La autopsia definitiva practicada a Abderahim Akkouh, el hombre de 35 años de origen marroquí que murió el pasado 17 de junio en Torrejón de Ardoz, ha confirmado que el fallecimiento se produjo por asfixia a consecuencia de una compresión torácica y/o presa cervical, descartando causas naturales o accidentales. El informe forense del Instituto Nacional de Toxicología concluyó que la muerte tiene una clara etiología homicida, según informó Europa Press.
De acuerdo con la información de eldiario.es, el documento detalla que la maniobra empleada fue una “presa cervical”, un estrangulamiento del cuello combinado con presión sobre el pecho, lo que provocó la obstrucción de las vías respiratorias y la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro.
El fallecimiento se produjo tras ser reducido por Juan José T. C., un policía municipal de Madrid fuera de servicio, que permanece actualmente en libertad provisional mientras continúa la investigación judicial por un presunto delito de homicidio.
Según la investigación, las personas que presenciaron los hechos relataron que Juan José T. C. continuó con la maniobra de inmovilización, presionando con su brazo el cuello de Abderahim Akkouh durante minutos, “a pesar de que los testigos le pedían que parase porque veían que este se estaba poniendo morado”.
El cambio en la calificación penal supondría una elevación de las penas
La autopsia definitiva confirma la tesis que desde el comienzo esgrimió la familia El Akkouh y será utilizada por los abogados para intentar que el tipo penal de la investigación pase de homicidio imprudente a homicidio doloso. El cambio en la calificación penal supondría una elevación considerable de las penas, pues podría ser castigado con penas de 10 a 15 años de prisión, frente al máximo de cuatro años inicialmente previsto.
El suceso ha despertado preocupación social y ha sido señalado por algunos colectivos como un caso marcado por un trasfondo de discriminación racial.
Ratificada la muerte por asfixia del hombre estrangulado por un policía en Torrejón
