El feminismo en la cultura popular castellana
Estos días se celebra en diferentes localidades castellanas la festividad tradicional de las Ágüedas, también conocida como de las Alcaldesas. En este tipo de fiestas, en las que se reivindica la igualdad, las mujeres expresan la necesidad de recuperar unos derechos que la cultura machista y patriarcal les arrebató. En la imágen, las mujeres danzan ante el «pelele» en llamas, símbolo que representa al macho opresor y que es objeto de la venganza festiva.
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Las Alcaldesas.
Hay en lugares de Castilla donde las mujeres han celebrado durante siglos fiestas reinvidicativas sobre la igualdad de la mujer y la oportunidad de recuperar unos derechos que la cultura machista las robó, es ahi donde surge la fiesta de las alcadesas.
La fiesta es importante debido a su significado histórico y reinvidicativo sobre las luchas contra el patriarcalismo desde una perspectiva popular, en el marco nacional castellano.
Así podemos encontrar la festividad de las Alcaldesas en Zamarramala ( Segovia ) donde cada 5 de Febrero las mujeres simbólicamente toman el poder del pueblo, y sus maridos han de «obedecerlas ahora a ellas»
La fiesta transcurre mientras las mujeres al mando de las mayordomas o alcaldesas toman el mando absoluto del pueblo, ataviadas con el traje tradicional donde entre otros actos se quema al «pelele», que es un muñeco que representa al macho opresor y es objeto de la venganza festiva. Asimismo las alcaldesas bailan al son de la jota emulando a sus antepasadas, también hay procesión reivindicativa y se acude a una comida popular para tod@s, que eso sí, deben preparar los hombres.
En otras zonas de Castilla también se celebra esta fiesta reinvidicativa y hay ejemplos como Alba de Tormes ( Salamanca ) donde las mujeres no salen con sus trajes populares porque según dicen, NO LAS DEJA EL CURA, o en Espinosa de Henares (Guadalajara) donde los hombres han de estar en las puertas de las casas con delantal y una escoba según el dictado tradicional, y más tarde, las
mujeres hacen una hoguera que se enciende en la plaza y es escenario de una batalla festiva entre hombres y mujeres, donde los hombres deben apagar la hoguera y las mujeres impedirlo, para entrar a dicha hoguera. Tod@s los hombres han de pagar su entrada y ser elegidos por alguna mujer para poder participar.
La tradición a estas fiestas habría que buscarla en las festividades reivindicativas de Roma, en las que por unos días los miembros marginados de la sociedad como mujeres, esclavos o niños, tomaban un poder relativo durante el tiempo que duraban los festejos.
