Sobre las elecciones regionales en Brandeburgo

Comparte este artículo:

Ya hemos destacado en anteriores editoriales cómo la guerra de la OTAN en la Europa oriental estaba teniendo entre sus principales víctimas a la sociedad alemana, lastrada por una crisis económica derivada en buena medida del belicismo de su élite dirigente y el “efecto boomerang” de la política de sanciones aplicada contra Rusia. En los últimos días se acumulan las noticias sobre despidos de miles de trabajadores, cierres de fábricas de importantes empresas e industrias (BMW, Siemens, Opel, Wolkswagen, Bosch, BASF…) y perspectivas de una grave recesión en la denominada “locomotora de Europa”.

En este contexto, las elecciones regionales en Alemania, primero en Turingia y Sajonia, y este fin de semana en Brandeburgo, la región que encapsula a Berlín, están consolidando a las fuerzas políticas que, pese a sus notables diferencias, coinciden en señalar que la política guerrerista impulsada principalmente desde el eje angloamericano -y asumida por los dirigentes alemanes- es completamente suicida para los intereses germanos. En paralelo al auge de estas formaciones (AfD y BSW), los miembros de la “coalición semáforo” gobernante (verdes, liberales y socialdemócratas), así como Die Linke y los conservadores del CDU, están recibiendo importantes castigos en las urnas; de momento algunos de estos partidos quedarán fuera de los parlamentos regionales, al no superar el umbral mínimo. Así pues, tanto Francia como Alemania, por no hablar de otros países de la UE, están plenamente inmersos en una importante crisis política y de gobernanza, sumada a la socioeconómica.

Porcentaje de voto en las elecciones del lander de Brandeburgo
Reparto de escaños en el parlamento regional de Brandeburgo (gráfico realizado por Electomanía)

Aunque la prensa generalista se congratula ahora del triunfo por la mínima del SPD en Brandeburgo, apenas un punto por encima de la ultraderechista AfD, no ha escatimado tinta durante estas semanas en promocionar, a su manera, a esta última opción electoral. Desde luego es obvia la discriminación hacia el otro proyecto que está cosechando un significativo éxito, el partido encabezado por Sahra Wagenknecht, que agrupa en estos instantes a prácticamente todo el espectro político a la izquierda de la socialdemocracia alemana. No es de extrañar, aunque sí es destacable, cómo la prensa neoliberal ha preferido impulsar mediáticamente a la extrema derecha, al fin y al cabo mucho más cercana a sus concepciones de la vida, la economía y la sociedad, que a una alternativa de influencia marxista.

Muchos obreros y personas de bajos salarios se han alejado de la política porque están desencantados, otros votan a la extrema derecha por rabia y por falta de alternativas. La causa más importante del avance de la extremaderecha, es por tanto, el fracaso de los liberales de izquierdas a la hora de ofrecer un programa atractivo a todas aquellas personas que se han visto abandonadas por las políticas de las últimas décadas o cuyas vidas, como mínimo, se han hecho más difíciles o peores. Es necesario un programa que conecte con sus intereses sociales, pero también con sus valores, ya que ambas cosas van unidas [Fragmento del libro Los engreídos, de Sahra Wagenknecht]

Izquierda Castellana, 24 de septiembre de 2024

Comparte este artículo: