Hoy, 22 de diciembre, hace 75 años, a los y las vallekanas no nos tocó la lotería. Lejos de cualquier tipo de suerte, el franquismo nos anexionó a Madrid. Sin contar con los intereses de nuestras gentes, el régimen impuso esa directriz con el objetivo de crear el «gran» Madrid.
Buscaban facilitar que las capas trabajadoras de nuestro pueblo, a las cuales les habían arrebatado sus formas tradicionales de ganarse la vida, pudieran servir de manera más eficiente a esa élite parasitaria asentada en el Madrid corte. Reforzaban así ese esquema de colonia interior que caracteriza a la totalidad del pueblo castellano.
De esta forma, el régimen franquista daba otra puntada, esta con hilo, para situarnos como un barrio y desposeernos de cualquier, por mínima que fuera en esa etapa, capacidad de decisión. Facilitando así ese proceso histórico encaminado a convertirnos en un territorio orientado en exclusividad a servir intereses ajenos.

Y de aquellos polvos estos lodos. Sin capacidad para gestionar nuestros propios recursos, siendo una marioneta en manos de los intereses de una corte que vive de espaldas a nuestra realidad, hoy, nuestros servicios públicos cada vez se deterioran más. Nuestra sanidad se encamina a un lujo para ricos y nuestra educación se encuentra falta de recursos para poder cohesionar la convivencia de nuestros barrios.
Convivencia que se ve alterada por el surgimiento de diversas tensiones, provocadas por el papel que el Madrid corte ha destinado para los municipios obreros de su periferia.
Pretenden convertirnos, aún más, en un ghetto de supervivencia donde las condiciones sociales se deterioren cada vez más y donde surja el conflicto entre la clase trabajadora.
Sin embargo, Vallekas tiene conciencia, arraigo y desobediencia y hoy, como ayer, seguimos y seguiremos luchando para revertir el papel que el régimen tiene para nosotras. Diciendo alto y claro que necesitamos gestionar nuestros propios recursos y municipalizar nuestros servicios públicos, así como recuperar el derecho a decidir y afrontar las problemáticas que nos afectan como la especulación inmobiliaria, la falta de trabajo digno, el narcotráfico, la explotación sexual de las mujeres o las bandas que alteran la convivencia en nuestras calles.
Hagamos del recuerdo del Vallekas con las puertas de sus casas abiertas, la solidaridad entre vecinos/as y la dignidad una realidad presente y futura.
Hoy, como ayer, 22 de diciembre, ¡Vallekas municipio castellano!