En defensa de la protesta (feminista) colectiva como elemento promotor de la salud, también en la pandemia.

Comparte este artículo:

En defensa de la protesta (feminista) colectiva como elemento promotor de la salud, también en la pandemia.

Madrid, marzo 2021.

Dice el saber popular que somos esclavos de nuestras palabras pero dueños de nuestros silencios. Sin embargo, como profesionales de la medicina de familia sabemos que la comunicación es más compleja y que no sólo se trata de lo que se dice (o no), sino de qué se dice, cómo, desde dónde, y qué se transmite diciéndolo en ese preciso momento.
Una sociedad científica tiene además la responsabilidad de ser consciente de su poder mediático para respaldar o matizar recomendaciones, puesto que son muchas las voces que van a ser representadas bajo su nombre.

Creemos que la adhesión de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria
(SoMaMFyC) al documento de apoyo a la prohibición de reuniones que excedan las
recomendaciones vigentes 1 es desafortunada por varios motivos:

A estas alturas de la pandemia tenemos información suficiente para saber que el riesgo no está en las actividades al aire libre que se realizan con distancia y mascarilla. Las manifestaciones y protestas llevadas a cabo durante la pandemia no parecen haber sido elementos centrales en el auge de la transmisión del SARS-CoV-2; el caso más recientemente estudiado es el de las manifestaciones por el Black Lives Matter 2 en EEUU, con una situación epidemiológica notablemente peor que la que atravesamos ahora en nuestro país, donde según los autores de la evaluación publicada las diferencias encontradas en los grupos comparados es probable que se debieran a limitaciones del estudio y, además, eran de muy pequeña magnitud.

Los colectivos feministas llevan meses trabajando por unos actos reivindicativos del 8M acordes a la situación epidemiológica, negociando las medidas con las autoridades. Se han descentralizado actividades y cuidado aforos, entradas y salidas, y se han transformado manifestaciones en concentraciones para evitar la masificación. Se han respetado todas las medidas, porque mantener los cuidados en el centro es uno de los fundamentos del movimiento feminista.

Las sociedades científicas firmantes del documento, la Delegación del Gobierno de Madrid, y muchas de las personas que critican al movimiento del 8M, han guardado silencio ante todas las manifestaciones y concentraciones previas 3 , muchas de las cuales se han realizado con menos medidas de prevención y en situaciones epidemiológicas peores que la actual.

 

La proporción de la medida y la capacidad de graduarla en función de las necesidades y del contexto nos parece una propuesta mucho más adecuada. Es más compleja, y menos simple que una prohibición generalizada, y se ajusta a los principios de la defensa de la libertad de expresión de una sociedad democrática y del interés pedagógico que pensamos que debe de tener una sociedad científica. Cabe destacar cómo algunos gobiernos han asumido esta perspectiva, conciliando el derecho a la manifestación y reunión con las necesidades impuestas por la realidad epidemiológica de la pandemia de COVID-19, haciendo recomendaciones a la población para disminuir el riesgo de contagio en eventos como las manifestaciones o concentraciones. 4

Asociar la idea de que celebrar el 8 de marzo en espacios al aire libre es de riesgo, en sí misma, es falsa. El derecho de manifestación y de reunión existe, incluso en tiempos de crisis. La responsabili- dad de los gobiernos es velar y potenciar las medidas y condiciones para que estas reuniones pacíficas puedan tener lugar libremente, de manera segura y sin restricciones indebidas, como por ejemplo ha expresado una organización de tan reconocido prestigio como Amnistía Internacional 5 .

Además, el comunicado al que nos referimos en este escrito apela a la generalidad de las reuniones, como si manifestarse en el marco de un derecho adquirido (independientemente del contenido de la protesta) fuera lo mismo que reunirse con 5000 personas para ver un concierto a puerta cerrada; como escribía el director del Instituto de Salud Global de la Universidad de Harvard, Ashish Jha, “No se puede establecer una equivalencia moral entre protestas y fiestas en la piscina o juegos deportivos.” 6

Madrid es el único lugar a nivel estatal donde se han prohibido todas las convocatorias feministas para este próximo 8 de marzo. Mientras tanto, en esta misma comunidad autónoma, se realizan y han realizado múltiples actividades multitudinarias en espacios cerrados, se permiten aglomeraciones en espacios comerciales y el uso del interior de bares y restaurantes, y vemos una política de incitación al turismo a pesar de las restricciones.

Manifestarse para reivindicar los derechos de las mujeres, que hemos sufrido desproporcionada-mente el impacto de esta pandemia 7 , y que vemos retroceder una vez más el horizonte de igualdad, también tiene mucho que ver con la salud. Las manifestaciones responden a la necesidad de luchar contra injusticias que infringen un daño sobre la salud mayor a largo plazo que la pandemia, y solo una situación de descontrol desaforado de la transmisión podría justificar un posicionamiento claro a favor de su restricción.
Por todos estos motivos, creemos que emitir un comunicado que apoya la prohibición de manifesta- ciones y concentraciones justamente tres días antes del 8M no es inocente y tiene mucho que ver con hacer política. Tampoco es inocente hacerlo con un discurso científico y apelando a la salud pública, cuando no hay evidencias que lo sustenten y no se ha usado este discurso para otros colectivos ni otras actividades. Además, en el caso concreto de SOMAMFyC, es probable que el día 8 de marzo veamos tuits o alguna otra comunicación pública en relación a ese día y a la situación de las mujeres y la salud, obviando que días antes se ha hecho abogacía por la amputación de las iniciativas que el movimiento feminista de Madrid había preparado para, de forma segura, protestar en las calles.

.Decía Virchow que la medicina es una ciencia social, y la política no es más que medicina a gran escala, por ello creemos que más valdría asumir la complejidad de esta relación de continuidad entre lo que hacemos a nivel clínico y lo que promulgamos a nivel poblacional, aceptando que la salud se juega en muchos sitios, que la mayoría de las veces esos sitios se encuentran muy alejados de nuestras consultas y que nuestros posicionamientos en el ámbito de lo político pueden ser tanto o más relevantes que los realizados dentro de las paredes de los centros de salud. Esperamos que el próximo 8 de marzo no haya excusas para no posicionarse del lado de quien reclama poner en el centro la vida.

FIRMADO:
Clara Benedicto Subirá. CS San Blas (Parla)
Irmina Saldaña Alonso. CS Adelfas (Madrid)
Javier Padilla Bernáldez. CS Rafael Alberti (Madrid)
M Guadalupe Rincón Carmona (CS Martínez de la Riva)
Irene García Zurita. CS Villarejo de Salvanés. (Madrid)
María Garrido Contreras CS Vicente Soldevilla (Madrid)
Adriana Aguado Díaz
Marta Palomino Gómez. CS Delicias (Madrid)
Sara Belinchón Moyano. CS Cea Bermúdez (Madrid)
Miguel Muñoz Álvarez. CS Rafael Alberti (Madrid)
Alberto Cabañas Cob. CS Numancia (Madrid)
María Díaz Martín. CS Rafael Alberti (Madrid)
Borja Apellaniz Aparicio. CS Numancia (Madrid)
Ignacio Revuelta Lucas. CS Rafael Alberti (Madrid)
Daniel García Blanco. CS Vicente Soldevilla (Madrid)
Irene Turiel García
Patricia Estevan Burdeus. CS Vicente Soldevilla (Madrid)
Sara Pascual Soler, CS Ensanche de Vallecas (Madrid)
Mónica Yanes Baonza. CS Rafael Alberti (Madrid)
Antonio Cabrera Majada. CS Daroca (Madrid)
Lidia Ortega Herruzo.Cs Vicente Soldevilla (Madrid)
Jara Cubillo Llanes. Área de Promoción de la salud. Ministerio de sanidad.
Estrella Sánchez-Gamborino. CS Rafael Alberti (Madrid)
Pablo Serrano Morón CS Rafael Alberti (Madrid)Amaya Azcoaga Lorenzo. University of St. Andrews. (Escocia)
Berta Herranz Bandrés. CS Vicente Soldevilla (Madrid).
Aitana Robledo Sánchez-Guerrero. CS San Blas (Parla)
J. Manuel Díaz Olalla. Madrid Salud (Madrid)
Isabel Prieto Checa. CS Los Alpes (Madrid)
Isabella Kennedy CS Potes (Madrid)
Lucía Higuera Cabañes. CS Cea Bermúdez (Madrid)
Sara Yago Gonzalez. CS San Cristóbal
Virginia Vidal Rodríguez CS Vicente Soldevilla (Madrid)
Beatriz Aragón Martín. EIPE (Madrid)
Miriam Nova Sánchez. CS Rafael Alberti (Madrid)
Christos Piperagkas. CS San Cristobal (Madrid)
Antonio Saiz Morón. CS Segovia (Madrid)
María Carrera Lavin. CS Campo de la Paloma( Madrid)
Mar Coloma Sánchez.Hospital Ramon y Cajal (Madrid)
Emma Menéndez Alonso. CS Estrecho de Corea ( Madrid)
Elina Pereira Olmedo SAR. Robledo de Chavela (Madrid)
Mercedes Rebollar Ruiz. CS Segovia (Madrid)
Guillermo Alvarez Lopez. CS Sa Torre, Manacor, (Baleares)
Diego Lobo Gómez. CS Los Rosales (Madrid)

