[Valladolid] Un gigante solar amenaza el campo

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Cobra planea edificar una fotovoltaica de 900 hectáreas y 450 megavatios junto a la granja escuela Las Cortas de Blas

 «Se están cargando el territorio», aseguran desde este centro educativo de referencia

En el año 2000 no había ninguna planta solar en Castilla y León y apenas 25 años después unas 7.000 instalaciones se asientan en su suelo, con una potencia total de 2,84 gigavatios (GW), el 8,8% del total nacional, según los datos de Red Eléctrica Española (REE). Es poco menos de lo que podrían producir tres reactores nucleares. La diferencia está en que para obtener esta energía fotovoltaica se necesitan unas 6.700 hectáreas de suelo.

La progresión va al galope: mientras en 2021 se habilitaron parques solares para 180 megavatios (MW), en 2023 para 388 y en 2023 para 367, en el último año, 2024, se han puesto en servicio nada menos que 1.079. La eficiencia de las placas solares, que ha experimentado un desarrollo tecnológico meteórico, junto a su bajo coste, hace cada vez más interesante la producción de esta energía para los inversores.

Pero ahora está sobre el tapete el debate del impacto de las placas solares sobre el suelo en que se asientan. Las Organizaciones Profesionales Agrarias (Opas) ya han dado la voz de alarma para exigir a las administraciones que restrinjan la instalación de estas estaciones sobre suelo de uso agrícola, pues al final podría no haber donde sembrar trigo, y que su instalación se limite a suelos improductivos.

Las energías alternativas son limpias pero en algunos casos también hay damnificados por su despliegue. A la producción agrícola se suman las instalaciones cercanas a esos campos que acaban convirtiéndose en mares de espejos.

Uno de los principales exponentes está en Las Cortas de Blas, la granja escuela de referencia en la provincia de Valladolid, que puede estar en poco tiempo asediada por decenas de miles de espejos, los de la macroplanta solar, de nada menos que 900 hectáreas y 450 MW, que pretende instalar una multinacional que factura 3.500 millones de euros (M€) al año. Se trata de la mayor estación fotovoltaica de Castilla y León y la cuarta más grande de España. No es de extrañar que este conflicto se dé en la provincia de Valladolid, el territorio de la Comunidad con más potencia instalada.

El complejo educativo, en el término municipal de Villalba de los Alcores, ha ido ganando enteros durante las últimas tres décadas. Recurren a él los colegios de la ciudad y provincia, y parte de los de Castilla y León, para desvelar a los niños, por ejemplo, el arcano misterio de que la leche no viene directamente del tetrabrik.

En el lugar los pequeños pueden conocer de cerca cómo son las ovejas, las vacas, las gallinas, y cómo trabajan agricultores y ganaderos para producir día a día los alimentos que nutren nuestras despensas, lo que a la postre es lo más importante del mundo. Pueden hacerlo en una excursión de un día o en estancias prolongadas como un campamento de verano.

La familia Miranda, que gestiona la finca desde hace cien años, se ha visto sorprendida por el macroproyecto, cuya licencia de obras fue aprobada en julio de 2024, un paso muy importante en la tramitación del que no se enteraron hasta noviembre. «No estamos en contra de las placas solares, pero tantas hectáreas son demasiadas», señala, en respuesta a este periódico, Pady, una de las hijas de la familia que gestiona la granja escuela. «Hemos puesto un recurso de alzada, pero creemos que el que puede hacer algo es el Ayuntamiento de Villalba de los Alcores. Sería el que tiene la potestad ahora mismo para parar el proyecto», añade.

Y es que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) del Gobierno de España ya lo ha dado de paso. Al tratarse de una planta de más de 50 megavatios (MW), la potestad es del Gobierno central. El proyecto, denominado ‘Navabuena Solar’, tendrá una potencia pico total de 449,15 MW, y una extensión de 941,81 hectáreas. Son unas cifras que la convierten en la mayor planta solar de Castilla y León.

La macroestación fotovoltaica se divide en seis sectores distintos sobre suelo de Villalba de los Alcores, Valladolid y La Mudarra, y contará con una inversión total estimada de entre 150 y 190 millones de euros. Será como un mar de espejos entre bosques de encinas. La comarca está acostumbrada a los parques eólicos, que han proliferado como setas, pero sus habitantes consideran que el impacto de las placas solares es mucho mayor, puesto que allá donde se instalan, ya no crece nada.

Huella ambiental

La fotovoltaica deja una huella mucho mayor que los molinos de viento, ya que alrededor de los molinos se puede cultivar, las ovejas o las vacas pueden seguir pastando, pero no así en una superficie cubierta de espejos, que cortan la llegada de los rayos del sol al suelo y, con ello, la posibilidad de crecer a cualquier cultivo.

