«Brutal acto de agresión»: Cuba condena «en los términos más firmes» nueva escalada de EE.UU. en su contra

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El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, arremetió este jueves contra las nuevas medidas tomadas por EE.UU. en su contra, según anunció en su cuenta de X.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que le permite imponer aranceles a las importaciones de productos de países que vendan o suministren petróleo a Cuba.

«Condenamos en los términos más firmes la nueva escalada de EE.UU. contra Cuba», escribió el alto funcionario.

En este contexto, explicó que actualmente se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible al país caribeño. «Para justificarlo, se apoya en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es», agregó.

«Cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región, y la única influencia maligna es la que ejerce el Gobierno de EE.UU. contra las naciones y los pueblos de nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia«, declaró Rodríguez.

Según el canciller, Washington «recurre también al chantaje y la coerción, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio».

«Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas», resumió.

«Agredido por EE.UU. hace 66 años»

Anteriormente, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recordó que su país «es agredido por EE.UU. hace 66 años» y está dispuesto a «defender a la Patria hasta la última gota de sangre».

«Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre», manifestó el mandatario ante las amenazas de Trump.

«Relaciones verdaderamente sólidas y amistosas»

El 15 de enero, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Moscú se solidariza con Cuba por la determinación con la que defiende su soberanía y su independencia. «Quisiera destacar que Rusia y la República de Cuba mantienen relaciones verdaderamente sólidas y amistosas. Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia a nuestros amigos cubanos«, destacó el mandatario ruso.

Asimismo, desde Pekín han mostrado su apoyo a La Habana y han llamado a Estados Unidos a poner fin a las violaciones del derecho internacional y a que levante inmediatamente el bloqueo y las sanciones contra la isla. «China seguirá brindando apoyo y ayuda a Cuba dentro de sus capacidades, y creo que bajo el fuerte liderazgo del Partido [Comunista] y el Gobierno cubanos, el pueblo cubano podrá superar dificultades temporales», declaró el martes el portavoz del Ministerio de Exteriores del país asiático, Guo Jiakun.

Trump declara «emergencia nacional» en relación con la supuesta ‘amenaza’ de Cuba

El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó este jueves un decreto para declarar una «emergencia nacional», en virtud de la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que representa Cuba para la seguridad de su país y el resto de la región. El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que sistemáticamente ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial.

«El Gobierno de Cuba ha tomado medidas extraordinarias que perjudican y amenazan a EE.UU. El régimen se alinea con numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a EE.UU., y les brinda apoyo, entre ellos el Gobierno de la Federación Rusa, la República Popular China, el Gobierno de Irán, Hamás y Hezbolá», se lee en la orden ejecutiva difundida en el portal de la Casa Blanca.

Entre otras afirmaciones, Washington sostiene que La Habana «acoge descaradamente a peligrosos adversarios de EE.UU., invitándolos a establecer en Cuba sofisticadas capacidades militares y de inteligencia que amenazan directamente la seguridad nacional de EE.UU.», en alusión a las alianzas defensivas y de inteligencia que mantiene la nación caribeña con Moscú y Pekín.

Del mismo modo, se acusa sin sustento a la isla de dar «la bienvenida a grupos terroristas transnacionales, como Hezbolá y Hamás», posibilitándoles «un entorno seguro para que estos grupos malignos puedan construir vínculos económicos, culturales y de seguridad en toda la región e intentar desestabilizar el hemisferio occidental, incluido EE.UU.».

A partir de esos señalamientos infundamentados, se asevera que las autoridades cubanas «apoyan al terrorismo y desestabilizan la región mediante la migración y la violencia» y, sobre esos cimientos, se anuncia la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra los países que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca.

Agresión permanente y sostenida

El pasado 11 de enero –y como respuesta a las amenazas de Trump–, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, llamó a recordar que su país «es agredido por EE.UU. hace 66 años» y está dispuesto a «defender a la Patria hasta la última gota de sangre».

«Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre«, manifestó el mandatario.

En línea semejante, Díaz-Canel cargó contra las autoridades estadounidenses, a las que acusó de «no tener moral» para señalar ningún fallo en su país, dado que «convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas».

«Quienes culpan la Revolución de las severas carencias económicas que padecemos, deberían callar por vergüenza. Porque saben y lo reconocen que son fruto de las draconianas medidas de asfixia extrema que EE.UU. nos aplica hace seis décadas y amenaza con superar ahora», escribió en su cuenta de X.

Apoyo «inquebrantable»

El bloqueo que EE.UU. ha impuesto a la isla desde hace más de 60 años ha sido sistemáticamente rechazado por la mayor parte de los países del mundo, entre ellos Rusia y China.

El 15 de enero pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, reiteró su solidaridad con Cuba y el respaldo a la defensa de su independencia y su soberanía. «Quisiera destacar que Rusia y la República de Cuba mantienen relaciones verdaderamente sólidas y amistosas. Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia a nuestros amigos cubanos«, declaró en una reunión con representantes diplomáticos.

Entretanto, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, declaró en la víspera que Moscú observa con «profunda preocupación» los planes de EE.UU. para endurecer aún más el bloqueo contra La Habana.

En ese contexto, aseguró que el apoyo a la «Cuba hermana» es «inquebrantable» y cuestionó la posibilidad de un bloqueo naval para cortar por completo el suministro de petróleo a la isla. Aludió también al sufrimiento causado por casi 70 años de bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE.UU., y advirtió que Washington recurre a «todo tipo de artimañas» para endurecer las sanciones, como la inclusión de Cuba en la lista de «países patrocinadores del terrorismo«.

Trump firma un decreto que busca imponer aranceles a países que suministran petróleo a Cuba

La medida entrará en vigor a partir de la medianoche del 30 de enero (hora del este).

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este jueves un decreto que le permite imponer aranceles a las importaciones de productos de países que vendan o suministren petróleo a Cuba.

Según el mandatario, la situación en Cuba, supuestamente, «constituye una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad y política exterior de Washington, por lo que ha declarado «una emergencia nacional».

Sobre la base de estas acusaciones infundadas, Trump ha establecido un sistema arancelario, según el cual «se podrá imponer un derecho ad valorem adicional a las importaciones de mercancías que sean productos de un país extranjero que venda o suministre, directa o indirectamente, petróleo a Cuba».

La medida entrará en vigor a partir de la medianoche del 30 de enero (hora del este).

El documento señala que la orden puede ser modificada si surge nueva información, recomendaciones de altos funcionarios o cambian las circunstancias. Además, prevé acciones en el caso de que un país extranjero tome represalias contra Estados Unidos en respuesta a la iniciativa a fin de mantener su eficacia.

Asimismo, se indica que, si el Gobierno de Cuba u otro país afectado adopta medidas significativas y «se alinea suficientemente» con Washington en materia de seguridad nacional y política exterior, la orden también podría ser modificada.

El inquilino de la Casa Blanca argumenta que el Gobierno de Cuba ha adoptado «medidas extraordinarias» que perjudican y amenazan a Estados Unidos, alineándose y brindando apoyo a países considerados «hostiles», así como a «grupos terroristas transnacionales y otros actores malignos contrarios» a Washington.

Además, acusa al Gobierno cubano, sin aportar pruebas, de haber apoyado durante mucho tiempo, «en materia de defensa, inteligencia y seguridad», a adversarios de Estados Unidos en el hemisferio occidental, eludiendo las sanciones estadounidenses e internacionales y tratando de obstaculizar los esfuerzos de Washington para hacer frente a actores maliciosos en la región.

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