Moldavia vota no en la UE y envía a la presidenta Sandu a la segunda vuelta

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Los datos preliminares ofrecidos ayer por la noche por la Comisión Electoral daban un resultado tan inesperado como equívoco: escrutado un 30% de los votos emitidos en el referéndum sobre la reforma constitucional que permitiría que Moldavia emprendiera el camino de incorporación a la Unión Europea, ganaba el no con un 56,86%. Al mismo tiempo Maia Sandu, que hizo de esta causa su caballo de batalla, ganaba por la mínima en la elección presidencial (34,937%), pero los votantes lo enviaban a la segunda vuelta con el principal oponente, el prorruso Alexandr Stoianoglo (30,53%), con un 42,36% escrutado.

A la hora del cierre de los colegios habían votado más de un millón y medio de electores, el 51%, en las presidenciales y un 49,81% en el referéndum, lo que garantizaba la validez de los resultados y aclaraba una de las grandes dudas de la cita electoral.

La posibilidad de que Maia Sandu fuera enviada a la segunda vuelta no se descartaba, pese a que tenía una ventaja de hasta veinte puntos en los sondeos sobre el exfiscal general Stoianoglo, que está avalado por el Partido Socialista del expresidente Igor Dodon, que está imputado por corrupción. Lo que no se esperaba es un tumulto en la intención de voto en el referéndum, ya que se evaluaba entre un 55% y un 63% a favor del sí; en cambio, los resultados parciales de ayer por la noche mostraban lo contrario, el sí sólo registró un 43,14%.

Estos datos parciales no contabilizaban los votos emitidos por la diáspora moldava en Rumanía, Rusia o Italia. En Bucarest y en Moscú se amplió el horario, ya que se formaron largas colas en las dos capitales. En el extranjero votaron cerca de 200.000 moldavos, muchos más que en las presidenciales de 2020. El observatorio Promo-LEX, citado por el diario rumano Adevarul , señaló que en Moscú (donde sólo había dos colegios electorales) llegaron a ofrecer a los votantes una chaqueta con la inscripción «Moldavia- Rusia» y un café.

En caso de que los resultados finalmente se confirmen, quedará claro que habrá tenido éxito la campaña de desinformación y promoción del miedo emprendido por el Kremlin y sus aliados, como su principal actor, el oligarca moldavo Ilan Shor. Su objetivo no era tanto Maia Sandu como el referéndum. En caso de que la presidenta gane en la segunda vuelta, el 3 de noviembre, todavía tendrá por delante las legislativas del año que viene. Y todo ello con el no en Europa detrás.

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