Sí a la defensa del Sistema Sanitario Público en Madrid y en el conjunto de Castilla. No a la instrumentalización electoral de tal cuestión

Pretenden abanderar la defensa de la Sanidad Pública los mismos que aprueban el mayor gasto militar de la historia
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Sí a la defensa del Sistema Sanitario Público en Madrid y en el conjunto de Castilla. No a la instrumentalización electoral de tal cuestión

El domingo 13 de noviembre se va a desarrollar una manifestación en Madrid, que muy probablemente será masiva, en defensa del Sistema Sanitario Público y muy especialmente de la Atención Primaria. Ese era el sentido inicial totalmente legítimo de la convocatoria, pero con el paso del tiempo las fuerzas políticas que aspiran a sustituir a Ayuso en la Presidencia de la Comunidad han ido cambiando el objetivo inicial -la defensa del Sistema Sanitario Público- por el objetivo de echar a Ayuso. Echarla es por supuesto una reivindicación justa y necesaria, pero para nada suficiente. ¿Qué Gobierno va a sustituir al de Ayuso? Obviamente un Gobierno en Madrid del tipo “Gobierno de Progreso” sería algo absolutamente insuficiente para cambiar la actual deriva hacia la privatización del Sistema que está induciendo el Gobierno actual.

Ya tenemos suficiente perspectiva histórica de los cumplimientos -o no- de este Gobierno en relación con sus compromisos preelectorales como para hacer un mínimo análisis.

Sobre la Ley Mordaza, ahí sigue, y si la tocan muy probablemente será para empeorarla. Las circunstancias no están para abrir la mano en cuanto a los derechos en el desarrollo de las movilizaciones populares. En cuanto a la Reforma Laboral, se hizo algún mínimo cambio formal para que nada cambiase realmente, como demuestran los datos. En lo relativo al Sistema de Pensiones, aún no han acabado de parir la propuesta, pero los globos sonda que van soltando son a cada cuál peor. Se sigue dando total cobertura a la brutalidad policial que acontece en el Estado español. Se deja actuar con plena impunidad a las bandas criminales de narcotraficantes, así como aquellas que tratan con mujeres y hacen negocio con la prostitución, instaladas siempre en la periferia de los barrios populares y repercutiendo negativamente en la vida cotidiana de estos. Se mantiene el uso político de las fuerzas policiales. Y, por señalar un ejemplo que es la guinda del pastel, se anuncia la reforma del Código Penal con el que los delitos de orden público pasarán a tener penas de hasta 5 años de cárcel; eso sí, en este cambio de cromos desaparecerá formalmente el delito de sedición; desde luego, para el movimiento popular en Castilla es absolutamente nefasto. Todo ello por no hablar de los presupuestos de guerra impulsados por el Gobierno español y las consecuencias y sufrimiento que estos provocan.

Como decíamos, echar a Ayuso es una condición necesaria pero no suficiente para reconstruir un Sistema Sanitario Público universal y de calidad en Madrid. La suficiencia para ello solo puede venir garantizada por un potente movimiento popular estructurado en base a los barrios y pueblos de Madrid, con un importante conocimiento de la realidad y también con una “inteligencia colectiva” que le permita investigar y conocer las auténticas necesidades que se le deben exigir en estos tiempos al Sistema Sanitario Público: que recoja la posibilidad de dar soluciones a las nuevas patologías o al brutal incremento de algunas ya conocidas, tal como son los suicidios, trastornos alimentarios derivados de la precariedad, el incremento de los trastornos mentales, los accidentes laborales, la violencia de género, las patologías dependientes del cambio climático, las enfermedades infecciosas, etc.

Este movimiento popular en defensa del Sistema Sanitario Público, además de ser potente desde el punto de vista organizativo e inteligente desde el punto de vista de los conocimientos, ha de actuar de forma plenamente soberana -es decir, sin influencia, o con la menor posible, de las fuerzas políticas cuyos intereses son esencialmente electorales-. Tal cuestión es la única que puede constituir el elemento de suficiencia para construir y mantener un Sistema Sanitario Público una vez conseguido el descabalgamiento de Ayuso y su partido de la Presidencia de Madrid.

En cualquier caso, para conseguir este objetivo, hay que profundizar en el conocimiento de cuál es el proyecto que Ayuso está impulsando en esta Comunidad, por cierto y por desgracia, con bastante éxito, entre otras cosas porque las “organizaciones progres” que pretenden sustituirla no se enteran de en qué consiste ese proyecto del PP madrileño (o si lo hacen, no lo cuentan). Ese proyecto no es ni más ni menos que convertir Madrid en un núcleo clave en la incorporación y estructuración en este territorio del capitalismo latinoamericano, cada vez más movilizado. A esta cuestión dedicaremos específicamente un próximo editorial.

Publicamos hoy en nuestra página el relato de lo ocurrido el jueves 10 de noviembre durante el transcurso de una manifestación en defensa del Sistema Sanitario Público en Valladolid, en el que aparecen en toda su crudeza los elementos antes comentados:

Comunicado ante el impedimento por parte de la policia municipal y nacional de la defensa de la sanidad pública- Delicias, Valladolid- – Izquierda Castellana (izca.net)

Izquierda Castellana, 11 de noviembre de 2022

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