El 23 de abril, para concluir el acto político del Movimiento Popular Castellano en Villalar 2026, se homenajeó a Carolo Marañón, compañero comunero burgalés recientemente fallecido en Guipúzcoa, contando con la participación de sus familiares y amigos/as.
Durante el homenaje, se destacó la firmeza de su militancia y su trabajo desinteresado durante décadas por el avance del movimiento popular en Castilla y en Euskal Herria, recordándose primero algunas de sus principales características y aportaciones en la UPC e IzCa, y después su integración en las luchas del pueblo vasco, donde formó su familia y residió hasta su fallecimiento.
Su compañera, Aintzane, tuvo igualmente unas emocionantes palabras de recuerdo para Carolo y dio lectura a un poema escrito por su sobrino:
Hoy me he preguntado
Qué te habrás llevado
La visera
O la txapela.Si te habrás decidido
Entre tu prometida EuskalHerria
y tu inevitable Castilla.¿Y si te llevaste las dos?
¿Serías un traidor?
Qué bonito elogio entonces
el de traidor
si es para alguien
que por convicción y amor
aprendió a partirse el corazón.Al que corría más rápido que ellos,
a ti, tío, anónimo luchador,
que nos enseñaste que no somos nada
que hay mil maneras de vivir
y que es normal estar jartos de aguantar.Que nunca dejaste de escribir palabras para Aintzane
que tus dolores no siempre se llamaban Lola
A veces eran Aitor
a veces Ioar.Pero los querías igual
O quizás más
tanto
que ni el amor de Fidel por Cuba se podía comparar.Me enseñaste que dos tierras
se pueden querer y defender
que Euskal Herria será libre
Y Castilla Comunera de una puta vez.Que aunque no estés
has sido, eres y serás
Karolo con C y,
Carolo con K.Y estoy tranquilo
sé que estás bien acompañado
Tú también puedes estarlo.
Aquí seguiremos
Con lo tuyo
con los tuyos
Siempre con el puño levantado.Javier Marañón, tu sobrino
Para finalizar, sus hijos Aitor e Ioar bailaron un solemne aurresku ante el retrato de Carolo. El acto se cerró con el Canto de Esperanza, himno castellano, que tantas veces entonara el compañero en sus muchos Villalares.