Todo ese auge de estaciones eólicas y solares en la zona de los Montes Torozos, en la provincia de Valladolid, se debe a la estación eléctrica de La Mudarra, donde vuelcan su producción de energía, o la volcarán en los próximos años, nada menos que 22 estaciones eólicas y 19 solares. Eso sí, de entre todas ellas, la que más energía producirá, de lejos, es precisamente Navabuena Solar, el gigante de espejos de las 941 hectáreas y los 449 MW.

Para hacerse una idea de la magnitud de la planta solar, el segundo lugar de la tabla en producción lo ocuparán dos instalaciones, las denominadas ‘Valle III’ y Valle IV’, de 165 MW cada una, casi tres veces menos, y seguirá ‘Peñaflor’, con 121,8 MW, casi cuatro veces menos. Todas ellas son solares. A continuación llega el puesto de la eólica que más potencia producirá, ‘La Pinta y Guindalera’, sobre suelo de Villalba de los Alcores, Montealegre de Campos, Valdenebro de los Valles y La Mudarra, con 100 MW.

La familia Miranda no quiere que detengan el proyecto, porque cree en las energías limpias. Solo pide que se retranquee lo que exige la ley, que las placas solares se instalen a un mínimo de 500 metros de Las Cortas de Blas «como marca la ley cuando se trata de un casco urbano o de un centro educativo», explica Pady. «Tendría que ser el Ayuntamiento el que obligara a la empresa a retranquearse y a cumplir la ley. Están a tiempo, porque aún no ha comenzado la obra».

«No entendemos cómo la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Villalba permite que en un municipio de 4.000 hectáreas, 2.000 sean placas solares», remarca. «Con eso te estás cargando tu territorio, y nosotros, y los ayuntamientos, cualquier habitante de la zona, debemos ser custodios del territorio. Si no lo hacemos, se lo estamos entregando a las multinacionales».

Y es que la empresa que promueve la planta solar es el Grupo Cobra, una multinacional que facturó en 2024 un total de 3.483 M€, con una cartera de pedidos de 5.219 M€ y más de 20.500 empleados en todo el mundo, en el que se distribuyen 300 delegaciones en 43 países. El beneficio antes de impuestos en el pasado ejercicio alcanzó los 354 M€.

«A una multinacional como esa le importan poco los castellanos y leoneses, y mucho menos le importan los vecinos de Villalba de los Alcores. Ellos solo ven placas y placas que les dan dinero. Se lo podemos entregar si queremos, que es lo que estamos haciendo, entregar nuestro territorio. Nosotros estamos a favor de las energías renovables, pero en contra de que se masifiquen», añade.

Pady reconoce las dificultades para paralizar ahora las obras cuando el Ayuntamiento «ha cobrado el año pasado seis millones de euros en impuestos» por la licencia de obras. Una licencia que, de una forma «muy curiosa», firmó el secretario del Ayuntamiento el pasado 15 de julio, un lunes, a las cinco de la tarde, cuando «no ha ido nunca en su vida por la tarde a trabajar», y lo hizo justo dos días antes de jubilarse, «sin dar información a los vecinos, sin ponerlo en el tablón de anuncios, sin nada. ¿Qué quieres que te diga? Yo creo que aquí hay gato encerrado», opina.

«La autorización y la licencia ambiental se dieron sin pasar por la Comisión Territorial de Urbanismo», critica Pady. «Eso lo hemos recurrido, y es un recurso que está en trámite».

Su hermano, Antonio Miranda, remarca: «Llevamos infinidad de papeleos. Dos años y pico, casi tres, recurriendo todas las autorizaciones y todos los permisos que se han ido concediendo. Tenemos impugnada la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del Ministerio, pero no hemos recibido contestación. Hemos alegado en el Ministerio, hemos alegado en la Junta de Castilla y León a la Comisión Territorial de Urbanismo, porque ha habido un problema de forma, consideraron que no tenía que autorizarse por la Comisión Territorial, lo cual no era de aplicación porque estaban cogiendo una ley que era posterior a este expediente, un error del funcionario de turno de la Junta. Hemos hecho un recurso de alzada que estamos pendientes de resolución. A las tres administraciones y, por último, al Ayuntamiento».

La Ley establece que las distancias mínimas al centro de educación ambiental, a la granja escuela, es de 500 metros. «El Ministerio marca un kilómetro, pero la Junta marca 500 metros, que eso, insisto, también está en la Comisión Territorial, lógicamente en la Junta. En el Ayuntamiento lo sabían, y no han informado, no han publicado la licencia, no lo han hecho público en el tablón de anuncios ni por ningún otro medio, sino que en un mismo día, en 24 horas, concedieron la licencia de construcción al parque el 15 de julio, a las 5 de la tarde, una cosa inusual para la Administración».

«Entonces, entendemos que hay intereses ocultos. Nosotros nos hemos enterado en noviembre», explica Antonio Miranda. «Hemos alegado, lógicamente, en diciembre o enero, hemos pedido la paralización de la licencia. Se nos contestó que faltaban documentos. Volvimos a alegar, evidentemente, para que se detuviera».

Interrupción

«Ahora nos han dicho de palabra que se han comunicado con la empresa constructora, y que temporalmente está interrumpida la obra. No la han empezado. Está teóricamente paralizada, pero solo de palabra, según nos han dicho en el Ayuntamiento. Ha pasado ya más de un mes desde que respondimos a la última notificación del Ayuntamiento y tenían la obligación de hacerlo. Estamos a la espera de que se cambie el proyecto completamente, porque no puede ser», insiste.

«Ese proyecto de 900 hectáreas es el Parque Solar más grande de Castilla y León, y de los 10 más grandes de España, metido entre encinas y rodeado de zonas ZEPA [Zona de Especial Protección de Aves] y de zonas ZEC [Zonas de Especial Conservación]. Es decir, con especies protegidas, con yacimientos…, las placas encima de restos arqueológicos», declara.

«Es todo como de broma. El proyecto no cumple las especificaciones que marca la DIA. De distancias ni de nada. El Ministerio lo dio de paso, la Junta no la quería ni mirar, el Ayuntamiento tenía mucha prisa por autorizarlo», añade. «Llevamos cien años aquí, dando negocio al pueblo y a la zona, y no hay derecho a que ni se nos tenga en cuenta ni se nos escuche, y que no se cumpla la ley».

En su calvario de alegaciones han conseguido cierto retranqueo en el proyecto. «Al principio los paneles solares los iban a poner a 50 metros, y ahora se han retirado a unos 150 metros, pero aún hay mucho recorrido hasta los 500», señala Antonio.

El abuelo de los Miranda compró la finca de Las Cortas de Blas hace cien años, antes de la Guerra Civil. Se convirtió en una explotación agraria de la que llegaron a vivir 25 familias, con muchos trabajadores. «Era como un pueblo porque había economato, escuela, bar…», relata. La finca llegó a tener más de mil hectáreas, de las que la familia Miranda conserva 155.

Problema «técnico»

Por su parte el alcalde de Villalba de los Alcores, Manuel Gutiérrez, considera el retranqueo de la planta solar «un problema pequeño» ya que las placas solares ya están «lejos» de las lindes de Las Cortas de Blas. «El parque fotovoltaico no está pegando a ellos, lo está mirando el arquitecto nuestro», declara. El regidor asegura que el Ayuntamiento está dispuesto «a hacer cumplir la ley», pero el asunto del retranqueo «es más cosa de los técnicos». Y en cuanto a las licencias, considera que «es más cosa del Ministerio y de la Junta, nosotros estamos en medio».

Gutiérrez asegura que el Ayuntamiento está en contacto con las dos partes, pero «son temas legales que tienen que verlo entre los arquitectos, los técnicos, a mí se me escapa quién tiene razón o quién no la tiene».

En cuanto a la licencia de obras, califica como «una casualidad» que el secretario se jubilara dos días después de concedida la licencia, y admite que el Ayuntamiento cobró el año pasado seis millones de euros en concepto de impuestos por la construcción de este proyecto: «Sí, eso es así, pero no tiene nada que ver para el asunto del retranqueo, porque en caso de que la empresa tenga que hacerlo, el importe para las arcas municipales que habría que devolver es mínimo, podrían ser de unos 20.000 euros», explica.

«El caso es que la Junta y el Ministerio han dado el visto bueno, y el Ayuntamiento no puede hacer nada, y yo menos», se queja el alcalde. «Por un lado, al Ayuntamiento le vienen bien, estos proyectos, porque dan mucho dinero con el que podemos hacer muchas cosas para la gente. Pero luego es cierto que hay un impacto visual, tiene su pro y su contra, pero como los proyectos son privados, ¿a quién le dices que no ponga la placa solar y a quién sí?», subraya.

El alcalde concluye que Villalba de los Alcores es un término de 10.500 hectáreas, y se instalarán placas solares «solo en unas 1.000».

Los más grandes

Vestas de Huelma. El parque más grande de España, con 600 MW de potencia a instalar en Andalucía. Pertenece al área de desarrollo de proyectos de Greening Group.

Aznalcázar. Ocupa el segundo puesto con 492,5 MW en la Comunidad andaluza, de la firma Kiwi Solar 1 SL.

Francisco Pizarro. El tercero de los parques más grandes tiene una potencia de 482,9 MW, producto de la alianza entre Iberdrola y Danone. Está prevista su instalación en Extremadura.

NavaBuena. Este lugar de la tabla, el cuarto, es el que le corresponde al parque solar fotovoltaico de la firma NavaBuena Solar SL, que forma parte del Grupo Cobra, con una potencia de 448,92 MW a lo largo y ancho de más de 900 hectáreas en Valladolid.

Jerez Las Torres H2. La quinta instalación eléctrica en proyecto más grande de España es esta de 440 MW, de la firma Sun Hive 71, que prevé instalarse en Andalucía, la Comunidad autónoma con más potencia solar instalada, por encima de 8 gigavatios.

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