A pesar de los intentos continuos a través de diversas estrategias para liquidar Villalar como símbolo de la resistencia popular castellana y expresión de la memoria colectiva de apoyo a la Revolución comunera, esta conmemoración no solo se mantiene viva, sino que amplía sus apoyos sociales. En este Villalar, decenas de miles de personas de todas las edades acudieron a la campa para confraternizar, celebrar y reivindicar.
Como expresión del crecimiento cuantitativo y cualitativo del movimiento en defensa de la tierra en Castilla, y contra las agresiones del llamado “capitalismo verde”, los diversos colectivos que lo representan y sus demandas estuvieron muy presentes durante toda la jornada, haciendo su propia ofrenda ante el monolito.
La carpa de Comuner@s estuvo a lo largo del día 23 abarrotada de gente, reflejo no sólo de que la asistencia a Villalar fue la mayor de los últimos años, sino de las afinidades con este proyecto político.
La militancia comunera estuvo a la altura del reto, y es por ello que queremos manifestar nuestra felicitación; este reconocimiento es extensible al conjunto del pueblo castellano, un pueblo en marcha que no se detendrá hasta conseguir los objetivos pendientes de la Revolución comunera: soberanía y justicia social para Castilla.
Reproducimos íntegras las intervenciones de Mujeres Castellanas, Yesca e IzCa, realizadas durante el acto del 23 de abril. En los próximos días se editará una videocrónica sobre la jornada.
Y ahora, a por la celebración del 2 de mayo en Madrid, otra página gloriosa de la lucha de nuestro pueblo que hay que recuperar.
INTERVENCIÓN DE IZQUIERDA CASTELLANA
Buenas tardes, compañeros/as.
En primer lugar, hemos de constatar que tanto desde el Gobierno de la Junta de Castilla y León como desde el conjunto del entramado institucional siguen intentando liquidar Villalar como expresión de lucha de este pueblo. Hemos visto de todo: a veces utilizan la estrategia de confrontar directamente y a veces, como en esta ocasión, tratan de vaciarla de contenido, como si Villalar fuese una multiplicidad de conciertos y no una fiesta de reivindicación comunera y lucha.
Lo que conmemoramos en Villalar es nada menos que la primera revolución moderna de la historia, articulada contra el primer imperio global del capitalismo en su fase mercantil, pues en eso y no en otra cosa consistía el proyecto de Carlos V y su camarilla. Frente a ese episodio heroico de nuestro pueblo, la Junta y sus intenciones para destruir este símbolo no son más que una insignificante mota de polvo. La razón de que nuestro pueblo recuerde tales acontecimientos y acuda cada año a Villalar es la conciencia colectiva de que ese proceso revolucionario, que debía dignificar esta tierra, aún está inconcluso, por culminar.
Lejos de considerar que el actual escenario global es simplemente sombrío, nuestra interpretación es que la coyuntura internacional -desde luego, compleja- favorece por primera vez en varias décadas la posibilidad real de que un auténtico proceso progresista tenga éxito en el Estado español, siempre que las fuerzas populares encargadas de impulsarlo estén a la altura de lo que las circunstancias demandan. Como dijo un gran maestro de la Revolución, Lenin, “hay décadas en las que no pasa nada, y semanas en las que pasan décadas”. Qué duda cabe de que vivimos momentos en los que se está produciendo una aceleración histórica.
Trump no ha llegado al poder de manera accidental, sino en medio de una gran crisis de hegemonía de los EEUU en todos los terrenos, y como expresión política de la fracción mayoritaria del capitalismo yanqui ante esa crisis. Sin duda alguna estamos en un contexto de auge del fascismo, encabezado por la Administración de Trump y su manifiesta voluntad de construir una especie de IV Reich, haciéndose con el dominio global. El Presidente yanqui no es un imbécil, como lo pintan a menudo los medios de comunicación españoles en una expresión de santa simplicidad o estupidez, o al menos esa no es la cuestión fundamental; lo que es, es un fascista, con un programa económico, social, ideológico y militar que pasa por prepararse y alcanzar las mejores condiciones posibles para la guerra contra su rival estratégico, China, y en general, contra el conjunto de la civilización humana. Como socio prioritario, la Administración yanqui cuenta con los genocidas nazisionistas, evidencia viva de que las peores atrocidades del fascismo del siglo pasado se repiten en este con similar apoyo, al menos en Europa, al que encontraron entonces.
