Encapuchadxs que luchan

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Zapatista

“Y miren lo que son las cosas porque, para que nos vieran, nos tapamos el rostro; para que nos nombraran, nos negamos el nombre; apostamos el presente para tener futuro; y para vivir… morimos.”

Subcomandante Marcos.

El 22 de Marzo, en Madrid, en las Marchas de la Dignidad, muchas de las y los jóvenes de los pueblos dignos decidirán ir con el rostro cubierto, con capuchas, ocultandose porque no luchamos para la foto ni para buscar votos. También muchos de los y las jovenes iran a rostro descubierto, pero todas y todos formamos parte de las columnas, del pueblo.

Desde distintos sectores se está dando una campaña tratando de criminalizar dentro del movimiento a compañeros y compañeras de lucha que deciden ocultar sus caras. Esos compañeros y compañeras, son, como el resto, hijos e hijas de los desheredados, hijos e hijas de los nadie, hijos e hijas del pueblo trabajador, del pueblo que día a día, paso a paso, lucha por su libertad, como pueblo, como género, como clase.
No vamos a negar que el Régimen español infiltra a su policía dentro de las manifestaciones para reventarlas y para tratar de criminalizar la protesta social, para justificar su ley mordaza, buscando tratar de identificar, para luego en redadas mediáticas detener a compañeros y compañeras en sus casas, mediante montajes y tratando de arruinar sus vidas. No todas las personas que se encapuchan son infiltradas, la mayoría de las personas que concurren a las manifestaciones encapuchadas no son infiltradas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, son pueblo luchando. Así como también hay policías infiltrados que no van encapuchados.
Para más datos de quiénes impulsan estas campañas de criminalización hagamos un repaso. La Ley Mordaza, también conocida popularmente como Ley antiprotesta contempla que se penalice legalmente el ir encapuchados/as a las manifestaciones para facilitar la identificación de las personas que acuden. Luchadoras y luchadores revolucionarios del pueblo a lo largo de todo el mundo han elegido la capucha tanto como símbolo, como de protección colectiva. Su represión es selectiva e individualizada, la capucha dificulta sus prácticas represivas, nos representa a todas y todos.

Por eso desde el movimiento popular nunca debe criminalizarse a otras personas del movimiento, es precisamente el objetivo del Estado, dividir a quienes luchamos, hay pueblo y hay tiranos, y entre el pueblo, con o sin capuchas, no hay tiranos. Compañeros y compañeras de la lucha, no somos infiltrados, somos pueblo y hasta el último paso iremos con el pueblo.

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