La Policía Nacional convierte en violenta una protesta pacífica contra la saturación turística en Mallorca

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La Policía Nacional cierra los accesos a Ses Voltes con el recinto medio vacío y deja a decenas de miles de personas sin escuchar el manifiesto contra el turismo de masas

La policía argumentó un «exceso de aforo» y tras varios minutos, se provocaron altercados en una manifestación que hasta ese momento había ido completamente pacífica

«¡Vergüenza!», fue el grito unánime de decenas de miles de personas después de que la Policía Nacional cerrara los accesos a Ses Voltes con el recinto medio vacío, impidiendo que mucha gente no puediera escuchar el manifiesto de la manifestación contra la masificación turística. La policía argumentó un «exceso de aforo» y tras varios minutos, se provocaron altercados en una manifestación que hasta ese momento había ido completamente pacífica. «Volem passar«, gritaban.

«Es una vergüenza, los ha mandado la presidenta del Govern para que la foto final quede deslucida», explicaba un manifestante. La Policía sacó la porra a relucir ante unos manifestantes que hasta ese momento no habían hecho nada irregular ni había ningún conato de violencia. «Los mismos que se quejan de que no encuentran una vivienda son los que no nos están dejando pasar», explicaba otra manifestante.

La manifestación contra la saturación turística, que ha superado con creces a las dos anteriores, ha sido cifrada en 25.000 personas por parte de la Policía Nacional y en 70.000 por parte de los organizadores.

Al final, el manifiesto se ha tenido que realizar fuera de Ses Voltes ante la negativa de la Policía a dejar entrar a más gente.

La Policía Nacional carga contra los manifestantes de la protesta contra la saturación turística en Mallorca y alcanza a varios turistas

La Policía cargó contra algunos manifestantes cuyo único «delito» fue estar grabando su actuación. Porra en mano, los agentes fueron repartiendo golpes a quienes encontraban a su paso

 

A la Policía se le fue la mano y llegó a alcanzar a varios turistas con las pelotas de goma en uno de los momentos álgidos.

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