La situación es «cada día más complicada», según los ganaderos. Al precio mínimo de la leche y la liberalización del mercado con la desaparición de las cuotas se suman hoy anuncios de cierres como la de la planta de Lauki en Valladolid, o el de la empresa transformadora Ornua, en Ávila, que dejará de recoger la leche.
En León el sector resiste a duras penas. Así lo entiende Matías Llorente, diputado provincial y secretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de León (UAG), que teme que los malos tiempos sólo han hecho que comenzar.
En España, durante 2015, cerraron 600 explotaciones ganaderas, 68 de ellas pertenecientes a Castilla y León, y el escenario para los productores se mantiene en la incertidumbre de saber si van a poner continuar en su actividad o tendrán que abandonar.
Crisis coyuntural
Llorente, insiste en que se trata de una crisis coyuntural que precisa de medidas permitan a los pequeños productores subsistir. Y hay que tomar decisiones urgentes. «No se entiende que en España se importen cuatro millones de litros de leche al año y que cueste vender los seis millones que se producen», lamenta.
En la actualidad, el precio que se está pagando es de 0,30 euros por litro para ‘ganaderías sostenibles’ y 0,27, para el resto de granjas y se prevé que sigan bajando ya que se sigue importando producto del excedente francés.
Una situación que se prevé que se agravará a partir de abril, cuando el coste de producción está fijado entre los 0,34 y 0,36 euros por litro, por lo que las pérdidas aumentan exponencialmente y para muchos ganaderos el mantenimiento de las explotaciones será imposible en esta producción.
Un seguro ‘salvavidas’
Por eso, una de las medidas que proponen las organizaciones sindicales para evitar posibles cierres es “la creación de un seguro que cubra las pérdidas de los ganaderos”, explica Llorente. Una medida que se han comprometido a tomar los procuradores en las Cortes y que desde las organizaciones agrarias esperan ver cumplida en el corto plazo.
Otras de las propuestas que se plantean para la solución de los problemas del sector son «la refinanciación de la deuda actual de los productores y la garantía de que se recoja la leche», detaca Llorente. Y, en caso de que la crisis obligue al cese de la actividad, “pagar los abandonos”.
460 explotaciones
Seguir produciendo o pagar los abandonos. No hay más alternativas. Es la segunda de ellas por la que ha optado la empresa Lauki, perteneciente al grupo francés Lactalis, que ha adelantado la noticia del cierre de su planta en Valladolid para el próximo mes de junio, lo que supondrá, a su vez, el fin de pequeñas explotaciones en varias provincias. “Lauki abandona sin más. La planta daba beneficios pero ante este panorama prefieren cerrar y quedarse con el capital y los beneficios”, afirma Llorente.
El secretario general de UAG lamenta la no intervención de la Unión Europea para paliar la actual situación. Hasta el momento, las 460 explotaciones ganaderas que hay en la provincia se mantienen gracias a que «los precios de los cereales están en mínimos», señala Llorente, quien refiere, además que aquellas que tienen «base tierra están aguantando algo mejor».