En defensa de la soberanía de los pueblos y de la paz; en defensa de Venezuela

Protesta en Oslo contra la entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado
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Cuando estamos acabando de redactar este editorial, aún no hay claridad sobre la asistencia o no de María Corina Machado a los actos de recogida del Premio Nobel de la Paz. En cualquier caso, es obvio que estamos asistiendo a un montaje mediático en el que están participando la inmensa mayoría de los medios de comunicación occidentales (todos en el Estado español) para mayor gloria de la gusanería venezolana. Parecía muy difícil que ese sector totalmente entregado al imperialismo de Venezuela no aprovechara esta oportunidad, creada expresamente para la agitación mediática antivenezolana. Todos estos dimes y diretes son un indicador de la ausencia de seriedad de la oposición venezolana.

En cualquier caso, las cosas no van como tenían previsto. Era claro que la operación contra Venezuela no iba a ser rápida; en el equipo de Trump son unos nazis, pero obviamente no son estúpidos. Demuestran una inteligencia bastante notoria, aunque la empleen para hacer el mal. La previsión era que la ceremonia de entrega del Nobel a Corina Machado supusiera un punto de inflexión en el plano mediático en esa campaña para intentar liquidar la soberanía de Venezuela y apropiarse de sus recursos naturales, y parece que finalmente así va a ser. Si renuncian a ello no es por cuestiones técnicas, sino porque hay cosas que no salieron como esperaban en ese proceso de recolonización del Caribe.

Que el proyecto actual del nazi-imperialismo para Venezuela no vaya tal y como los imperialistas y sus aliados en el país y en otras partes del mundo desean no significa que no vayan a seguir insistiendo, en el tiempo y con muchos recursos, para llevarlo adelante. Lo que sí demuestra es que los apoyos y capacidad de resistencia que tiene el pueblo venezolano son mucho más amplios de los que el enemigo se esperaba, y también de lo que se imaginaban algunos que teóricamente se sitúan en el campo de “los amigos”. Es posible que haya un ajuste de la estrategia de la Administración Trump hacia Venezuela, que pasará, probablemente, por alargarlo en el tiempo, lo que le dará más oportunidades al pueblo bolivariano.

Corina Machado es una prófuga de la justicia que está en búsqueda y captura. Intentará convertir su regreso a Venezuela en un reto al Gobierno de Maduro, es decir, en una provocación pura y dura; aunque por lo que conocemos, no parece que estén en condiciones de conseguir un apoyo social importante a tal maniobra. En una comunicación que anexamos a este editorial, se detalla un plan para nombrar a Edmundo González como presidente y a Corina Machado vicepresidenta en Oslo, y en tal condición regresarían a Venezuela:

Acabo de hablar con un amigo muy cercano al comando de Vente Venezuela en Oslo. Me pidió máxima discreción con su nombre, pero me autorizó a compartir lo siguiente. Son datos de primera mano y son estremecedores:

1. Él mismo se encuentra en Oslo por expresa solicitud de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.

2. Ya están en la capital noruega el presidente constitucional Edmundo González Urrutia y los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia en el exilio, encabezados por el magistrado presidente Antonio José Marval.

3. María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, ya está en Oslo concentrada en el discurso de aceptación que compartirá próximamente con sus compatriotas en una manifestación masiva en Caracas.

4. Buena parte de los diputados de la Asamblea Nacional legítima elegida en 2015 también han llegado a Oslo en los últimos días.

5. Tras la entrega del Nobel, el Tribunal Supremo y la Asamblea Nacional en el exilio procederán a la posesión formal de Edmundo González Urrutia como presidente constitucional de Venezuela.

6. Inmediatamente después, el presidente González Urrutia nombrará a María Corina Machado vicepresidenta de la República y, conjuntamente, anunciarán el gabinete que los acompañará desde su regreso a Caracas en las próximas semanas.

7. El primer mensaje del presidente González Urrutia será dirigido al Gobierno y a la Justicia de los Estados Unidos, apremiando el cumplimiento de las leyes internacionales para que caiga todo el peso de la justicia sobre el Cartel de los Soles y se termine de una vez la presencia de sus cabecillas en suelo venezolano.

¡Dios salve a Venezuela! ¡Viva la libertad! ¡Viva el presidente Edmundo González Urrutia! ¡Viva María Corina Machado!

«Dios les coja confesados».

Entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 se celebran los mundiales de fútbol en EEUU, México y Canadá. Tal como se vio durante los sorteos de la FIFA, Trump se hizo con todo el protagonismo de la ceremonia, incluyendo la recepción de un “premio a la paz” que se creó aparentemente ad hoc para el personaje. Es probable que no le interese que ese campeonato, que durará algo más de un mes y arrastrará un gran despliegue mediático y a miles de millones de personas en su seguimiento, coincida con pasos adelante en la prevista invasión de Venezuela, sobre todo si éstos son especialmente cruentos. Por tanto, tendría que darlos de forma inmediata, antes de la primavera de 2026 y aprovechando la coyuntura que se acaba de describir en el citado tuit, o bien tendría que esperar a que este campeonato haya finalizado.

El proyecto de invasión está condenado al fracaso, si se entiende como éxito que ésta sea una operación similar a la que se llevó a cabo contra Irak o Libia. Los EEUU tienen posibilidades de invadir y controlar una parte del territorio venezolano debido a la potencia de su ejército, pero se verían envueltos en una guerra con bastantes similitudes a la de Vietnam. El ejército venezolano es poderoso y se ha modernizado en los últimos años, además de contar con milicias populares compuestas por millones de personas. Tienen el apoyo cada día más claro de Rusia, China, Irán y Cuba. Hay gente -entre ellos, la mayoría de «los periodistas y analistas» de este país- que se extraña de la tardanza en los avances de ese proyecto de invasión de Venezuela; en una ignorancia interesada y supina, partían de la base de las escasas posibilidades de Venezuela para defender su soberanía, así como del desprecio a los aliados que este país antiimperialista tiene actualmente en el mundo.

Como hemos comentado en diversos editoriales, vamos camino de la III Guerra Mundial, que tendrá características bastante diferentes a las que marcaron las dos primeras, también en cuanto a los lugares que van a ser escenario principal de su desarrollo. Los EEUU necesitan cerrar en la mayor medida posible el frente de Rusia antes de abrir un nuevo frente en Venezuela, y en general en Latinoamérica, con toda la potencialidad que tiene una guerra de esa amplitud en dicho escenario. Hemos comentado también que las fuerzas antiimperialistas en Europa (en Castilla particularmente el movimiento comunero del siglo XXI, desgraciadamente no habrá demasiadas fuerzas que se quieran implicar en ese trabajo, al menos en sus inicios) hemos de jugar un papel de retaguardia activa en los preparativos de esa más que hipotética III Guerra Mundial y en su desarrollo. Hay convocadas concentraciones en Oslo para denunciar la vergonzosa entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, y en ellas estará presente una pequeña delegación comunera. Ayer martes 9 de diciembre se celebró la primera, con una participación de cientos de personas.

Rechazo a María Corina Machado en las calles de Oslo.

La intervención militar terrestre o por otra vía en Venezuela requiere aún de mucha preparación. Estamos aún en la fase de organización de ésta por el imperialismo, y muy particularmente en los aspectos colaterales que conlleva toda intervención militar, es decir: intentar aterrorizar a la población con esa expectativa y bloquear al país. En este caso, el bloqueo aéreo, cuestión de suma importancia en los momentos que vivimos, es tremendo y absolutamente criminal; a denunciarlo e intentar romperlo hay que dedicar todos los esfuerzos que podamos.

En cuanto a los mundiales de fútbol, cualquier movilización alrededor de ese escenario tendrá muchísima importancia y repercusión mediática. Por hacer algún paralelismo con la historia, parece que Trump y su Administración pretenden utilizar los mundiales de fútbol en la línea de lo que Hitler hizo con las Olimpiadas de Berlín. Parece bastante factible que se organicen movilizaciones de denuncia en los propios EEUU, en México y, en alguna medida, también en Canadá.

Trump recibe el «premio FIFA de la Paz»

Alguna gente ha empezado a recoger la idea que hemos empezado a barajar hace algún tiempo: el paralelismo entre lo que es la defensa de Venezuela contra el proyecto nazi de Trump con lo que fue el papel jugado por la República española, y muy particularmente en el apoyo que tuvo con las Brigadas Internacionales. La defensa de Caracas y en general de Venezuela deberíamos de intentar que tuviera un simbolismo en el imaginario colectivo semejante a lo que fue la defensa de la República y, en concreto, la defensa de Madrid.

Como podemos comprobar hay bastantes paralelismos históricos que pueden ser de cierta utilidad para ayudar a desarrollar la necesaria, imprescindible, campaña de solidaridad y lucha con Venezuela y lucha en defensa de su soberanía y por la paz.

Izquierda Castellana, 10 de diciembre de 2025

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