
Considera que hay «muy buenas administraciones medioambientales» y, aunque no conoce la declaración de impacto en torno a ello, afirma que no tiene que pensar que no se haya realizado con la misma escrupulosidad. Asevera que, cuando se presente en el Congreso la proposición no de ley, tomarán una posición al respecto pero «siempre con sensatez»
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, defendió la labor de las administraciones en torno a la mina de uranio de Retortillo y la declaración de impacto medioambiental que ahora critican diversos sectores de la población. «Parto del supuesto de que tenemos muy buenas administraciones medioambientales. Hemos mejorado en el cuidado del medio ambiente. Siempre se ha hecho con una enorme escrupulosidad. No tengo que pensar que se ha hecho de manera diferente», comentó.
Sin embargo, en una visita a Salamanca, aseguró que la seguridad siempre es lo más importante por lo que «hay que hacer caso a lo que se vaya definiendo desde el punto de vista técnico» desde el Consejo de Seguridad Nuclear, «muy estricto en sus informes y con unos técnicos extraordinarios». Por ello, restó importancia a las críticas que, en el acto en Salamanca de este lunes, tuvieron lugar con una concentración. «En cuestiones energéticas me gusta mucho escuchar a todas las personas que tienen criterio y conocimiento técnico de la cuestión. Es lo que hará siempre el Ministerio».
Sobre la proposición no de ley que ha anunciado presentará Unidos Podemos, a través del miembro de Equo Juan Antonio Lopez de Uralde, no ha tomado ninguna posición. «Cuando veamos la proposición no de ley tomaremos la posición», pero «siempre con sensatez», afirmó.
Carbón
En lo referente a las protestas sobre el carbón, Nadal aseveró que la fuente de energía tiene un papel fundamental en el mix energético español. «Estamos en la necesidad de utilización de todas las tecnologías disponibles. Cada vez más se utiliza la energía renovable como fuente de energía eléctrica pero el complemento necesario sigue siendo el carbón».
De hecho, afirmó que, en la medida de lo posible, se intenta que el carbón nacional sea el quemado aunque las normativa de la Unión Europea impide discriminar al carbón nacional y extranjero. «Hemos podido hacer la cuestión de los diez euros adicionales por tonelada pero se impide que se pueda discriminar por el origen del producto».