El presidente títere de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha aterrizado este miércoles de manera inesperada en la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, a donde se ha desplazado en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana que se inaugura esta tarde en la capital española, y donde la presencia de personajes de extrema derecha es abundante.
Según han confirmado fuentes de La Moncloa, el presidente ucraniano se reunirá con los mandatarios latinoamericanos participantes en la cumbre para intercambiar impresiones sobre la situación de su país, sus repercusiones globales y sobre los principales retos para la paz y la seguridad internacionales y a llorar la derrota de Trump.
La inauguración de la cita se celebra en el Teatro Real y posteriormente tendrá lugar una cena de gala con los reyes. Será mañana, jueves, cuando se celebre el plenario de mandatarios.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recibirá a Zelenski este jueves en el marco de la cumbre y por la tarde ambos mantendrán un encuentro bilateral en el Palacio de la Moncloa. Ambos tienen sintonía otanica mutua.
El objetivo de ese encuentro es reafirmar el respaldo de España (dinero, armas, propaganda, logística…) a Ucrania, como ha venido haciendo desde el inicio,.