 

 

 

1 Trece Sociedades Científicas firman un documento de apoyo a la prohibición de reuniones que
excedan las recomendaciones vigentes. [Internet]. Marzo 2021 [citado 6 de marzo de 2021].
Disponible en:https://semicyuc.org/wp-content/uploads/2021/03/Comunicado-13-Sociedades-Cientificas.pdf

2 Neyman G, Dalsey W. Black Lives Matter protests and COVID-19 cases: relationship in two
databases. J Public Health (Oxf). 2020 Nov 20:fdaa212. doi: 10.1093/pubmed/fdaa212. Epub ahead
of print. PMID: 33215199; PMCID: PMC7717330.

3 C.V.T. Estas son las manifestaciones que sí se han autorizado en Madrid durante la pandemia
[Internet]. Público. 2021 [citado 6 de marzo de 2021]. Disponible en:
https://www.publico.es/politica/8m-son-manifestaciones-han-autorizado-madrid-pandemia.html

 

 

4 Scottish Government. Coronavirus (COVID-19): protests and demonstrations – gov.scot [Internet].
[citado 6 de marzo de 2021]. Disponible en: https://www.gov.scot/publications/coronavirus-covid-19-protests-and-demonstrations/

5 Amnistía Internacional España. La prohibición general de las manifestaciones con motivo del 8M en Madrid viola el derecho de reunión pacífica [Internet]. [citado 6 de marzo de 2021]. Disponible en: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/la-prohibicion-general-de-las-manifestaciones-con-motivo-del-8m-en-madrid-viola-el-derecho-de-reunion-pacifica/?utm_source=twitter&utm_campaign=comp_noticias&utm_medium=social_com&utm_term=Amnesty&utm_content=News -20210305

6 Why protests aren’t as dangerous for spreading coronavirus as you might think | Ashish Jha
[Internet]. the Guardian. 2020 [citado 6 de marzo de 2021]. Disponible en: http://www.theguardian.com/commentisfree/2020/jun/18/anti-racism-protests-coronavirus-rise-covid-1 9-cases
7 Wenham C, Smith J, Morgan R; Gender and COVID-19 Working Group. COVID-19: the genderedimpacts of the outbreak. Lancet. 2020 Mar 14;395(10227):846-848. doi:10.1016/S0140-6736(20)30526-2. Epub 2020 Mar 6. PMID: 32151325; PMCID: PMC7124625

 

Comparte este artículo: