La muerte de Isabel II, ¿un último servicio a la Corona?

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La muerte de Isabel II, ¿un último servicio a la Corona?

El fallecimiento de Isabel II, Jefa de la Iglesia Anglicana y del Estado Británico, además del de otros países pertenecientes a la Commonwealth (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y otros 10 Estados) ha acontecido en un momento especialmente oportuno para intentar neutralizar al movimiento social en el Reino Unido -que ya está dando muestras de importante vitalidad, condicionado por el encarecimiento y la precarización de la vida- a través de todo el sarao mediático que ya tenemos encima y que se prolongará varios meses.

En primer lugar, se desarrollarán los fastos relacionados con los funerales y entierro de la Reina Isabel, que durarán al menos diez días. Posteriormente, los vinculados a la Coronación del nuevo rey Carlos III tardarán aún varios meses, aunque este ya es rey de facto. Finalmente, se realizarán los ritos de coronación de Guillermo como heredero y nuevo Príncipe de Gales. Es bien conocido que la monarquía británica organiza con gran meticulosidad y glamour estos ceremoniales, que tienen una amplísima cobertura mediática. Asistiremos, por tanto, durante lo que queda del año 2022 y principios del 2023, a una larga serie por capítulos sobre la única familia real (la británica) con una proyección mediática global.

Las últimas fotos de Isabel II con la nueva Primera Ministra británica Lizz Truss en Balmoral, tomadas a escasas 48 horas de su fallecimiento, son francamente sospechosas. Curiosamente no hay contacto entre las manos de la reina y su nueva Primera Ministra. No se puede afirmar que sea un montaje fotográfico, pero tampoco se puede descartar. Si finalmente algún experto pudiera comprobar la falta de veracidad de esas fotografías, cosa que nos parece imposible, sería una expresión más de la decadencia total del modelo capitalista-imperialista.

En cualquier caso, la cadencia de los hechos les viene como anillo al dedo para intentar adormecer a la opinión pública, y no solo en el Reino Unido. Veremos cómo en el Estado español hay una amplísima profusión de imágenes y reportajes relacionados con la difunta. Es seguro que tal maniobra mediática no surtirá los efectos deseados por quienes la impulsan. Durante los primeros momentos, la asistencia frente al Palacio de Buckingham no pasaba de unos pocos centenares de personas, aunque por supuesto esto irá cambiando con el paso de las horas. 

La realidad de la crisis social, económica y política que afecta al capitalismo occidental, también al Reino Unido, agravada además por la posición extremadamente beligerante en la guerra contra Rusia, no podrá ser aplacada por una maniobra mediática tal como la señalada, aunque ciertamente esta les va a dar algunos frutos. La realidad material es imposible de disimular, y tendrá una respuesta cada vez más significativa en las calles.

Izquierda Castellana, 9 de septiembre de 2022

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