Desde hace más de 30 años, el hantavirus está presente en Chile, el segundo país con más contagios por detrás de Argentina. En el 2025 se reportaron 44 casos y este año se acumulan 39, con 13 fallecidos. Ricardo Fritz Garrido (Concepción, Chile, 1978), neumólogo del Instituto Nacional del Tórax de Chile, centro de referencia nacional para este virus y donde son tratados todos los pacientes que desarrollan síndrome cardiopulmonar por hantavirus, la forma más grave de la infección, es uno de los principales especialistas y lidera los equipos de ECMO (respiración extracorpórea para los pacientes críticos) del centro.
¿Cómo manejan los casos de hantavirus en Chile?
Tenemos un protocolo desde el año 2.000, con un plan nacional de detección precoz. Un paciente con fiebre alta que sea o venga de una zona endémica, la zona central y sur del país, debe ser rápidamente notificado y se le tienen que hacer las pruebas de laboratorio pertinentes, que son exámenes de PCR. Los síntomas son similares a la gripe, con tos, malestar general, vómitos, incluso diarrea.
¿Es una infección estacional como la gripe?
El principal reservorio es un ratoncito silvestre (Poligorisomys longicaudatus) que se alimenta de semillas en un 60%. En octubre florecen las semillas de la quila [una especie de bambú endémico del sur de Chile y Argentina], donde se alimentan y crecen en población. Entonces aparecen los primeros casos, y hasta febrero, que es el periodo en que la mayor cantidad de personas salen de vacaciones y se trasladan a la zona sur a disfrutar del aire libre. Recomendamos que si uno va al campo deje los alimentos y enseres colgados para evitar contagio, porque el virus se transmite por la saliva y por las heces del ratón.
¿Siempre debe haber contacto con las heces o la orina?
Eso es lo que tenemos comprobado hasta ahora. Tenemos muchas investigaciones sobre el contagio ratón-persona, pero muy poquita información fidedigna de persona a persona. Existe un caso de una fiesta en Argentina de hanta de los Andes, pero es casi anecdótico. Lo que sí sabemos con certeza es que el ratón siempre está implicado. No todas las personas son susceptibles de infectarse pueden cursar una infección benigna o asintomática. En los casos graves, los pulmones se llenan de un fluido y evolucionan con insuficiencia respiratoria. También afecta al corazón. Y la evolución es muy rápida, a veces en 12 o en 8 horas se compromete la función pulmonar y cardíaca. En estos casos solo nos queda asistir al paciente.
¿No hay terapia?
Hay varios estudios en desarrollo, pero no hay nada demostrado que nos sirva. Nosotros tenemos un programa de ECMO que nos ha ayudado mucho a la supervivencia. En los años 90 y 2000, los pacientes con síndrome cardiopulmonar, que es la presentación más grave, morían entre un 67 y un 80%. Actualmente hemos bordeado el 15% y nos hemos dado cuenta que lo que más determinada la letalidad es que los pacientes no hayan sido trasladados urgentemente a centros conectados [con dispositivos ECMO].
¿El foco de la infección del Hondius está en el barco o viene del exterior?
La teoría de que la gente estuvo visitando algunos lugares y probablemente estaban en los tiempos de pródromo –que son entre 1 y 7 días y en algunos pacientes pueden llegar hasta 3 semanas, incluso 40 días según se ha descrito en los casos más extremos– es la primera posibilidad. Y la segunda es que en el barco hubiera habido roedores. Pero yo soy partidario más bien de la primera, que los pacientes estuvieron expuestos en algún lugar en tierra y que lamentablemente después evolucionaron con el cuadro del virus durante la travesía.
Si el brote se ha producido por un contagio de persona a persona, ¿podría ser el mayor episodio conocido?
Es que por eso es interesante seguirlo y ver cómo se va comportando, porque, como les comento, nosotros lo que tenemos bien documentado es la transmisión ratón-persona. Los 10 u 11 casos de contagios que conocemos son de personas que estaban dentro del barco. Todos. No hay ningún caso que se haya infectado fuera, al menos todavía, a pesar de que las personas que estaban dentro del barco han tenido contactos diversos con otras. Parece que es muy local, muy localizado en el barco.
¿Ustedes aplican una cuarentena de 42 días como recomienda la OMS?
Más que cuarentena, seguimiento. Se hace seguimiento de las personas que estuvieron en contacto con los infectados, de la familia directa, los que durmieron en el mismo techo o los que viajaron en el mismo avión o bus. Pero no cuarentena.
¿Cree que Europa exagera en el abordaje de este caso?
Creo que estamos en un momento donde no sabemos bien qué va a pasar, como se comportan los virus ante el cambio climático. En Europa, además, no es muy conocido. Yo expuse en el congreso Euro Virology de Barcelona, en el 2022, sobre el hantavirus y llamó mucho la atención porque la evolución de la insuficiencia o de la falla cardiopulmonar era bastante interesante para ellos. Me parece adecuado que mantengan el barco en observación y se haga un seguimiento de las personas. Se han hecho estudios que demuestran que en el sur de Chile el 15% de la población tiene anticuerpos contra el hanta. Es decir, nosotros tendríamos, entre comillas, ciertas defensas.
¿Hay casos asintomáticos?
Sí. Lo importante es que cualquiera que visite zonas endémicas, si al regresar tiene fiebre o le cuesta respirar durante unos días sepa que existe la posibilidad de que tenga el virus.
¿Y de que contagie a los demás?
Creo que, en el caso del Hondius es importante esperar evolución para poder confirmar esta hipótesis. Yo lo pondría como algo que no hay que descartar, pero no lo confirmaría a priori. Me tocó vivir el caso de un carabinero que, sin haber viajado nunca al sur de Chile se contagió. Era la persona que arreglaba la ropa de los policías que estaban en un operativo en el sur, en la zona de la Araucanía. Sacó la ropa de las bolsas sin utilizar protección y resulta que había restos de orín de ratones. Se infectó sin haber estado nunca en el sur. Lamentablemente, falleció en dos días. En mi opinión, hay que hacer un trabajo de investigación más profundo para saber el verdadero origen de lo que está pasando en el barco.
Si se probara que el contagio ha sido entre personas, ¿se pondrían en cuestión sus protocolos?
Claro. Aquí un paciente con hanta es trasladado con una simple mascarilla quirúrgica. Los que lo trasladan llevan una mascarilla FFP2. Si llega a una institución como la nuestra, no tenemos aislamiento, lo ponemos en una sala compartida con otra persona guardando un metro de distancia. Se aborda como una gripe, como una enfermedad respiratoria, no es más. En el supuesto de contagio persona-persona, tendríamos que replantear también las cuarentenas.