[Noruega] Crónica de la participación de IzCa en las actividades de denuncia de la entrega del Nobel de la Paz a María Corina Machado

Comparte este artículo:

Una pequeña delegación comunera estuvo presente en Oslo en las actividades de denuncia ante la entrega del premio Nobel de la Paz a la opositora fascista venezolana María Corina Machado. El martes 9 de diciembre, tras una concentración frente a la sede del Instituto Nobel a la que asistieron unas 300 personas, tuvo lugar una manifestación que recorrió las principales calles del centro de la ciudad, finalizando la jornada con un acto político cultural, partiendo esta iniciativa de diferentes colectivos y organizaciones noruegas antimilitaristas, feministas y de amistad y solidaridad con los Pueblos de América Latina y el Caribe.

Protestas en Oslo contra la entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado

El miércoles 10 se celebró una nueva concentración en la Plaza de la Estación Central de Oslo, en la que está ubicada la escultura «Knus Nazismen» (Aplasta el Nazismo), un martillo de acero que simboliza el aplastamiento de la esvástica, erigido como homenaje al grupo de resistencia noruego «Grupo Osvald». La concentración convocada por el Partido Fred og Rettferdighet (Paz y Justicia) congregó a varios cientos de personas pese a no contar con la autorización del Ayuntamiento, y finalizó con una manifestación hasta las inmediaciones del Gran Hotel, donde estaba previsto el tradicional saludo del ganador del Nobel, en este caso de la opositora venezolana.

escultura «Knus Nazismen» (Aplasta el Nazismo)

El espíritu internacionalista de las Brigadas Internacionales estuvo presente en todas las actividades, coreándose diferentes consignas antifascistas y anti-imperialistas en noruego, castellano e inglés, como el “No pasarán”, “El pueblo unido jamás será vencido”, etc., señalándose también el carácter nazi-sionista del imperialismo.

El acto público en el que participó Ana Corina Sosa, hija de María Corina, congregó apenas a unas 200 personas, en su inmensa mayoría miembros de la oposición venezolana, así como algunos cubanos. Hay que resaltar que las semanas previas, el Consejo Noruego de la Paz (Norges Fredsråd), organización pacifista independiente, había manifestado su profunda disconformidad con la elección de María Corina Machado para el Premio Nobel, cancelando su tradicional procesión de las antorchas por considerar que los métodos de la opositora golpista venezolana no se alinean con los valores de diálogo y no violencia que tratan de representar. Si bien el Consejo Noruego de la Paz no forma parte del Comité Nobel que otorga el premio, la cancelación de la Procesión de Antorchas fue algo completamente inusual, generando un profundo debate y disconformidad en el seno de la sociedad noruega sobre la política y la ética del premio, con críticas de algunos partidos.

El tramo final de la Procesión de las Antorchas suele coincidir físicamente con el del paso de los ejércitos del III Reich en su entrada a la capital noruega en abril de 1940, atravesando el Paseo Marítimo de Aker Brygge, un recorrido cargado de simbolismo si tenemos en cuenta que este año la procesión, que tuvo una participación mucho menos nutrida que años atrás, se pudo llevar a cabo finalmente gracias a la iniciativa de la comunidad de fascistas venezolanos en el exilio, contando seguramente con el apoyo financiero directo de los EEUU, y si tenemos en cuenta también que a los actos oficiales asistieron destacadas figuras del proyecto de IV Reich impulsado por la Administración Trump: Milei, Noboa, Iván Duque, Rodrigo Chaves Robles (presidente de Costa Rica), José Raúl Mulino Quintero (presidente panameño) y María Elvira Salazar, congresista del Partido Republicano de los EEUU de origen cubano.

Entrada de los Ejércitos nazis en Oslo

En este Paseo de Oslo se encuentra a su vez ubicado el monumento a Gunnar Sønsteby, héroe de la resistencia noruega que aparece representado con su bicicleta, simbolizando de esta forma la agilidad y valentía de este combatiente de la resistencia noruega para evadir a los nazis y llevar a cabo importantes misiones de sabotaje.

Monumento a Gunnar Sønsteby

Durante estos días pudimos establecer contacto con diferentes organizaciones noruegas, danesas, serbias o italianas, con quienes conversamos sobre la coordinación de acciones de denuncia del bloqueo aéreo criminal sobre Venezuela, así como sobre la necesidad de intentar romperlo; sobre el papel de retaguardia activa que hemos de jugar las fuerzas anti-imperialistas europeas ante los preparativos y desarrollo de la más que hipotética III Guerra Mundial ante la que nos encontramos; así como sobre el paralelismo entre lo que es la defensa de Venezuela hoy en día frente al proyecto nazi de Trump con lo que fue el papel antifascista jugado por la República española, contando para ello con el apoyo de las Brigadas Internacionales.

El «No Pasarán» como referente del antifascismo a nivel mundial

También intercambiamos impresiones sobre las dificultades ante las que nos encontramos a la hora de desempeñar estas tareas, entre las que se encuentran el nefasto papel de los medios de comunicación, la instrumentalización por parte de la socialdemocracia de los movimientos de solidaridad con Palestina, o su responsabilidad en la creciente militarización social para conducir a los pueblos de Europa a la participación en la guerra de la OTAN frente a Rusia en Ucrania, en el aumento de los gastos militares a costa de los gastos sociales, etc.

Comparte este artículo: