“Soy esa Juana Rivas Gómez a la que tanta gente está juzgando. Sin saber prácticamente nada de la auténtica pesadilla de terror a la cual nos estamos enfrentando mis dos hijos y yo”.

Reproducimos íntegra la carta hecha pública por Juana Rivas, escondida desde el 26 de julio y en busca y captura desde el pasado 8 de agosto para evitar la orden judicial que le obliga a entregar a sus dos hijos de de 11 y 3 años a su padre, Francesco Arcuri, a quien los tribunales le concedieron la custodia provisional de los menores. En 2009 Arcuri fue condenado a tres meses de prisión por «lesiones en el ámbito familiar» y se le impuso una orden de alejamiento de su mujer durante un año y tres meses.
«Hola a todos y todas,
Soy esa Juana Rivas Gómez a la que tanta gente está juzgando. Sin saber prácticamente nada de la auténtica pesadilla de terror a la cual nos estamos enfrentando mis dos hijos y yo.
No tendríamos que estar así.
Ante todo muchísimas gracias, a todos aquellos que conocéis la empatía y desde lejos y cerca nos estáis apoyando. No tengo suficientes palabras de agradecimiento, pero sí un corazón que se expande sin límites hacia las personas con humanidad.
Como dije esta ayer estoy huida, pero no siento que esté haciendo nada malo, pues la ley es la primera que se la han saltado a la torera desde el principio.
Si la ley se hubiera aplicado no estaríamos aquí.
