No hay motivos objetivos para el derrotismo
La lucha antiimperialista a nivel global, desde lo que podemos calificar como un punto de vista objetivo, no ha tenido una configuración más favorable que en estos momentos a lo largo de la historia. Ciertamente está llena de complejidad y dificultades, tal como siempre ha ocurrido, pero en la actual coyuntura histórica tiene una potencialidad para la derrota del enemigo (el imperialismo) como no había acontecido en ningún momento histórico anterior, aunque por supuesto hubo momentos de un grandísimo interés a lo largo de los últimos siglos para la lucha revolucionaria.
Hay que esperar por tanto que el Sistema y cada una de sus franquicias en cada país (realmente podemos utilizar esa denominación de “franquicias” sin la menor exageración, pues cada vez son más dependientes del gran hegemón estadounidense y tienen menos margen de respuesta autónoma) utilicen todos los recursos a su alcance para intentar frenar la ofensiva antiimperialista y por la soberanía económica y política de los diversos Pueblos, que avanza cada vez de forma más amplia a nivel mundial aunque con muy diversos matices.
El frente “cultural”, el de la ideología y lo mediático, es la herramienta más activa que tienen, con la que acumulan una gran experiencia histórica y a la que están dedicando los mayores esfuerzos, muy especialmente en el mundo occidental, combinada por supuesto con la represión pura y dura cuando la necesitan.
La guerra y la militarización de los conflictos es su herramienta privilegiada en Oriente Medio, Europa Oriental, el Sahel y progresivamente en el Mar Meridional de China. Pero en lo referente al mundo que habitualmente denominamos «Occidente», su herramienta privilegiada es la manipulación mediática e ideológica.
El caso de la campaña contra el proyecto soberanista y antiimperialista en Venezuela es un claro ejemplo. Es grotesco que sea el Grupo PRISA y El País específicamente los que están en la vanguardia de esa patética ofensiva, cada vez con menos fuelle y condenada absolutamente al fracaso.

Los grandes medios de los EEUU, el Wall Street Journal y el New York Times, hace ya muchos días que han abandonado totalmente el tema. Es una campaña plenamente derrotada, pero hay quienes pretenden estirarla, seguramente con la intención de incorporar la cuestión a la alianzas reaccionarias internacionales contra el progreso y la defensa de la humanidad, y que están en plena preparación de la globalización de la guerra. El presidente Maduro ha anunciado una convocatoria para celebrar en Caracas una gran asamblea mundial antifascista; saludamos calurosamente esa iniciativa.
Podemos, esa organización política que se autodefine como progresista, se ha sumado a las fuerzas que exigen la publicación de las actas electorales en Venezuela, haciendo descaradamente el juego al imperialismo más burdo. El Tribunal Supremo Electoral de Venezuela ya informó hace bastantes días que se entregarán las actas cuando esté terminado el proceso de revisión de éstas, que se está llevando adelante con la colaboración de observadores internacionales. La autodenominada izquierda española sube un peldaño más en su proceso de degradación intelectual y moral.
Vamos a comentar alguno de los temas de la actualidad política, empezando por la invasión de la región rusa de Kursk por parte del ejército de Ucrania, con el pleno apoyo de la OTAN y la participación directa de mercenarios de países de esa organización criminal.
Es claro que esa invasión tiene una finalidad táctica: la intención de poner de manifiesto que “aún hay partido”, que el tema no está ya decidido, tal como diversos medios, incluyendo algunos occidentales, daban a entender. Nosotr@s nunca tuvimos esa valoración. Desgraciadamente hay partido porque la OTAN (especialmente EEUU, Reino Unido, Polonia y los Países bálticos) quiere que así sea.

Ucrania por sí sola hace mucho tiempo que habría claudicado en todos los terrenos, pero ese partido que el capitalismo occidental necesita, con diversos matices, costará muchos miles de muertos más y una mayor destrucción de infraestructura; así como algo muy dramático y de difícil reversión: la degradación moral, la deshumanización de sectores de la población de Ucrania, cada día más nazificada institucionalmente, así como del sector social que apoya ese proceso, cada día por cierto más minoritario. El ejército ruso no ha caído en la trampa y sigue concentrado en la recuperación del Donbass, territorio de lengua rusa y muy próximo cultural y sociológicamente.
Desde el punto de vista estratégico, quizás el mayor interés que tenga para la OTAN esa acción es observar, conocer, sobre una experiencia real, la capacidad de Rusia de resistir a una invasión de la OTAN; tienen experiencias históricas muy importantes, como por ejemplo la invasión de la URSS por los ejércitos nazis, pero no son de su agrado.
En Oriente Medio está en marcha una gran maniobra mediática que pretende mejorar ante la opinión pública internacional la imagen del ejercito sionista y sus cómplices más activos, EEUU y Reino Unido. Ciertamente las próximas elecciones presidenciales en EEUU obligan a que el Partido Demócrata dé la impresión de que realmente quiere parar la guerra. Por supuesto que eso no es cierto, sino que hacen todo lo posible para mantenerla y “garantizar” la victoria sionista. No parece que esté teniendo mucha repercusión mediática real según sus intereses en el escenario principal de ese conflicto. Hamas y las fuerzas de la resistencia ya han denunciado ese proceso como una tregua-trampa, pero incluso el periódico israelí Haaretz, con una línea crítica hacia Netanyahu y el gobierno sionista en general, impulsa una línea editorial en la que consideran que la tregua actual que se está negociando difícilmente tendrá algún recorrido (Haaretz 20 y 21 de agosto).
La guerra desgraciadamente continuará porque el sionismo y el imperialismo occidental así lo quieren. En cuanto a la esperada respuesta de Irán y Hezbolá contra Israel por las agresiones en su territorio con los asesinatos de reconocidos líderes de la resistencia, hay que decir que sus reacciones no son automáticas, con lo que demuestran un especial grado de madurez. Buscan el momento oportuno para actuar y en ello parece que andan. Incluso el periódico español editado en Barcelona, La Vanguardia, en un artículo publicado el 18 de agosto y firmado por Xavier Mas de Xaxàs, que aparentemente tiene bastantes conocimientos sobre el tema, titula lo siguiente: “Por qué una tregua en Gaza es casi imposible”.
En cuanto a la evolución de la UE, ésta pierde progresiva pero rápidamente su papel referencial en el mundo, y las contradicciones se evidencian de una forma cada vez mayor. Alemania ha expresado por diversas vías su disconformidad con la política económica impuesta por EEUU a la UE en relación con Rusia y China; y en un reciente viaje de una representación del empresariado germano han puesto de manifiesto que no están dispuestos a romper sus relaciones económicas con el mundo empresarial de ese país. (La elección de las empresas alemanas es una oposición silenciosa a la «sobrepolitización»)
El Estado español es cada vez más irrelevante, a pesar de pertenecer con especial protagonismo a un espacio lingüístico y cultural de casi seiscientos millones de habitantes, el segundo cuantitativamente después de China, espacio con presencia en casi todos los continentes, pero muy especialmente en América; a pesar de ello se comporta como si fuera una Andorra en grande, francamente patético.
El bloque dominante español se niega a hacer la menor autocrítica del proceso de colonización de América porque consideran que fue una bendición de Dios para los pueblos indígenas de aquel continente, pero no se impulsa ningún tipo de relación seria cultural o política con esas naciones con las que compartimos lengua y cultura. Las cumbres iberoamericanas, que tuvieron su importancia en las últimas décadas del pasado siglo, han pasado a mejor vida. Toda la relación se deja en manos de la derechona española y las grandes empresas de servicios y comunicación, ahí está el Grupo PRISA. Se concentran en aquellos sectores que dan beneficios sin tener que aportar inversión alguna, cuestión ésta que le ha gustado siempre a la oligarquía española. Ciertamente la que sabe sacar provecho intenso de esta cuestión es la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Ayuso, que ha ido construyendo a lo largo de los últimos años un nicho para el negocio del gran capital latinoamericano que simultáneamente colabora en el desarrollo económico neoliberal de la ciudad de Madrid, cuestión que interesa a Ayuso y a los sectores que representa. La llamada izquierda institucional española aún no ha comprendido bien este fenómeno y por eso, quizás haya otras razones, son incapaces de hacer una campaña electoral adecuada contra esa mujer, su partido y los intereses que representa.
Es evidente que así no se puede seguir. Castilla como nación y sus clases trabajadoras están cada día en una peor situación: desde la ganadería y la agricultura (entre otras cosas, por las imposiciones del capitalismo verde europeo, cada vez más agresivo y depredador), pasando por los fallos sistemáticos de las infraestructuras, especialmente la ferroviaria, el deterioro permanente del Sistema Sanitario Público, del Sistema de educación…
El fracaso reiterado del gobierno de Pedro Sánchez en todas aquellas cuestiones que podían afectar positivamente al conjunto de las clases populares de las diversas naciones del estado es evidente, desde la no derogación de la «Ley Mordaza» hasta el fracaso de la llamada ley de Amnistía que tal como preveíamos en el editorial (Sin ruptura democrática no hay ni habrá democracia en el Estado español. Sin lucha antiimperialista no hay ni habrá paz ni justicia en el mundo.) sus mayores dificultades no estaban en la aprobación en el congreso de los Diputados si no en su implementación práctica y no solo porque Puigdemont no este incluido según el Tribunal Supremo en esa ley, si no y siguiendo la información aparecida en el periódico La Vanguardia en un articulo sobre el tema, sólo hay 102 amnistiados de los 486 posibles y la mitad de ellos son policías o guardia civil. Todo un éxito.Una amnistía a cuentagotas (lavanguardia.com)
No se trata por supuesto de cambiar el modelo capitalista, el actual por el verde, cosa por otro lado imposible. Se trata de conseguir un modelo alternativo social, político y económico al servicio de los intereses del pueblo.
Los BRICS son una gran oportunidad también para Castilla. La UE es cada día más inoperante y decadente.
Como decíamos al inicio de este editorial, los tiempos sí son apropiados para la música y la poesía. Para la música y la poesía revolucionarias, que no nos engañen; pero necesitamos estudiar y trabajar mucho.
Nuestras posiciones políticas tienen que basarse en hechos reales, documentados; de alguna manera hemos de ser científic@s de la revolución. Pero también hemos de mantener una tensión ideológica adecuada, cosa que no es tarea fácil. Es como conseguir un campo estéril (es decir libre de contaminación) en un ambiente altamente contaminado, algo que no es imposible y que estamos logrando. El Movimiento Comunero del S XXI tiene que avanzar lo más posible en ese proceso de ser una referencia intelectual colectiva y de ejemplaridad moral e ideológica. Esas son las tareas principales para nosotr@s, tareas que nos llevarán directamente al desarrollo del movimiento revolucionario, soberanista y antiimperialista en Castilla y por tanto en el conjunto del Estado español.
Izquierda Castellana, 22 de agosto de 2024