Llevamos un tiempo alertando de que las condiciones materiales y morales del capitalismo imperialista empujan a su dirigencia hacia la globalización de la guerra. Considerábamos explicar esto como una parte de nuestra responsabilidad, aunque no siempre ha sido bien comprendido. Hoy esta hipótesis, que se ha vuelto generalizada en casi todos los círculos mediáticos y sociales, nos exige estar preparados y organizados ante esta eventualidad, para poder contribuir de la manera más efectiva a la construcción de un amplio movimiento antifascista y antiimperialista que sea capaz de vencer a la reacción en todos los frentes. En las ciudades y pueblos donde se tomó en serio en 1936 la expectativa de un levantamiento militar contra la II República, es justo donde este fue derrotado, como el caso de Madrid. Claro ejemplo de que la preparación ante cualquier circunstancia, incluyendo las que nos disgustan profundamente, es de vital importancia. Desde luego, más allá de la decadente Unión Europea, posibles alianzas entre las fuerzas y países progresistas en el mundo no faltan, y menos a Castilla, un pueblo con enormes lazos de todo tipo y condición con Latinoamérica.
Pedro Sánchez acaba de anunciar sus nuevos presupuestos guerreristas para que el Ministerio de Defensa devore el 2% del PIB, aumentando hasta los 30.000 millones (reconocidos) el gasto militar, decisión que no plantea pasar por el Congreso -y después hablan de las autocracias-; y como siempre, lo ha hecho recurriendo a sus habituales engaños de trilero, tales como que estas partidas no afectarán al gasto social, no supondrán recortes en los servicios públicos y no tendrán un impacto sobre la clase trabajadora; sin embargo, no hay dinero para afrontar un plan de salud sobre la Esclerósis Lateral Amiotrófica, por poner un ejemplo. Otros dirigentes de Europa que siguen la misma senda del rearme para atizar la guerra contra Rusia al menos tienen las agallas de reconocer lo evidente: que esos 800.000 millones que la UE se va a gastar en armamento, más las partidas de cada uno de los Estados miembros, se detraerán de las partidas sociales. Sánchez, además de trilero, es un cobarde, como ha demostrado ya en numerosas ocasiones. Visitan hoy Villalar los líderes de las grandes centrales sindicales afectas al Régimen, Unai Sordo y Pepe Álvarez, que por allá enfrente estarán comiendo paella, eso sí, con gambones; los grandes sindicatos, funcionales al Régimen del 78, han sido convertidos por su dirigencia en un auténtico apéndice del Gobierno. ¡Ay si Marcelino Camacho levantase la cabeza! Igual que llevan callados décadas -cuando no son directamente cómplices- a cambio de prebendas ante la precarización de las condiciones laborales y vitales de la mayoría de la sociedad, bendecirán dócilmente estos presupuestos militares que recaerán sobre el conjunto de las gentes del común. Quienes sí vamos a confrontar con estos planes somos los y las comuneras; ya se están organizando para las próximas semanas movilizaciones de rechazo a la militarización social y a estos presupuestos guerreristas en diversas ciudades castellanas, y esperamos que esa lista vaya aumentando y se refuerce el proceso de denuncia del belicismo. En Castilla decimos “ni un céntimo para las guerras imperialistas”.
En nombre del progreso, y con el chantaje emocional que pretende hacer a cada persona particular responsable de la destrucción del planeta, instituciones y empresas del capitalismo verde están sembrando nuestra tierra de macrocomplejos energéticos, a los que también hay que sumar las minas que se deben abrir para extraer minerales críticos destinados a la industria militar por reciente exigencia de la Unión Europea. A la entrada de esta carpa hay un mapa con cientos de puntos que reflejan la distribución de tales agresiones; advertimos que son todos los que están, pero no están todos los que son. Esta estafa de la denominada “transición ecológica” no tiene nada de progreso, lo único que progresa adecuadamente son las ganancias de las multinacionales y los fondos de inversión, que se están llevando todos los beneficios de esta nueva vuelta de tuerca de la explotación capitalista de la naturaleza, mientras las consecuencias nocivas las sufre la gente que habita el medio rural, que además tiene que aguantar que la tachen de insolidaria; por supuesto, los territorios que se industrializan a costa de la energía excedente producida en la Castilla vaciada son otros, dentro y fuera del Estado español. Por si no fuera suficiente con la invasión de aerogeneradores y de fotovoltaicas, tenemos que padecer la proliferación por doquier de macrofábricas porcinas (porque no tienen nada de granjas) y plantas de biometano asociadas, como bien se ha comentado al inicio de este acto, que conllevan un profundo impacto sobre la salud de las personas y los animales. La contaminación del suelo y los acuíferos hace que ya haya decenas y decenas de municipios en los que los vecinos no pueden beber agua de las fuentes ni del grifo de su casa. Decían los versos del Nuevo Mester que “en la razón de los otros, nuevas razones encuentran”. Es por ello que se multiplican, con espíritu de resistencia numantina, plataformas vecinales en municipios, comarcas y provincias enteras contra estos vampiros de nuestro territorio. Ante su intención de profundizar el proceso de colonización interior de Castilla, desde aquí decimos, “ni en tu pueblo ni en el mío; ni en nuestro pueblo, ni en el vuestro”.
Queremos aprovechar también este acto para reiterar nuestra solidaridad con las personas represaliadas por su activismo en el movimiento popular, muy especialmente a quienes fueron detenidos por su participación en la convocatoria para rodear el Congreso en 2012, 21 personas que se enfrentan a peticiones de 112 años de cárcel y que están a la espera de sentencia, 13 años después de los presuntos hechos que les imputan. El próximo 15 de mayo nuestro compañero Luis Ocampo será juzgado en Valladolid en relación con una sanción interpuesta por la policía durante una concentración en defensa del Sistema sanitario público. Aprovecharemos este juicio como una nueva oportunidad política para desenmascarar la Ley Mordaza, instrumento preferente para la represión del activismo, que obviamente el Gobierno no tiene ninguna intención de derogar.
Quiero concluir esta intervención haciendo un reconocimiento a la militancia de esta valiosísima organización que constituye en la actualidad el impulso principal al movimiento comunero del siglo XXI. Son ya cuatro décadas de trabajo organizado al servicio de nuestro pueblo, sin dobleces ni ambiciones particulares por parte de quienes lo conforman. Un verdadero movimiento popular precisa de mayores con su experiencia y conocimientos, y de juventud con su fuerza y anhelos. Donde no hay jóvenes, o donde no hay mayores, ahí no es. L@s comuner@s conocemos bien lo que es el espíritu de sacrificio; sabemos que los derechos y las victorias sociales se consiguen con estudio, análisis, persistencia, conflicto, confrontación…, en definitiva, a base de mucho y continuado sacrificio. Ahora bien, si la lucha se organiza tal como acabamos de describir, y nuestra experiencia es muy amplia en ese sentido, también conlleva consigo una gran alegría entre la militancia y el activismo de los sectores sociales vinculados a ella. Es algo que hemos podido vivir en muchas ocasiones, desde la expulsión de los enemigos de la Revolución comunera de Villalar en 1987 hasta la expulsión, desgraciadamente transitoria pero efectiva, de los narcotraficantes del barrio de Pajarillos a principios de siglo, pasando por la derrota de León de la Riva y su intento fallido de impedir la celebración de San Juan, o por citar otro ejemplo, la campaña contra la nomenclatura franquista en las plazas y calles de Castilla. Cada una de esas campañas, y otras muchas, nos costaron represión, detenciones y juicios, pero también supusieron una profundo orgullo militante y una profunda satisfacción social. Ese es el único camino. ¡Venceremos!
¡Viva Castilla Comunera y Socialista!
INTERVENCIÓN YESCA
Buenos días comuneros y comuneras. Una vez más, como cada 23 de abril, nuestro día nacional, volvemos a Villalar para reivindicar la lucha histórica de nuestro pueblo. Volvemos a Villalar como punto de apoyo desde el que coger nuevo impulso para continuar luchando. Aquí volvemos a encontrarnos con compañeros y compañeras y también, tenemos la oportunidad de conocer a otras nuevas para quienes, este año, es su primer Villalar. A todas ellas, bienvenidas.
Otra vez, en este Villalar de 2025, la Junta vuelve a tratar de debilitar y eliminar ésta fecha marcada en nuestro calendario. En esta ocasión realizando una exorbitada inversión para conciertos descentralizados. Una vez más la juventud comunera vuelve a gritar desde la campa “Ama Castilla, odia a la Junta”.
La situación global tal y como venimos señalando desde años atrás, es la de la agudización de la crisis del capitalismo occidental, acompañada de la creciente espiral bélica en la que se han embarcado nuestros estados.
Esta situación, como no puede ser de otra manera, nos afecta como clase y, sobretodo, nos golpea como juventud trabajadora. Nuestras condiciones de vida son cada vez más precarias y las perspectivas de futuro no parecen mejores. Los jóvenes sufrimos cada vez más trabajos precarios, nos es prácticamente imposible acceder a una vivienda digna, vemos como privatizan servicios públicos vitales como la sanidad y la educación o cómo se incrementan los problemas de salud mental a nuestro alrededor. Todo esto es una pequeña parte de nuestro día a día, en contraste, con los beneficios, cada vez mayores, de las empresas y los especuladores.
A la vez se produce también el auge de ideologías reaccionarias e individualistas y por ello, queremos recordar y reivindicar, proyectos nacidos desde lo colectivo en los que la juventud tuvo desde el inicio un papel protagónico como son el CSO La Molinera en Valladolid o el CSO La Atalaya en Vallekas, ambos desalojados por representar una realidad alternativa a su barbarie.
Desde Yesca seguiremos abogando por estos espacios para la organización juvenil y el ocio alternativo, además de continuar organizándonos por construir el socialismo en Castilla como única vía para alcanzar una sociedad sin desigualdades.
La escalada bélica que presenciamos en la actualidad está siendo impulsada por los estados occidentales, y como no podía ser de otra forma, el Estado español, fiel sirviente del imperialismo otanista, entre ellos.
Queremos aprovechar este espacio para solidarizarnos y mostrar nuestro firme apoyo al heroico pueblo palestino y al conjunto de la resistencia antisionista, así como al resto de pueblos que luchan decididamente contra el imperialismo.
Nuestro papel ante esta situación como juventud revolucionaria, debe ser el de confrontar y denunciar por todos los medios a nuestro alcance esta espiral bélica ya que somos los jóvenes quienes sufriremos directamente las consecuencias más atroces de otra guerra imperialista. Por ello, animamos a la juventud a organizarse para seguir fortaleciendo al movimiento popular, como ya ocurrió con la creación de numerosas asambleas estudiantiles durante las acampadas por palestina, con el fin de evitar la guerra o, si esto no fuese factible, vernos en las mejores condiciones posibles para que la clase trabajadora y su juventud salgamos victoriosos de ella. El internacionalismo basado en el respeto a la soberanía de los pueblos debe ser el pilar fundamental sobre el que trabajar.
Esta crisis también nos afecta como pueblo. A Castilla la han convertido en una colonia de interior arrebatándole su soberanía y la capacidad de decidir sobre sí misma. Gran parte de nuestro territorio ha sido vaciado sistemáticamente a lo largo de los años, y estas extensas áreas vaciadas se han convertido para el capital en un recurso muy tentador y valioso en el que poder implementar toda clase de proyectos agresivos como por ejemplo las macrogranjas, los megaparques eólicos y solares o las plantas de biogás. Todo esto sumado a la falta de servicios y oportunidades hace que gran parte de la juventud se vea obligada a emigrar. Por lo tanto continuaremos trabajando por un futuro digno para nuestros pueblos y su juventud, porque aquí no se rinde nadie, aquí luchamos y aquí nos quedamos.
Es nuestro deber como revolucionarios y revolucionarias recuperar el legado comunero y luchar por la soberanía para Castilla y sus gentes, construyendo el país que necesitamos, donde nadie sea más que nadie y donde los interese del común están por encima de los particulares.
Como bien sabemos las crisis y las guerras suponen un especial retroceso en los derechos de las mujeres. Esta vez no será diferente. El auge del machismo y el negacionismo del mismo está poniendo en riesgo a todas ellas.
Sin la emancipación de las mujeres no habrá emancipación ni de nuestro pueblo ni de nuestra clase, por ello es nuestro deber como juventud militante estudiar y combatir las viejas y nuevas formas que el patriarcado, en alianza con el capital, utiliza para someter a las mujeres. Seguiremos luchando por la abolición del género, la pornografía, la prostitución y toda forma de opresión hacia las mujeres.
Ante un mundo en crisis al que parece no haber alternativa, queremos reivindicar la organización revolucionaria como base desde la que construir un nuevo mundo a través de la humildad, la disciplina militante, el sacrificio, el compañerismo, el aprendizaje colectivo y la autocrítica.
Animamos a toda la juventud que no quiere conformarse con migajas a dar el paso y organizarse con nosotras. Porque si el mundo actual no nos ofrece un futuro, la juventud revolucionaria construirá uno nuevo.
¡Por una Castilla libre, socialista y feminista!
¡Viva la juventud rebelde!
¡Viva Castilla Comunera!
INTERVENCIÓN MUJERES CASTELLANAS
Buenas tardes a todas y a todos, gracias por venir a la carpa del movimiento popular castellano.
En estos tiempos que corren, ser mujer y comunera no es nada fácil. Llevamos décadas reivindicando la figura de la mujer trabajadora; luchando contra esta “guerra contra las mujeres”; denunciando los asesinatos machistas que no se reducen, sino que aumentan; luchando contra los que nos quieren borrar de la historia, ya que el patriarcado siempre consigue nuevas formas de transformarse en modelos aparentemente “progresistas” para mantenernos al margen, para que no se nos escuche y para seguir sin tener voz propia.
