El Parlamento de Cataluña, con el apoyo de la mayoría absoluta de sus diputad@s, ha decidido respaldar la Hoja de Ruta hacia la apertura de un Proceso Constituyente que culmine con la proclamación de la República Catalana.
Mientras esto ocurría, el Presidente en funciones del Gobierno español que cuenta, hoy por hoy, con una mayoría de rechazo después de las elecciones generales del 20D en el Parlamento español, realizaba a través de RTVE una alocución amenazante para el Pueblo de Cataluña, si éste tal y como está ocurriendo decide ejercer sus legítimos derechos democráticos.
El argumentario de la derecha españolista, seguido en lo fundamental por la pseudo-izquierda de tal tendencia, es que no se puede avanzar en ningún Proceso Democrático-Constituyente en el Estado español, por amplio que sea el apoyo popular a éste, si no es siguiendo los cauces que marca la Constitución post-franquista de 1978. Fuente de toda «legitimidad democrática», según ellos.
Nuestra visión histórica de la legitimidad democrática es muy distinta. La única legalidad constituida en base a la legitimidad democrática en el Estado español en el S. XX fue la legitimidad republicana (la de la lI República), asaltada por el fascismo internacional en colaboración con el fascismo español de forma absolutamente criminal.
La Constitución monárquica del 78 fue impuesta a los Pueblos del Estado español, que ofrecieron una fuerte resistencia bajo el chantaje de la intervención militar, tal como se visibilizó en el pronunciamiento del 23F de 1981. Ni tan siquiera se preguntó a la sociedad sobre la forma de Estado que consideraban más idónea: monarquía o república.
Siendo muy conscientes de la escasísima legitimidad democrática que el Régimen del 78 tenía, sus propios creadores-fundadores construyeron un blindaje de éste que lo hace materialmente irreformable.
El acuerdo de las fuerzas parlamentarias soberanistas que ha permitido la elección del nuevo Presidente de la Generalitat y la conformación de un Gobierno favorable a impulsar la puesta en práctica de la Hoja de Ruta aprobada por mayoría absoluta el 9 de noviembre en el Parlament -es decir, la puesta en marcha de un Proceso Constituyente hacia la conformación de la República Catalana-, ha encendido todas las luces de alarma en el entramado institucional-mediático del bloque dominante español y sus agentes políticos, los viejos y los nuevos.
En la resolución que el Parlamento de Cataluña tenía que tomar, al menos coyunturalmente, residía, entre otras cuestiones de primera importancia política, la capacidad o no de intervención de los nuevos instrumentos políticos que el Sistema ha creado para relegitimar, después de algunas reformas, el Régimen del 78. Bloquear el proceso les hubiera permitido obtener un tiempo precioso para afilar y poner en marcha esa estrategia. Profundizar en el proceso tal como finalmente ha ocurrido les quita esa oportunidad.
La posición en el debate de investidura y posteriormente de Podemos y sus coaligad@s en Cataluña, Catalunya Sí que es Pot, es todo un ejemplo de lo que decimos. Podemos y sus aliad@s en Cataluña han votado y por tanto han formado bloque con el Partido Popular y Ciudadanos para impedir el avance de un Proceso Constituyente democrático. Como es bien sabido, el PP y Ciudadanos son «demócratas y adalides de la justicia social de toda la vida». A pesar de ello la nueva marca del Régimen no ha tenido inconveniente alguno en sumar sus votos a esos representantes del españolismo más rancio, antisocial y antidemocrático. Eso sí, se permiten el lujo de criticar a las CUP por llegar a acuerdos con aquellos que están por impulsar un Proceso Constituyente y democrático en Cataluña.
Desde IzCa queremos saludar nuevamente la puesta en marcha del Proceso Constituyente del Pueblo de Cataluña y expresar nuestro pleno y absoluto compromiso con la defensa de éste desde Castilla, porque finalmente el dilema ante el que nos encontramos es «avance democrático o consolidación del Régimen monárquico postfranquista del 78», en Cataluña, pero también en el conjunto del Estado español y por tanto en Castilla.
Izquierda Castellana
Castilla a 12 de enero de 2016
