Información sobre la manifestación 1º de mayo del bloque combativo y de lucha en Madrid.

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Ayer participamos en la  manifestación en Madrid del Bloque Combativo y de Clase, de Atocha a Jacinto Benavente, en la que participaron cerca de 2.000 personas y que fue un paso adelante en las manifestaciones del 1º de mayo, por el número y la combatividad. Reproducimos el comunicado de la Coordinadora 25-S, leído al final de la manifestación:

«Según la OCDE, la caída del poder adquisitivo en España en 2022 ha sido del 5,3%, la mayor de la UE solo por detrás de Grecia, Países Bálticos y Países Bajos. Es francamente difícil tener datos exactos del porcentaje de paro. Según la EPA, en marzo de 2023 había 3.127.999 parados y paradas. Si vamos a los datos del Ministerio, esta cifra se reduce a 2.862.260. Pero si buscamos otras fuentes fiables, que incluyen a los fijos discontinuos que no están trabajando, el paro efectivo es de más de tres millones y medio de personas. El porcentaje de personas y familias que tienen dificultades serias para la supervivencia cotidiana está alrededor de un tercio de la población.

Los datos socioeconómicos son los que sufren una mayor manipulación política y mediática, junto con todo lo relacionado con la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania. Muchas de las organizaciones que apoyamos esta convocatoria por un 1º de Mayo combativo estuvimos en los inicios de la movilización social durante la pandemia de Covid. Bajo el argumento de la pandemia, se prohibieron y, por tanto, se intentaron impedir las movilizaciones con un claro sesgo ideológico; normalmente se toleraban las de la extrema derecha y se prohibían las que surgían de este conjunto de colectivos que hoy estamos aquí. El entonces Delegado del Gobierno en Madrid, el señor Franco, sabía muy bien lo que tenía que hacer: intentar impedir que surgiera un movimiento popular a la izquierda de las instituciones. A pesar de todas las dificultades, conseguimos llevar adelante diversas movilizaciones, que supusieron la ruptura con ese intento de impedirlas por parte del Gobierno del Estado.

Ayer la pandemia era el argumento para prohibir o desmovilizar. En los últimos meses, la pandemia fue sustituida por el Gobierno de Progreso, y se intentó deslegitimar las movilizaciones en base a que eso beneficiaba a la extrema derecha. Esta línea de ataque a la organización y al movimiento popular también será derrotada.

En el encuentro conocido como “cena de los corresponsales” en Washington, el Presidente Joe Biden declaró que “el periodismo no es un crimen”; tal declaración fue realizada para exigir la liberación de Evan Gershkovich, encarcelado en Rusia bajo la acusación de espionaje. El periodista Pablo González, nieto de un “Niño de la Guerra”, lleva encarcelado en Polonia desde hace más de un año, y es casi milagroso encontrar algo sobre el tema en algún medio de comunicación. Desde luego no hemos oído ninguna declaración similar a la de Biden sobre el periodista español Pablo González. Parece una obligación de las y los demócratas y antifascistas de Madrid llevar adelante una campaña de denuncia sobre la situación de este periodista y exigir su liberación. Pablo González tiene tres hijos menores de edad, y desde que fue detenido no ha podido tener comunicación alguna -ni siquiera telefónica- con ninguno de ellos. Como es lógico, sus hijos preguntan por qué no pueden hablar con su padre. Sería muy conveniente que para las próximas semanas se pudiera organizar en Madrid un acto de exigencia de un trato humanitario para este periodista encarcelado en Polonia.

La lucha por la paz es una auténtica necesidad humanitaria. Seguramente entre las personas que estamos aquí hay diversas ideas sobre cómo se generó este conflicto, y los diferentes grados de responsabilidad que hay en él por parte de los distintos Estados implicados. Pero seguro que hay algo que tenemos en común y que nos une, y es la necesidad de la paz. La guerra solo está trayendo sufrimiento al pueblo trabajador ucraniano, al ruso y en general a las clases trabajadoras del conjunto de Europa. Por lo tanto, la lucha por la paz parece ser una exigencia clara desde una perspectiva de clase. Desde la Coordinadora 25-S vamos a impulsar un manifiesto a favor de la paz, del cuál leemos un par de líneas:

“Siempre se puede construir la paz si hay voluntad para ello (…) Para impulsar sinceramente un proceso de paz no se puede empezar por señalar a los buenos y a los malos. Pese a las observaciones particulares sobre el conflicto, no se puede comenzar a andar el camino de la paz en base al maniqueísmo (…) No se puede apagar un fuego echando gasolina sobre él. Cualquier persona seria y sincera lo sabe perfectamente”

Viva el 1º de Mayo
Viva la lucha de la clase obrera
Venceremos»

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