La lucha feminista será abolicionista o no será, porque queremos terminar con todas las formas de violencia a las que el patriarcado nos aboca.
Abolicionistas de la prostitución, porque violar a mujeres no es un derecho; nuestro deseo está por encima del consentimiento que algunos usan de excusa para justificar estas agresiones.
Abolicionistas del género, porque el género es un constructo social creado por el patriarcado que alimenta el odio hacia las mujeres, definiéndonos por actitudes o lo que se espera de nosotras.
Abolicionistas de la pornografía, porque forma parte de la cultura de la violación que niños con 12 años empiecen a ver porno y a construir mentalmente violaciones como si fueran relaciones sexuales consentidas.
Abolicionistas de los vientres de alquiler, porque la explotación reproductiva está a la orden del día, teniendo un falso tinte de derechos.
En definitiva, ¡abolicionistas de todo lo que nos oprime y contra lo que vamos a luchar!
Toda esta lucha se lleva construyendo durante muchos años a través del hilo morado de la historia, tejido por todas las mujeres revolucionarias. No podemos dejar de mencionar a referentes como lo fue María Pacheco, la cual encabezó lo que sería el final de la Revolución comunera y a la cual también homenajeamos hoy aquí, 504 años después. También mencionar a mujeres como Clara del Rey o Manuela Malasaña, las cuales participaron en las revueltas del 2 de mayo a favor del pueblo y en contra de los que querían saquear Madrid: este 2 de mayo volveremos a realizar un homenaje a aquellas y aquellos que lucharon. Por último, mencionar a Doris Benegas, militante feminista, la cual sin lugar a duda estaría aquí, levantando el puño y alzando la voz. Las mujeres castellanas hemos sido, somos y seremos rebeldes y luchadoras.
Actualmente, estamos atravesando un momento importante para la lucha, también para la feminista. El capitalismo se encuentra en una fase de ofensiva y detraimiento, tenemos la oportunidad de poder acabar con él y con el patriarcado, los cuales siempre se han retroalimentado, aprovechándose de la clase trabajadora y de las mujeres. Para ello tenemos que abogar por la organización, dar la batalla ideológica será imprescindible.
El movimiento abolicionista la lleva dando mucho tiempo, el individualismo está a la orden del día, dejando así a un lado la lucha colectiva; la incoherencia, anteponer el deseo individual a lo social es solo un movimiento más producto del capitalismo, el queerismo solo es una pata más de éste, realizando una ofensiva contra las mujeres, queriendo borrar su existencia de la mano de un progresismo que huele a rancio.
Ya hablábamos de todo esto hace un año en esta misma carpa, y lo que sacamos en claro es que, aunque haya una ofensiva que quiera acabar con nuestra lucha, debemos seguir dando la batalla en todos los campos, siendo coherentes y racionales.
No podemos dejar de mencionar el contexto internacional que nos está tocando vivir de globalización de la guerra, y como esto nos afecta a la clase trabajadora y en especial a las mujeres. En estos escenarios suelen darse una brutal vulneración de nuestros derechos, las mujeres siempre han sido usadas en las guerras como meros cuerpos que conquistar, comercializándonos, vejándonos, vendiéndonos, violándonos… Las mujeres somos un sujeto clave para la lucha antiimperialista, como las mujeres palestinas participando en la resistencia y en la lucha contra el sionismo, ¡sin mujeres no hay revolución!
En lo que llevamos de 2025, han asesinado a 23 mujeres. ¿Dónde están los presupuestos para aumentar nuestra protección? ¿Dónde están los presupuestos en educación feminista? Nada de esto les importa, lo que le importa al Gobierno más progresista de la historia es financiar la guerra, dinero que se recortará de educación, sanidad y otros servicios imprescindibles. Estos presupuestos van de la mano de un aumento de la militarización de la sociedad y la economía, no queremos ser reducidas a servir al imperialismo.
El lema “triplemente oprimidas, triplemente revolucionarias” sigue vigente en estos días, por ser mujeres, castellanas y de clase trabajadora.
Porque Castilla no se entendería sin sus mujeres, sin esas que, como hoy, enfrentaron el poder de los emperadores y los déspotas. ¡Sin liberación de las mujeres, no habrá liberación para nuestra clase y nuestro pueblo!
¡Viva Castilla Comunera! ¡Viva Castilla feminista!







