China acapara el 60% de las ventas de coches eléctricos en el mundo

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Las ventas de coches eléctricos se disparan en todo el mundo, pero la que saca el verdadero rédito de este crecimiento es China. Los productores chinos suministraron el 60% de los coches eléctricos vendidos a escala mundial en el 2025, mientras que los fabricantes europeos y norteamericanos fueron responsables, cada uno, de aproximadamente el 15% de las ventas mundiales, según un informe sobre el mercado global de vehículos eléctricos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Este reparto de tarta se da cuando las ventas mundiales de coches eléctricos crecieron un 20%, hasta los 22 millones de unidades. Una cuarta parte de todos los coches nuevos vendidos en el mundo el año pasado eran eléctricos.

China produce casi tres cuartas partes de toda la fabricación mundial. “Dado que la producción superó la demanda interna, las exportaciones chinas de coches eléctricos se duplicaron, alcanzando un récord de más de 2,5 millones de unidades”, señala la AIE. Fuera de los tres principales mercados (China, Europa y Estados Unidos), el 55% de los coches eléctricos vendidos en el resto del mundo se importaron de China, frente a menos del 5% hace cinco años. El gigante asiático también mantiene su dominio en las cadenas de suministro y representa más del 80% de la producción de celdas de baterías en el 2025.

Y el mercado va a seguir creciendo. La perspectiva es que este año cierre con un crecimiento de las ventas –según el informe– de un 10%, hasta los 23 millones de vehículos. En Europa, las ventas aumentaron cerca de un 30% interanual en el primer cuatrimestre; en la región de Asia-Pacífico, excluyendo China, las ventas se dispararon un 80%; y en Latinoamérica subieron un 75%.

“La creciente popularidad de los vehículos eléctricos está proporcionando cierto alivio en medio de la mayor crisis de suministro de petróleo de la historia”, afirma el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol. “De cara al futuro, la bajada de los precios de las baterías y las posibles respuestas políticas a la actual crisis energética mundial impulsarán aún más los mercados de vehículos eléctricos”, señala Birol. Para el 2035, incluso sin anuncios de nuevas políticas de incentivo en países como Estados Unidos y China, que están ralentizando ventas, se prevé que el parque mundial de vehículos eléctricos alcance los 510 millones, frente a los casi 80 millones actuales, con un fuerte tirón de los mercados emer­gentes.

Y, sin embargo, en este entorno de crecimiento, las automovilísticas europeas están dando un giro en sus estrategias. De poner el foco en el eléctrico, en los últimos meses muchas están virando hacia mantener la producción de híbridos e híbridos enchufables mientras el mercado de los vehículos eléctricos crece lo suficiente, en su opinión, como para amortizar las inversiones. Es el caso de Stellantis, probablemente el ajuste más severo del sector europeo. Cerró el 2025 con unas pérdidas históricas de 22.300 millones de euros por el impacto contable de la cancelación de modelos eléctricos, reestructuraciones productivas o la expectativa de menos ventas eléctricas, una demanda que “sobreestimó”, sobre todo en EE.UU. La nueva estrategia es explícita: enfoque orientado a la demanda, inversión de unos 60.000 millones de euros en 60 modelos hasta el 2030, pero con mezcla tecnológica obligatoria (combustión, híbridos y eléctricos). Pero hay estrategias de ralentización en Volkswagen, Ford o General Motors.

“Los aparentes cambios de planes de fabricantes europeos no son una renuncia al eléctrico, sino una corrección estratégica buscando mantener su rentabilidad y realismo de mercado”, señala Ignacio Crespo, socio de consultoría de KPMG en España. Los fabricantes europeos están, en su opinión, en una “posición incómoda”. “Mantienen la confianza del mercado, una fuerte red industrial y una regulación a su favor, pero han perdido velocidad frente a China”, afirma. “Los aranceles y las medidas de protección tienen que servir para ganar tiempo, pero los fabricantes tienen que aumen­tar su competitividad”, aconseja.

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