La aparición ante la opinión pública a través de los medios de comunicación del, llamémosle, “escándalo Zapatero”, es bastante diferente, en diversos aspectos, respecto a anteriores escándalos que también llegaron a la opinión pública, incluso con miembros del actual Gobierno y adláteres. Por supuesto, ello tiene una explicación que intentaremos desarrollar.
Parece ser que Zapatero tenía mucho cuidado en no resultar implicado en la trama, caso que finalmente fuera descubierta, no solo a través de testaferros, sino con prácticas más profesionales como aparecer lo menos posible en las reuniones de ésta, o con el borrado informático que intentara impedir dejar huella de su presencia en la actividad criminal. El impulso definitivo a la investigación de esta cuestión vino de comunicaciones de Francia y Suiza, avisando de una serie de “alteraciones” en la gestión de fondos públicos.

La aparición ante la opinión pública del «escándalo Zapatero» ha supuesto una conmoción importante, no solo entre las filas del PSOE, sino entre sectores de la opinión pública que tenían una imagen “buenista” del expresidente. Ciertamente desde el primer momento aparecieron voces recordando las fechorías del personaje, muy especialmente durante su segunda legislatura (2008-2011), y a las que en parte hacíamos alusión en el anterior editorial:
– Alargamiento de la edad de jubilación.
– Recorte de salarios a los funcionarios en general.
– Liquidación de prácticamente todas las entidades que procedían de las cajas de ahorros en sus diversas expresiones geográficas, que no fue una cuestión menor, sino un regalo a la gran banca y un impulso a la superconcentración de ésta.
– Reforma de la Constitución a través del artículo 135, para que los Presupuestos Generales del Estado quedaran supeditados explícitamente al pago de la deuda antes de atender cualquier otra necesidad social o servicio público.
– Reforma del Código Penal en cuanto a lo que se refiere a los delitos de salud pública, con una espectacular rebaja de penas que permitió que salieran a la calle cientos de “agentes comerciales” del narcotráfico.
– Implantación del desahucio exprés, con reformas legales que aceleraban los procesos para sacar a los inquilinos de las viviendas en un contexto de brutal crisis económica que el Gobierno siempre negó.
Estas son algunas de las cuestiones que marcaron, sobre todo, esa segunda legislatura, con Rubalcaba como Ministro del Interior. Otra cuestión que hay que recordar, con todo el protagonismo mediático y político que tuvo, fue la ilegalización por parte del Gobierno de Zapatero de la candidatura Iniciativa Internacionalista – La Solidaridad entre los Pueblos (II-SP); aunque finalmente se consiguió revertir ante el Tribunal Constitucional, la ilegalización supuso el quebranto de las posibilidades reales de esa candidatura. Entre otras cosas, se negó la entrega del censo porque, según comentaron desde la Junta Electoral Central, cuando la candidatura fue legalizada ya no había tiempo para hacer las tareas que corresponden con el censo ante unas elecciones. ¿Será posible tanto cinismo? La CNN (española), entonces medio de televisión completamente dependiente del Gobierno de Zapatero, llevó adelante durante el mismo día de las elecciones una campaña absolutamente demencial contra la candidatura, repitiendo cada media hora que esa era “la candidatura de los terroristas”. Desde II-SP presentáramos una protesta ante la Junta Electoral Central por ello, protesta que fue atendida a primeras horas de la tarde, y a partir de ahí se dejó de emitir el referido comunicado (a buenas horas, mangas verdes). El proceso electoral estuvo lleno de irregularidades, que en su momento relatamos, y que seguramente tendremos que volver a relatar, hasta el punto de que los propios tribunales admitieron esa posibilidad en sentencia formal, aunque de ello no se derivó ninguna actuación concreta. Es curioso observar cómo algunas organizaciones políticas se quejan actualmente del maltrato judicial o policial; lo que acabamos de relatar sí que es maltrato institucional pleno, pero siempre hemos contado con ello y por supuesto no nos sorprende.

