No dejan de ser curiosas las críticas de los plumillas y adláteres hacia Juan Carlos I a raíz de la publicación de sus memorias. Hace cuatro días lo halagaban sin vergüenza alguna, y ahora lo critican de forma inmisericorde por la opinión demoledora que traslada sobre su hijo y actual monarca, Felipe VI, así como acerca de Letizia.
Ya desde antes de que existiera IzCa, desde la UPC desarrollamos en los 80 y 90 una rigurosa crítica a la monarquía impuesta por Franco, independientemente de quien la encarnara. Fuimos procesados/as en dos ocasiones, una de ellas por la Audiencia Nacional; el procesamiento fue archivado porque, deducimos, los encargados de llevarlo adelante concluyeron que la figura de Juan Carlos I no iba a salir bien parada durante el juicio.
Algunos/as sí tenemos toda la legitimidad para criticarlos, al primero de la serie tanto como al segundo.