedad, reaccionarismo y agresiones continuas al territorio, desde Yesca reivindicamos el trabajo militante, la disciplina colectiva y el firme compromiso con un proyecto que pone lo común por encima de lo particular. Tenemos claro que la única vía para hacer frente a la barbarie sólo puede venir desde la organización, dejando de lado falsas soluciones individualistas.

Castilla tiene dibujado en su historia un hilo morado de lucha, desde los comuneros del siglo XVI hasta los del siglo XXI, pasando por la guerra por la independencia, los motines de subsistencia, el republicanismo y la lucha antifascista durante la guerra civil y el franquismo.

La juventud revolucionaria debemos dar un paso al frente, recogiendo el testigo de quienes nos precedieron, escuchando a nuestros mayores,  aprendiendo de sus aciertos y errores e impulsando el proyecto comunero que necesitamos en Castilla. Aún nos queda un largo y complicado camino, pero poniendo toda nuestra energía e inteligencia alcanzaremos la victoria.

¡Viva la lucha antiimperialista de los pueblos!

¡Viva Castilla socialista, feminista y comunera!

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