¿Preparando un casus belli contra China?

Comparte este artículo:

¿Preparando un casus belli contra China?

Manipulando el origen de la pandemia

En las últimas semanas, ya bajo la presidencia de Biden, se ha retomado la vieja teoría de Trump de que China estaba detrás de la pandemia de la Covid-19 y que el coronavirus que la indujo tenía su origen en el laboratorio virológico de Wuhan. Tal tesis se ha reactivado desde varios lugares de manera simultánea:

– La declaración con más impacto fue la publicada en la revista Science, firmada por un equipo de 18 científicos norteamericanos, de los cuales solo uno ha trabajado en el campo de la virología. En esta declaración se solicita “un examen adecuado, transparente, objetivo y basado en datos sobre el origen de la pandemia”, sugiriendo de forma clara que las investigaciones realizadas hasta ahora no reúnen tales requisitos.

– Posteriormente, el Wall Street Journal publicó una información procedente de los Servicios de Inteligencia estadounidenses, según la cual tres investigadores del Instituto de Virología de Wuhan fueron ingresados en un hospital en noviembre de 2019 con una sintomatología similar a la provocada por la Covid-19. Y si tal cosa fuera cierta, ¿qué significaría?

– El principal asesor médico de la Casa Blanca, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU, que hasta hace pocas semanas había defendido sin duda alguna la hipótesis del origen zoonótico del coronavirus, ha declarado que ya no está seguro de tal cuestión y que cree posible que el virus se hubiera desarrollado de forma no natural.

– El Presidente Joe Biden ha encargado a la CIA -como todo el mundo sabe, una reconocida agencia científica…-, que elabore un informe definitivo sobre el origen de la Covid-19 en 90 días.

Sin duda la investigación sobre el origen último y preciso de un virus o cualquier tipo de agente infeccioso es del mayor interés, pero es importante destacar que tal cosa históricamente no se ha conseguido nunca con total precisión. Se tienen hipótesis con alto grado de certeza en muchas ocasiones, en otras menos, pero siempre quedan condicionadas a nuevos hallazgos. El caso del VIH, el virus que provoca el SIDA, causante de la muerte entre 1981 y 2007 de 25 millones de personas en el mundo, una cifra muy superior a la provocada hasta ahora por la Covid-19 (3,5 millones) es muy elocuente: la hipótesis más aceptada es que el VIH también tiene un origen zoonótico, concretamente en una subespecie centroafricana de chimpancé común, y que en un proceso complejo acabó afectando a la especie humana. Dicha hipótesis está sujeta a nuevas investigaciones y conocimientos. Por cierto, que se sepa, la CIA no ha hecho aún aportación alguna a tal materia.

Un largo historial de fabricación de casus belli

Los EEUU de Norteamérica tienen una extensísima trayectoria en la fabricación de casus belli, con la intención de preparar a su opinión pública y condicionar a sus instituciones para apoyar y dar luz verde a sus empresas militares:

– El caso de la explosión del crucero Maine en el Puerto de la Habana es bien conocido como detonante de la Guerra Hispano-Americana de 1898. En la campaña mediática de promoción de esta guerra intervino incluso el entonces muy popular Buffalo Bill.

– Los incidentes del Golfo de Tonkin de 1964 en Vietnam, inventados en lo fundamental, sirvieron al presidente Johnson para aumentar de forma exponencial la presencia militar de los EEUU en la Guerra de Vietnam (de 60.000 efectivos se pasó a desplegar más de 500.000).

– El caso más reciente, y de los más escandalosos, es el de los almacenes de armas de destrucción masiva en Irak, que supuso la justificación formal para el inicio de la guerra contra ese país, y que seguramente guardan en su memoria una gran parte de ciudadan@s por encima de los 30 años.

EEUU al borde de la quiebra económica

La situación de los EEUU y en general del Sistema capitalista global es de auténtico desastre, tanto desde el punto de vista social como económico. En 2011 la deuda pública total de los EEUU era de 14,46 billones de dólares, que suponían el 98,6% del PIB de ese año, que ascendía a 14,76 billones de dólares. En 2020 la deuda ascendió a 25,7 billones de dólares, equivalente al 123,03% del PIB de ese año. A día de hoy, la suma de la deuda total de los EEUU es superior a los 28 billones de dólares, es decir, su deuda pública está aumentando de una forma brutal. El coste de las últimas medidas para afrontar la crisis sociosanitaria asciende a un total de 7 billones de dólares, pero el crecimiento de la economía yanqui, si descontamos la inflación, es prácticamente nulo. Los EEUU tienen la fábrica de hacer dólares y están inmersos en una economía puramente especulativa sin expectativas de solución ni a corto ni a medio plazo, al menos dentro de lo que podríamos llamar soluciones ordinarias del capitalismo.

La guerra como solución

La guerra, tal como históricamente ha ocurrido, es una alternativa a las grandes crisis del capitalismo; y el imperialismo yanqui no solo no excluye esa alternativa, sino que cada día la contempla con más interés. La militarización de los conflictos a nivel global es el pan nuestro de cada día. Obviamente una guerra contra China son “palabras mayores”, y nada tendría que ver con las acontecidas contra Irak, Afganistán, etc. La opinión pública, ni tan siquiera la yanqui, está actualmente por esa labor; a casi nadie se le escapa la tragedia humanitaria que significaría tal cosa. Tienen por tanto que hacer una preparación exhaustiva y minuciosa de la opinión pública antes de llegar a esa situación, preparación que en unos pocos años les permitiría, si las circunstancias se lo aconsejan, desatar un gran conflicto bélico que sea al menos medianamente comprendido por un sector de la sociedad yanqui y occidental en general. En esa tarea de intoxicación informativa se encuentran.

Izquierda Castellana, 1 de junio de 2021

Comparte este artículo: