Hasta ocho horas diarias tendrán que trabajar para instituciones públicas de la región los desempleados que cobran una prestación si quieren mantenerla
La Comunidad de Madrid ha dado luz verde a este nuevo plan de colaboración social para los desempleados que están cobrando todavía la prestación. Pretende que no se oxiden. Los sindicatos dicen que es trabajo sumergido para evitar contratar a trabajadores que ocupen los puestos que han recortado con la crisis.

Un hombre pasa ante una oficina de empleo de Madrid– (EFE)
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Nuevo plan de colaboración social que ayer la comunidad publicó en el Boletín Oficial y que va a echar a andar ya mismo. Cada Ayuntamiento podrá solicitar hasta cien desempleados en el próximo més y, además, será premiado con subvenciones regionales por cubrir estas plazas. Unas plazas destinadas a parados que ahora mismo están cobrando la prestación por desempleo y que tendrán que ofrecer sus servicios si quieren mantener la ayuda.
La Consejería de Empleo mantiene que es una manera de que los parados no se oxiden en el mercado de trabajo y de mejorar su prestación con un complemento. Hasta ocho horas de trabajo tendrán que cumplir estos parados en las labores ‘sociales’, como las califica el boletín regional, que les encarguen los ayuntamientos a los que sean asignados.
UGT denuncia que este médoto es una manera de potenciar el trabajo sumergido para no contratar a trabajadores en un momento de crisis en las arcas públicas, y contradictoria después de que se hayan producido varios Expedientes de Regulación de Empleo en las plantillas de los consistorios. Cree el sindicato que pone «piedras en el camino» a los parados para buscar empleo en su área.