Traemos esto a colación porque los medios de comunicación españoles tienen una gran influencia en la sociedad, casi determinante, incluso en coyunturas internacionales tan complejas como las que estamos viviendo.
Pedro Sánchez, contra el que en buena medida se dirige la “Operación Zapatero”, cometió el error, que seguramente no preveía, de ser relativamente crítico, al menos desde el punto de vista formal, con el proyecto nazisionista de Trump y el Estado de Israel (pieza clave dentro de ese proyecto), denunciando tardíamente el genocidio sobre el pueblo palestino, algo que para el gusto del sionismo fue excesivo. Todo ello fue por puro oportunismo electoral. Pedro Sánchez, como antes Zapatero, sabe que la mayoría de la sociedad en el Estado español está contra la guerra (por cierto, también contra la monarquía, como demuestra el reciente estudio demoscópico realizado por la Universidad de Murcia) y que adoptar posiciones a favor del pueblo palestino, aunque fuera de mentirijillas, podría tener rédito electoral. Pero toda operación de esta naturaleza tiene sus riesgos si no está calculada al milímetro, y ésta los está teniendo. Trump, que pretende construir un proyecto nazi-sionista a nivel global, lo que incluye avanzar hacia una III Guerra Mundial, no se iba a quedar con las manos cruzadas con los pequeños picotazos de un personaje como Pedro Sánchez, con la desmedida ambición de presentarse como su némesis. La agencia yanqui US Homeland Security desencriptó un teléfono vinculado a la trama, que aquí, por limitaciones técnicas, no podían desencriptar. La información a la que tuvieron acceso es de bastante interés para el procesamiento de Zapatero.
El sionismo tampoco está contento con Pedro Sánchez, pero no porque éste sea realmente beligerante con ellos, sino porque no admiten el menor matiz sobre nada; en esto son peor aún que Trump. El apaleamiento de los miembros de la Flotilla de la Libertad en el aeropuerto de Bilbao no ha sido una casualidad, ha sido la expresión de la influencia casi absoluta del sionismo en el PNV, pero no sólo; parece que EH Bildu también tiene una importante infiltración de esas corrientes. Para quien no lo conozca, la Ertzaintza se construyó con el asesoramiento directo del Estado israelí, siguiendo sus patrones, para lo bueno y, por supuesto, para lo malo y lo peor. La familia Hatchwell, fundadora del lobby sionista ACOM, es a su vez propietaria de Excem: una firma que en 2006 comenzó a prestar un servicio de “ampliación del sistema de monitorización telefónica” para la Ertzaintza. Lo de Bilbao no es un accidente, es pura coherencia ideológico-política de las fuerzas represivas vascas, aunque en esta ocasión pretendan ponerlas bajo el marco del Estado español.

El juicio contra los 4 procesados/as por la intervención antisionista en la etapa de la Vuelta Ciclista en Valladolid, al que también se ha sumado ACOM como acusación popular, será de una gran relevancia política. No deja de ser curioso que después de varios meses de la Vuelta apareciera un caso con ciertas similitudes en Becerril de la Sierra (Madrid), que afecta a 8 compañeros/as. Por supuesto, contarán con todo nuestro apoyo.
Todo lo que venía ocurriendo, y con esto mucho más, pone de manifiesto que el Régimen del 78 es inviable en cuanto a su legitimación social. Se puede mantener con represión y manipulación mediática, pero es incapaz de resolver las necesidades de la sociedad de los pueblos del Estado (desde la Sanidad o la Educación, pasando por el estado de las redes de comunicación ferroviarias, etc.). El Régimen del 78 es un Régimen fallido y hay que tratarlo como tal, aunque haya significativos sectores de la población que aún no hayan perdido su confianza en él, particularmente aquellos que viven a su costa.
La iniciativa que se está impulsando en Madrid alrededor del 90 aniversario de la victoria contra el alzamiento fascista tiene una gran importancia, y a ello hay que darle continuidad en el sentido de crear las condiciones para la ruptura democrática. No se trata de enunciarla en esos términos, porque es una agitación demasiado manida y ya con poco gancho, aparte de que han pasado muchos años y ya no es fácil que la mayoría de la gente la entienda como se entendía a los inicios de la Transición. Hay que impulsar políticas en la línea de la celebración del 90 aniversario, y sería bueno empezar a pensar en la posibilidad de algo que dé continuidad a esta celebración para el próximo año. Redescubrir nuestra historia es fundamental para el avance de un proyecto transformador. Nos han sustraído la verdad de la lucha popular en el Estado español, y no solo en lo referente a la Revolución comunera, la invasión napoleónica o la guerra de resistencia antifascista en el Estado español. Las condiciones internacionales también son cada vez más favorables para recuperar esta verdad histórica de la lucha antifascista.
Es evidente que hay un cambio de ciclo político en el Estado español y que Pedro Sánchez, ahora de verdad, tiene los días contados. No por una moción de censura ni similares del PP, sino porque los auténticos poderes fácticos han decidido que Sánchez ya no es la herramienta idónea para gestionar la supervivencia del Régimen y apuestan por un cambio que se irá fraguando en los próximos meses. Los medios de comunicación habitualmente defensores de forma acrítica de Pedro Sánchez, como El País, La Vanguardia, TVE, etc., han cambiado de chip, y ahora replican acríticamente la “Operación Zapatero”, situándose contra Pedro Sánchez. Lo de la Sexta es absolutamente miserable: se pasan del baboseo y la apología del “puto jefe” a lo contrario sin el menor elemento de autocrítica, que no harán nunca. A una operación algo similar asistimos cuando se indujo la abdicación de Juan Carlos I para poder proclamar a Felipe VI como rey, bajo la batuta de Rubalcaba, con el objetivo de salvaguardar la monarquía; por cierto, con poco éxito, dado que el hijo es peor que su padre, algo nada fácil.
Habrá que profundizar en las conexiones de Pedro Sánchez y su Gobierno con Marruecos y su monarquía. Seguramente tirando de ese hilo encontraremos explicación a bastantes cosas.
Izquierda Castellana, 26 de mayo de 2026
