La Asociación Berciana de Agricultores admite que se han visto afectados la práctica totalidad de los frutales de pepita, una situación sin precedentes en los últimos 20 años
Las heladas de la pasada semana, y el granizo del fin de semana han producido un daño sin precedentes en los últimos años en el campo berciano, que habla de “siniestro prácticamente total” y situación de “quiebra técnica” con casi un 100% de los frutales de pepita afectados. Las cooperativas ya se plantean la posibilidad de presentar EREs (Expedientes de Regulación de Empleo) en plantillas que podrían sumar actualmente alrededor de 200 trabajadores entre fijos y discontinuos.
El presidente de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA), Ángel Gallego, y su director técnico, Pablo Linares, hicieron este miércoles balance de los daños ocasionados por las heladas sucesivas en las madrugadas del jueves al viernes y del viernes al sábado, especialmente la primera, en la que la temperatura bajó hasta los -4,5 grados centígrados. La afectación es casi total en pera y manzana (entre un 95 y un 100%, señaló el presidente) hasta el punto de que los agricultores se plantean no recoger el poco fruto que se podría salvar. Los efectos son menores (hasta el 70%) en los cerezos, especialmente en los árboles situados a mayor altitud, si bien la situación complica el arranque de la Marca de Garantía, que se estrena precisamente este año.
Los efectos de la helada de este año se suman a la merma de alrededor de la mitad registrada en la campaña anterior, lo que unido a los altos costes de producción lleva a la ABA a solicitar a la administración ayudas tanto para las empresas como para los propios agricultores en forma de créditos blandos u otras fórmulas. Ante esta sitaución, Gallego reconoce que las cooperativas de frutas estudian presentar regulaciones de empleo en plantillas que superan los 200 trabajadores (entre fijos y fijos discontinuos -que trabajan entre octubre y junio), amén de los temporeros que se contratan de forma puntual para las recogidas.
Apenas cuentan con seguros un 10% de las plantaciones, en las que el minifundio imperante en la comarca también dificulta la extensión de los sistemas antiheladas. Con todo, el presidente del colectivo sugirió la posibilidad de volver a solicitar ayudas para la instalación de mecanismos que combatan estas inclemencias del tiempo. “La situación es excepcional y gravísima”, insistieron los responsables de la asociación, que añadieron que la repercusión se extenderá a la economía general de la comarca habida cuenta de que “en El Bierzo se queda el 80 ó 90% del dinero que se genera” en el campo.
La situación también afecta a los viñedos hasta el punto de que el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo ya ha anunciado la solicitud al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente la declaración de zona catastrófica. Las primeras estimaciones realizadas por el equipo técnico del Consejo Regulador indican una pérdida de cosecha de entre un 70 y un 80 por ciento de la producción, según las zonas. Las parcelas menos afectadas por las heladas han sido las laderas más altas que se encuentran orientadas al sur. El resto permanece en un estado de catástrofe total.
