El 2 de mayo en Madrid se conmemora el levantamiento popular contra la invasión francesa y es además la festividad de la Comunidad de Madrid, artificialmente decretada en 1983.
El movimiento liberal y anti-absolutista del siglo XIX, punta de lanza de ese levantamiento guerrillero, con figuras como Riego, Clara del Rey, el Empecinado, Benita Pastrana o Manuela Malasaña, tuvo como referencia a la Revolución Comunera varios siglos atrás, cuyo 500 Aniversario empezamos a festejar. En 1821, Juan Martín Díez (El Empecinado) encabezó una expedición a Villalar para buscar los restos de Padilla, Bravo y Maldonado (los de María Pacheco descansan en Oporto). Muchos héroes de la guerra, como el General Riego o El Empecinado, formaron después parte de la Sociedad de Caballeros Comuneros, logia comunera fundada en 1821 en Madrid, que tendría vida durante gran parte de ese siglo, y por la que pasaron los sectores más avanzados de la sociedad del momento. Se calcula que pudo haber unas 50 sociedades comuneras llegando a alcanzar los 40.000 integrantes.
Según el historiador Joseph Pérez, el movimiento liberal del siglo XIX «pretendía reanudar el curso de la historia que se había truncado trágicamente el 23 de abril de 1521 en Villalar (…) A partir de 1808 se pretende, no sólo rechazar a los franceses, sino establecer un régimen nuevo, moderno. Y esta tradición del liberalismo arranca en 1808 y sigue hasta 1931, el año en que se proclama la II República».
Cada vez que hay una etapa de lucha y progreso en nuestra tierra, la Revolución Comunera es referencia: en el 2 de Mayo, contra el absolutismo fernandino, para el Pacto Federal Castellano, en la Primera República, por supuesto durante la II República, cuya bandera luce el morado comunero, el Batallón de Los Comuneros en la guerra antifascista… y por supuesto hasta nuestros días.
En nuestra historia contemporánea, de 1808 en adelante, son múltiples las expresiones y alusiones a la Revolución comunera, lo que esta exigía y supuso, desde expresiones culturales a luchas y reivindicaciones políticas.
La ideología oficial ha tratado de retorcer lo ocurrido en esta fecha, ocultando todo lo que no le interesa. Es especialmente grave y bochornoso que sean las élites las que pretendan reivindicar el 2 de mayo, cuando sus parientes de la época huyeron, dejaron solo al pueblo y ejercieron de vendepatrias como hoy en día continúan haciendo, sosteniendo políticamente el absolutismo y la monarquía a él ligada.
Recogemos estas notas que Karl Marx redactó:
«Así ocurrió que Napoleón, quien, como todos sus contemporáneos, creía a España un cadáver exámine, se llevó una sorpresa fatal al descubrir que, si el Estado español yacía muerto, la sociedad española estaba llena de vida y rebosaba, en todas sus partes, de fuerza de resistencia. […] Al no ver nada vivo en la monarquía española, salvo la miserable dinastía que había puesto bajo llave, se sintió completamente seguro de que había confiscado a España. Pero pocos días después de su golpe de mano recibió la noticia de una insurrección en Madrid. Cierto que Murat aplastó el levantamiento, matando a cerca de mil personas; pero cuando se supo esta matanza, estalló una insurrección en Asturias que muy pronto englobó a todo el reino. Debe subrayarse que este primer levantamiento espontáneo surgió del pueblo, mientras las clases «bien» se habían sometido mansamente al yugo extranjero. De esta forma se vio España preparada para su reciente actuación revolucionaria y se lanzó a las luchas que han marcado su desarrollo en el presente siglo.» («New York Daily Tribune» 9-9-1854).
Frente a ese hilo morado de nuestra historia se confronta el hilo que también ha mantenido el imperio, la monarquía, la tiranía… habiéndonos enfrentando en distintas batallas.
Sin duda el 500 aniversario de la Revolución Comunera será el mejor momento para que la democracia, la libertad, la soberanía, un futuro digno… gane por fin la guerra al tirano.
1808 es la prueba evidente de que la gente no falla, de que se «echará a las calles», porque es en ellas donde se ganan las batallas.
Desde 1521, porque nadie es más que nadie.
Adelante la República feminista y comunera.
Izquierda Castellana, 2 de mayo de 2020
