
«¿Y si no hubiese sucedido?» dejó escrito un anónimo en el espacio abierto para recoger las «Impresiones del IV Aniversario del 15M» junto a denuncias y deseos: «Menos presos políticos y más políticos presos», «Vamos por buen camino pero falta mucho por hacer», «No a los políticos corruptos», «No a los desahucios», «No a la Ley Mordaza, sí a la libertad», «No a la represión policial», «Está escrito: una vivienda es un derecho: art. 47 Constitución»…
A la pregunta escrita sobre un gran papel desplegado en el suelo, seguía otro interrogante: ¿Qué fue de la indignación que desbordó de ilusión y esperanza la plaza de Fuente Dorada en 2011? A la vista de la convocatoria del cuarto aniversario en Valladolid la llama sigue prendida, porque como decían los carteles recordatorios de la efeméride: ‘Seguimos indignados’. A la hora señalada, 20.00 horas, en la misma plaza estaban «los de siempre» para expresar y reivindicar que «el espíritu sigue vivo 4 años después del nacimiento del Movimiento 15M».
«La corrupción, la precariedad, los recortes (Sanidad, Educación, Dependencia…) siguen sin resolverse. Mientras las élites político-financieras siguen llenándose los bolsillos».
Por todo ello, hoy han vuelto a la plaza las proyecciones, perfomances, asambleas, micro abierto… De los que hace cuatro años estuvieron, ha habido ausencias. Hay quienes tienen otras ocupaciones y expectativas con fecha: 24M, que entonces decían rechazar. Otros, como Mercedes, no estaban porque nos han abandonado aunque su huella es imborrable… Por el contrario, sí han estado los rescoldos vivos generados entonces: Desahucios, Asamblea 15M Delicias-Tejiendo Redes, Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública y Universal…
Todos juntos, tomando la calle, aunque cada uno con su puesto. Los de Sanidad recogiendo firmas a favor de la medicación a los enfermos de hepatitis C. El Grupo de Desahucios con una tienda de campaña icono del Movimiento 15M y pancartas como «Ni casa sin gente, Ni gente sin casa»… También las había más genéricas: «Sin miedo, sin futuro. Sobran los motivos» o «Si no hay justicia para el pueblo, no habrá paz para el Gobierno».
Por no faltar, no faltó al aniversario ni el presidente Mariano Rajoy, que compareció tras el marco de un plasma, con su discurso criminal para el pueblo y xenófobo para el diferente. Han transcurrido cuatro años -que no es nada- del 15 M de 2001. Es verdad que los problemas siguen sin solución, pero «¿y si no hubiese sucedido?».