Del fracaso de la OPA del BBVA al Sabadell a la retirada de apoyo de Junts al “Gobierno de Progreso”

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No parece casualidad que Junts haya esperado a la resolución de la OPA del BBVA sobre el Sabadell para hacer el pronunciamiento sobre la retirada de apoyo parlamentario al Gobierno de Pedro Sánchez. En nuestra opinión, ambas cosas tienen una más que estrecha relación.

El Sabadell es la entidad financiera con mayor representación y utilidad para la pequeña y mediana burguesía catalana, tanto en el terreno comercial como en el industrial, servicios y otros. No solo con la catalana, pues el Sabadell también tiene una cierta presencia entre esos sectores económicos en otras zonas del Estado español, pero fundamentalmente el Sabadell es un banco catalán. En esa batalla con el banco vasco-español BBVA han ganado por goleada, dejando muy claro que el nacionalismo catalán, al margen de que cometa errores políticos en su proceso hacia la constitución de un Estado propio, tiene una base realmente existente que cualquier agente político -o de cualquier otro ámbito- no debería olvidar para no cometer errores de bulto, tal como le ha ocurrido al BBVA con la OPA, primero amistosa y finalmente hostil.

El rechazo a esta OPA ha sido, de alguna manera, una victoria del “soberanismo catalán”. Mientras que la Unión Europea era favorable a la OPA, el Gobierno de Pedro Sánchez durante un tiempo se opuso a ella, hasta que el 24 de junio del presente año la aprobó, nos imaginamos que en parte debido a las presiones de la Comisión Europea, que siempre dio su apoyo a esa operación de concentración de las entidades financieras. El Govern de la Generalitat, en manos del PSC, se expresó de una forma muy cuidadosa en contra de la OPA hostil, a sabiendas de que su apoyo político y sus resultados electorales dependen en buena medida de su actitud ante esta cuestión. El proceso al que hemos asistido ha sido esencialmente político, más que económico; esto no se entendió en absoluto desde el BBVA, lo que supone una de las causas que les ha llevado al resultado obtenido.

Carlos Torres y Josep Oliu, sendos presidentes del BBVA y del Sabadell

Junts, que es de los pocos partidos orgánicos en el Estado español (es decir, que tiene unos vínculos concretos con las fracciones sociales a las que representa), ha sabido hacer una lectura en general correcta de este proceso. El resultado le ha permitido dar un paso adelante en el refuerzo de su perfil político propio para mejorar sus expectativas político-electorales en Cataluña, cuestión que tanto necesitan.

La retirada del apoyo por parte de Junts al Gobierno de Pedro Sánchez no llevará aparejado, tal como se fantaseaba hasta hace unos días, el apoyo a una enmienda instrumental al actual Gobierno. Lo que parece más probable, y desde luego la posición más inteligente por parte de Junts, es que durante un periodo, al menos de unos cuantos meses, estos puedan aparecer con mayor perfil en los debates en el Parlamento de Madrid; y que, de forma simultánea, el Gobierno de Pedro Sánchez se vaya cociendo a fuego lento en esa olla con una incapacidad cognitiva cada vez mayor, tal como ocurría en la fábula de la rana y el caldero. Cuando quieran reaccionar estarán completamente cocidos.

El “Gobierno de Progreso” ha estado vendiendo su proyecto en base a una hipotética defensa de una visión plurinacional del Estado español que es de imposible materialización, porque el Régimen del 78 impide cualquier tentativa real en esa dirección. Es posible que algunos de entre quienes apoyan este proyecto fantasioso del Gobierno se lo crean parcialmente, pese a las evidencias que existen a estas alturas sobre la imposible sustanciación de los aspectos teóricamente progresistas. Obviamente su núcleo duro utiliza esos planteamientos por pura instrumentalización político-electoral de ellos, a sabiendas de que no tienen recorrido. Todo lo que ha ocurrido en la gestión de la alianza entre el PSOE y Junts lo pone de manifiesto, muy particularmente el no cumplimiento de los compromisos que Sánchez o sus representantes en general habían adquirido: por poner dos ejemplos significativos, desde la no-amnistía, al menos por ahora, hasta la incapacidad para conseguir que las lenguas cooficiales en el Estado español también lo sean en Europa.

El presidente del Sabadell brinda con el presidente de la Cámara de Barcelona, Josep Santacreu, tras el fracaso de la OPA.

Hemos dicho en reiteradas ocasiones que el “Gobierno de Progreso”, bajo el discurso de estar luchando contra el fascismo, lo que realmente hace es sembrar y regar de forma meticulosa tal ideología. La represión sobre los movimientos antifascistas y la tolerancia hacia los fascistas se ha podido constatar una vez más en Vallecas o en Vicálvaro en las últimas semanas.

Después de todos los amagos para convertirse en los «campeones del apoyo al pueblo palestino», ya han empezado a llegar desde las Delegaciones del Gobierno de las diferentes Comunidades Autónomas citaciones contra las personas identificadas por la Policía dependiente de éste durante la Vuelta Ciclista. Una muestra de lo que, nos tememos, tratará de ser una represión ejemplar contra las personas y colectivos que intentaron detener la anomalía democrática de la participación en el evento de un equipo sionista y blanqueador del genocidio. Finalmente, en Madrid, el movimiento popular consiguió detener la competición, que ya venía tocada de etapas anteriores en otros pueblos del Estado. La mano del imperialismo-sionismo es muy larga, y las conexiones y dependencias del Estado español hacia ese conglomerado, aunque pretendan negarlo, son demasiado estrechas.

En Valladolid varias personas han sido citadas el 11 de diciembre en los Juzgados para trasladarles los delitos por los que están imputadas. Desde el movimiento comunero del siglo XXI, desde el movimiento antifascista, impulsaremos una campaña lo más amplia e intensa posible para denunciarlo, que estamos seguros/as de que será exitosa.

Es de prever que durante el tiempo de supervivencia de este Gobierno se lleven adelante continuas agresiones al movimiento popular rupturista, pero simultáneamente el Gobierno recorrerá un camino lleno de dificultades y sinsabores.

Izquierda Castellana, 29 de octubre de 2025

Síntesis del relato del contencioso BBVA-Sabadell

La Comisión Europea no solo no puso pega alguna a tal fusión, sino que la estimuló e incluso amenazó al Gobierno español para que no pusiera impedimento a ese proceso. En contra de la absorción se pronunciaron la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME); Foment de Treball y la Confederación de Empresarios de Galicia. La Comisión Nacional del Mercado de Valores, por su parte, aprobó por unanimidad la OPA hostil del BBVA sobre el Sabadell.

Una vez que el Gobierno abrió un periodo de consulta pública, las principales patronales y cámaras de comercio de Cataluña se pronunciaron de forma unánime en contra de esta absorción. El 24 de junio el Gobierno autorizó la OPA.

Finalmente, a favor de la OPA hostil se pronunciaron el 25,3% de las acciones y el 25,7% de los derechos de voto del Sabadell, a pesar de que después de negar radicalmente tal posibilidad, el BBVA fue mejorando la oferta.

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