Unos 80 médicos cubanos trabajan en las zonas más difíciles de Sinaloa

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Desde hace dos años, en Sinaloa trabajan 80 médicos cubanos y desarrollan sus actividades en las zonas “más difíciles”, a las que “nadie quiere ir” por la lejanía de las comunidades y por la inseguridad. Imagen de archivo. Foto Cristina Rodríguez

Culiacán, Sin., Desde hace dos años, en Sinaloa trabajan 80 médicos cubanos y desarrollan sus actividades en las zonas “más difíciles”, a las que “nadie quiere ir” por la lejanía de las comunidades y por la inseguridad, afirmó Julio César Quintero, coordinador de IMSS-Bienestar en la entidad.

La mayoría son médicos familiares asignados a centros de salud y, aunque tienen la mejor disposición y la gente los quiere, con frecuencia se tienen que cambiar a algún hospital por el cierre de la unidad de salud “cuando se agudizan los conflictos y aumenta el riesgo por la violencia”.

Así pasa con frecuencia en Badiraguato, San Ignacio, Tamiapa y Choix, entre otros municipios de la sierra, comentó el funcionario.

Quintero admitió que incluso los cubanos sabían del riesgo y tenían temor, pero ahora es común escucharles decir que ya no se quieren ir. “Sí, hay problemas, pero la población los adopta; tienen buena relación porque, además, los doctores son empáticos con las personas y los problemas de salud que enfrentan. Tienen muy buen trato con los pacientes y sus familias”.

Durante la visita que realizó La Jornada a la entidad había entre 10 y 15 médicos cubanos que se vieron obligados a dejar los centros de salud porque fueron cerrados. “Una vez que se reabran, se les regresa”, indicó Quintero.

Entre los especialistas también están un nefrólogo, un médico internista y un traumatólogo que de igual forma contribuyen con la prestación de servicios de salud en el estado.

Desde hace dos años, en Sinaloa trabajan 80 médicos cubanos y desarrollan sus actividades en las zonas “más difíciles”, a las que “nadie quiere ir” por la lejanía de las comunidades y por la inseguridad. Imagen de archivo.
Desde hace dos años, en Sinaloa trabajan 80 médicos cubanos y desarrollan sus actividades en las zonas “más difíciles”, a las que “nadie quiere ir” por la lejanía de las comunidades y por la inseguridad. Imagen de archivo. Foto Cristina Rodríguez

Aunque Sinaloa registra un buen nivel de bienestar en su población, también enfrenta desafíos en el acceso a los servicios médicos en lugares como El Carrizo, municipio de Ahome, donde hay un hospital que se construyó en 2020 pero no se ha podido contratar personal médico y servicios como cirugía general no se pueden ofrecer a los pacientes.

Algo similar ocurre en Villa Juárez, municipio de Navolato, donde viven alrededor de 45 mil personas, la mayoría migrantes y con problemas complejos por el consumo nocivo de alcohol y adicciones.

En el lugar hay un centro de salud, pero se necesita un hospital y hay un proyecto que ya conoce la presidenta Claudia Sheinbaum. Se planea construir un nosocomio integral con 12 camas y las especialidades básicas: medicina interna, ginecología, pediatría y cirugía general.

La Jornada – Unos 80 médicos cubanos trabajan en las zonas más difíciles de Sinaloa

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