Sobrecarga de trabajo
De hecho, si en el año 2000 el grupo de consenso de Atención Primaria, en el que participaban las organizaciones Semfyc, Sermergen y Cesm, elaboró un documento que establecía que para ofrecer una atención de calidad era necesario que un médico no tenga más de 1.200 personas adscritas, que no atienda a más de 25 pacientes al día y que pueda dedicarle diez minutos a cada una de ellas, la situación actual sigue alejándose de lo reivindicado hace 16 años. Según la encuesta de la OMC, el 52,5% de los médicos de cabecera tiene una clara sobrecarga de trabajo, con entre 1.500 y más de 2.000 personas adscritas cada uno, lo que equivale a una media de entre 34 y más de 44 visitas de pacientes diarias, y otro 34,6% tiene un cupo de entre 1.000 y 1.500 pacientes. De hecho, en situaciones normales de trabajo, un 52,8% de los médicos encuestados ha reconocido tener que atender a entre 25 y 40 personas diarias, otro 30,1% a entre 41 y 50 pacientes y un 11,2% de los médicos a más de 50 personas al día, el doble de lo recomendable.
La situación empeora, y mucho, en momentos de incremento de demanda y vacaciones, cuando un 35% de los facultativos atiende a más de 41 personas diarias y otro 34,6% a más de 50 pacientes. Aunque entre los pediatras la carga de trabajo es menor, el porcentaje de quienes atienden a más de 40 niños al día aumenta del 15% a casi el 50% en periodos especiales.
“Los recortes en sustituciones y escasa reposición de plantilla sin duda son responsables de este incremento de pacientes al día, que no contribuyen a que se pueda dar una atención con la calidad que los pacientes merecen”, dicen desde la OMC. De hecho, en situaciones normales, en el 66% de las ocasiones la plantilla de médicos no está completa toda la semana, un porcentaje que aumenta al 85,7% en periodo vacacional. Pero los recortes en personal no sólo afectan a Atención Primaria. Desde el año 2012 a 2015, el Sistema Nacional de Salud ha pasado de 505.185 empleados a sólo 475.465, es decir, ha perdido cerca de 30.000 trabajadores.
Según la encuesta de la OMC, el 52,5% de los médicos de cabecera tiene una clara sobrecarga de trabajo
Para los pacientes, la saturación de los médicos puede verse reflejada, además de en una calidad y tiempo de atención deficientes, en un aumento de los días de demora para ser recibidos. Si en situaciones normales casi un 30% de los médicos tiene una demora de dos días o más para atender a sus pacientes, en situaciones especiales o periodos vacacionales este porcentaje aumenta a más del 50%. De éstos, un 11% tiene una demora de más de una semana. Estas situaciones pueden “suponer una gran preocupación para los pacientes con algún problema de salud”, lo que finalmente acaba llevando a una “saturación de los servicios de urgencia”, denuncian desde la OMC.
Para los médicos, la pérdida de poder adquisitivo también ha sido notable: de entre un 10% y un 30% para el 87,4% del personal facultativo encuestado, y de más del 30% para más de un 8% de los médicos y médicas. Otra de las quejas de los doctores es el tiempo de formación continuada durante la jornada, que para el 67% de los médicos de trabajo se reduce a menos de 25 horas al año, algo que la mayoría de ellos suplen dedicando varias horas semanales de su tiempo libre a esta formación necesaria para estar al día de innovaciones, tratamientos y avances para una mejor atención a los pacientes.

