El Ejército de EE.UU. ha desarrollado nuevos planes de ataque contra Irán, que incluyen el uso de la llamada ‘madre de todas las bombas’ (GBU-43/B MOAB), capaz de destruir búnkeres profundos, en medio del estancamiento de las negociaciones y presiones para terminar con la guerra.
Según funcionarios estadounidenses, citados por la CNN, la que es la mayor bomba no nuclear del arsenal de EE.UU. se utilizaría para atacar la infraestructura energética y las instalaciones nucleares iraníes si el presidente Donald Trump da la orden de reanudar los combates.
Una fuente sugirió que estos ataques podrían llevarse a cabo «antes de la retirada estadounidense en el área de responsabilidad del CENTCOM», lo que implica que la Administración podría pretender realizar bombardeos adicionales, declarar una victoria y retirar rápidamente a todas las tropas estacionadas.
Un arma psicológica en medio de negociaciones estancadas
Sin embargo, persisten interrogantes sobre la efectividad de la MOAB contra las instalaciones nucleares iraníes y otros emplazamientos fortificados bajo tierra. Según una fuente consultada, la bomba «no está diseñada como una ojiva de penetración profunda», lo que sugiere que su uso podría estar más orientado hacia objetivos psicológicos que alteren el ‘statu quo’ del conflicto.
La MOAB es una ojiva de tipo explosivo aéreo que detona antes de impactar contra el suelo, proyectando una explosión masiva desde todas las direcciones. Durante las fases finales de las pruebas en 2003, en el marco de la guerra en Irak, militares aseveraron que fue concebida principalmente para «operaciones psicológicas».
Continúan las amenazas
Ante el estancamiento de las negociaciones, Trump sugirió en varias ocasiones incrementar el uso de la fuerza militar contra la República Islámica y hasta amenazó con «aniquilarla». En este sentido se pronunció en una entrevista con la revista Time, publicada el 1 de octubre, en la que abogó por «aniquilar a Irán», asegurando que es la única opción para restablecer la estabilidad en el mundo.
Recientemente, Trump volvió a amenazar a Irán, advirtiendo que le daría «una buena lección». Sin embargo, la semana pasada había manifestado que EE.UU. no tenía intenciones de atacar a Teherán, al menos no antes de las elecciones de mitad de mandato, que se celebrarán el 3 de noviembre.
Esa declaración contrastó con informaciones difundidas poco antes sobre un pedido de la Casa Blanca al Pentágono de preparar opciones de nuevos ataques contra objetivos iraníes antes de dichos comicios, con el fin de mostrar avances en el conflicto y presionar a la baja el precio de la gasolina.
Entre tanto, Irán ha aumentado en 2,5 veces su capacidad de producción de armas y de equipos de defensa durante los últimos siete meses respecto al período anterior a la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra el país a finales de febrero, aseguró el 6 de octubre el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, el general de brigada Reza Talei-Nik. En este sentido, advirtió que cualquier nueva agresión o amenaza estadounidense-israelí recibiría una «respuesta decisiva» y provocaría «derrotas aún más contundentes».
CNN: EE.UU. podría usar la ‘madre de todas las bombas’ contra Irán – RT
