Son tiempos complejos a nivel internacional, en Europa y el Estado español, también llenos de oportunidades. En Europa, el eje fundamental de la lucha pasa por denunciar la guerra de la Unión Europea y la OTAN contra Rusia, pero en el pequeño discurso de esta mañana Pedro Sánchez se encargó de significar que el apoyo a Ucrania era y sigue siendo uno de los objetivos principales de su Gobierno. En particular, en el Estado español, una parte esencial de la actividad institucional y mediática está orientada a impedir el desarrollo y/o crecimiento del movimiento republicano y rupturista con el actual Régimen. En esta tarea, Pedro Sánchez y el “Gobierno de Progreso” han sido y de momento siguen siendo unos auténticos “campeones”.
“Lerrouxismo es sinónimo de negocio, de chanchullo, de bandidaje, de desvergüenza, de indignidad, de apostasía, de crueldad, de traición, de deslealtad, etc., etc., y muchas etcéteras más”. Periódico Justicia (Linares), 7 de julio de 1934.

En las últimas semanas hemos asistido a una maniobra por parte del Gobierno (especialmente del PSOE y su presidente) que, a pesar de lo grotesca y obvia que era, tuvo un cierto éxito, al menos temporalmente. Aunque no creemos que tenga recorrido a medio ni mucho menos a largo plazo, ni un impacto suficientemente importante en las próximas elecciones generales ya convocadas para el 29 de noviembre, conviene analizarla con una cierta profundidad, porque demuestra hasta qué punto sectores significativos de la sociedad española, particularmente entre la juventud, son manipulables hasta extremos que, a priori y hasta hace unos pocos años, parecía imposible. Esperamos haber tocado techo en el proceso de idiotización de estos sectores de la opinión pública.
Todo el montaje alrededor de la acampada de la Puerta del Sol, con indicadores inequívocos de que cuenta con el apoyo del Régimen, incluyendo por supuesto al Gobierno y una buena parte de los aparatos represivos, ha sido interiorizada por una parte de la juventud como un gran movimiento social y en cierta medida como una gran victoria. Obviamente ha habido otros sectores de la propia juventud que no han picado ese anzuelo y se han mantenido en posiciones coherentes y correctas, tanto en el asunto de la vivienda como en otros temas.
Se puede deducir, sin temor a equivocarse, que el bloque dominante tiene depositada su confianza en Pedro Sánchez como la herramienta más idónea para controlar los movimientos sociales en el Estado español y dirigirlos para que sean irrelevantes desde el punto de vista político con la finalidad de garantizar la continuidad del Régimen y sus estructuras básicas. No es una curiosidad ni una casualidad que las fuerzas represivas, a diferencia de lo que ocurrió respecto a otros movimientos sociales anteriores (aunque los actuales tomen la denominación formal de aquellos, como el “Rodea el Congreso” de la semana pasada, que fue un auténtico fracaso), tuvieran no sólo una actitud no beligerante, sino de defensa ante los precarios intentos de “provocación” por parte de algunas bandas fascistas que no se están enterando de lo que realmente está sucediendo.
Ha sido una jugada bien diseñada entre los poderes políticos y los mediáticos. El poder judicial también ha dejado hacer, con grandes diferencias respecto a lo que ocurrió y ocurre con otras movilizaciones que tienen una cierta connotación de auténtica lucha, sin ir más lejos las que se produjeron contra la participación de un equipo sionista durante la Vuelta Ciclista a España de 2025.
Partiendo del hecho obvio de que Pedro Sánchez es el preferido de los poderes fácticos para la gestión del Estado español como el mejor garante de la «paz social», seguramente eso no será suficiente para su continuidad en la Presidencia del Gobierno. En las declaraciones realizadas a las 09:00 del lunes 5 desde el Palacio de la Moncloa, ha informado de que las próximas elecciones serán el domingo 29 de noviembre. Está claro, y por la elección de la fecha aún más, que Pedro Sánchez no quiere dar tiempo a que por su izquierda se organice nada que pueda arrastrar un número mínimo de votos, y pretende que todo el “voto progresista” se concentre en el PSOE.
Después de las próximas elecciones es muy difícil, por no decir imposible, que se reedite un Gobierno de las características del que hoy tenemos (por suerte). Pero el objetivo que busca Pedro Sánchez no es ese, sino que el PSOE salga lo menos debilitado posible de esa cita electoral, a expensas de fagocitar, como acabamos de señalar, a las opciones a su izquierda, al menos a nivel estatal. Un PSOE no demasiado destrozado electoralmente, con la perspectiva de un endurecimiento del panorama socioeconómico y con medidas de recortes en los servicios públicos y sociales del Gobierno que se conforme (cosa que muy probablemente ocurrirá, porque la evolución del capitalismo así lo va a exigir) podría mantener unas ciertas expectativas para intentar recuperar el Gobierno en un plazo no demasiado largo. Esa seguramente es su esperanza. Tenemos que estar muy atentos/as a la evolución de las acampadas y a la convocatoria de huelga general por la vivienda, realizada desde éstas y apoyada de momento en exclusiva por la CGT. De llevarse adelante, de lo que tenemos dudas, sería la primera huelga general en el Estado español con una clarísima finalidad electoral.
En la descripción que Pedro Sánchez hizo de todos los avances en todos los ámbitos logrados gracias a su Gobierno (la mayoría falsos, pero ya entraremos en otro editorial en ese asunto) se olvidó “curiosamente” de citar un dato objetivo que explica en buena medida el estado de una parte de la juventud. El último informe PISA empeora de forma significativa los resultados de los anteriores, que ya de por sí eran francamente precarios. El deterioro del nivel de conocimientos y de la capacidad cognitiva explica el relativo éxito de estos engaños cuando se cuenta además con la colaboración plena y sin excepción de todos los medios de comunicación (incluso aquellos que están a favor de la derecha del Régimen tienen un tremendo respeto por el Lerroux del siglo XXI).

No tenemos preocupación por la convocatoria electoral -nosotros/as no dependemos económicamente de cargos institucionales- ni tampoco de que se conforme un Gobierno de PP-Vox, escenario al que apuntan los sondeos demoscópicos. Los Gobiernos del PSOE nos han tratado con especial dureza y durante sus Gobiernos hemos sufrido dos intentos de ilegalización (2008 y 2021); cosa que no ocurrió con gobiernos de derechas, lo cual no quiere decir que no vaya a suceder con el que muy posiblemente esté por llegar después del 29 de noviembre. Somos una organización militante con un proyecto político claro y rupturista con el Régimen monárquico actual, que ponemos nuestras esperanzas en nuestra capacidad de impulsar movimientos populares serios y autónomos mediante la reflexión y el compromiso. Lo hicimos con bastante éxito en la lucha contra la nomenclatura franquista a finales del siglo XX y principios del XXI; en la lucha contra el narcotráfico y la especulación desde el 2003; en la lucha en defensa de un Villalar comunero desde 1987 cuando el PSOE, entonces al frente del gobierno autonómico de Castilla y León, pretendía convertirlo en una auténtica feria sin ningún contenido político; en la lucha por los derechos de las mujeres; etc. Ahora mismo estamos centrados/as en lograr la absolución de los cuatro compañeros/as por su intervención en contra de la participación de un equipo sionista en la Vuelta Ciclista a España. El juicio está fechado para el 10 de noviembre, por lo que prácticamente coincidirá con el inicio de la campaña electoral. Nuestra campaña será lograr el más amplio apoyo posible para los compañeros/as y conseguir su absolución.
Izquierda Castellana, 5 de octubre de 2026