Hay varias cosas que hacen a las candidaturas de Unidad Popular en Castilla las únicas opciones político-electorales objetivamente útiles a las clases trabajadoras del mundo urbano y del mundo rural, tan importante en nuestra tierra. La primera de ellas es el diagnóstico que se hace sobre la situación actual, sobre la crisis de legitimidad del modelo político y económico que actualmente sufrimos. Desde la perspectiva de Unidad Popular, éste ya no tiene utilidad alguna para las mayorías sociales, no sirve para resolver los problemas que nos afectan. Por el contrario, se acumulan las expresiones de sus taras estructurales que amparan cosas tales como la corrupción, la ineficacia en la gobernanza, la involución democrática, la represión, la violencia de género y el machismo, la precarización social, etc. El Régimen del 78 solo es útil a la minoría que detenta el poder económico y a todo el entramado político-mediático e institucional, la vieja y la nueva casta, que servilmente se pone a las órdenes de sus señoritos: el capital financiero español y la Troika.
La interrelación de los nuevos partidos del Régimen del 78 y los medios de comunicación es todo un ejemplo de lo que decimos. Los unos sin los otros difícilmente sobrevivirían.
Ese diagnóstico, asumido de forma coherente, sólo puede llevar a una conclusión: la necesidad de impulsar un auténtico proceso democrático constituyente. Los Procesos Constituyentes, que a través del empoderamiento de las gentes y de los Pueblos nos lleven a la elaboración de un modelo político, social y económico que sirva realmente como un marco jurídico-político en el que se puedan plantear soluciones auténticas a los problemas de la mayoría social.
Somos muy conscientes de que eso no es tarea fácil, que poner en marcha ese proceso costará tiempo y esfuerzo. Y eso es la segunda gran diferencia de Unidad Popular con las otras candidaturas que se presentan en Castilla: la voluntad política de impulsar ese proceso de Cambio Constituyente. Para ello se buscarán todas las alianzas sociales y políticas que permitan llevarlo a cabo. Es por esto que decimos que el trabajo principal de la Unidad Popular empezará a partir del 20D.
El Régimen -y muy especialmente sus medios de comunicación- conoce perfectamente estos planteamientos, que por otra parte son públicos y notorios. Es por ello que no sólo no nos dan ni agua, sino que intentan ocultar al máximo nuestra existencia.
A pesar de ello, Unidad Popular tendrá unos resultados más que dignos el 20D; y esto se deberá única y exclusivamente al trabajo de l@s activistas y personas que colaboran con la candidatura, así como a la implantación social de ésta, pero desde luego no a la promoción mediática. Resultados dignos que serán lo suficientemente importantes como para que, en confluencia con otras fuerzas rupturistas del conjunto de Pueblos de Estado, conformemos una masa crítica suficiente para poner en marcha los Procesos Constituyentes.
Serán millones de personas las que votarán de una u otra forma por la ruptura con el Régimen del 78 y serán muchos l@s diputad@s que representen esa opción en la XI legislatura del Parlamento Español.
No tengamos duda alguna de que esa dinámica, que es la que l@s trabajadores/as y Pueblos del Estado español necesitan, se pondrá en marcha y será imparable. Ello sólo depende de nuestra inteligencia y de nuestro corazón.
El 20D nos vemos en las urnas. A partir del 21D, nos vemos en las calles.
Izquierda Castellana