Enfermería: simulacro de examen en la Plaza Mayor

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Aspecto de la Plaza Mayor. Foto: Gaspar Francés

Protesta contra el consejero de Sanidad por la supresión de las oposiciones señaladas para hoy

últimoCero.Valladolid:: Domingo, 22 de Noviembre de 2015 ::

«Yo tenía que estar hoy a las diez de la mañana en Económicas», «Y yo en la Politécnica», «Y yo en el Núñez…». Quienes así se expresan eran aspirantes a obtener alguna de las más de 500 plazas de Enfermería, cuyo examen estaba señalado para hoy domingo 22 por el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, y que ha sido suspendido cautelarmente por los tribunales. Los indignados opositores han realizado un simulacro de examen en el centro de la Plaza Mayor.

Más de un centenar de aspirantes a una plaza de Enfermería se ha dado cita ante el Ayuntamiento. «Nos hemos convocado libremente por Facebook y al margen de cualquier sindicato o partido, que han demostrado no ser merecedores de nuestra confianza. Nos reunimos para protestar por lo que consideramos una tremenda injusticia», comenta Mari Tere, una de «las enfermeras indignadas».

A las 12,25 horas, según las agujas del reloj de la Casa Consistorial, los concentrados se han sentado, han sacado un folio y un bolígrafo. «Comienza el No Examen. No vale copiar. No dejamos salir al baño…», han sido algunas de las advertencias transmitidas por una improvisada encargada de vigilar la simbólica prueba. Transcurridos unos minutos, todos han gritado: «¡Queremos un examen!» y «¡Oposición o dimisión!».

La exigencia de dimisión tenía un destinatario: Antonio María Sáez Aguado, consejero de Sanidad de la Junta, responsable de las oposiciones que debían de celebrarse hoy y a las que estaban llamados 14.000 aspirantes en Valladolid y 7.000 en León.

Algunos de los concentrados han depositado su ‘hoja de examen’ alrededor del llamado Árbol de los Deseos, instalado en la Plaza Mayor. «¿Qué debe hacer el consejero? A) Dimitir. B) Arreglarlo y dimitir. C) Dejar de mentir. D) Todas son correctas», se podía leer en uno de los folios.  En otro: «Queridos representantes políticos, sindicales y presidente del Colegio de Enfermería. Sabéis que cuando uno miente no suelen dejar regalos los reyes. Mi regalo este año después de pagar mi tasa reglamentaria para estabilizar mi futuro ha sido: NADA. He dejado esfuerzo, tiempo ¿para qué? Prefiero ser malo y que me traigan carbón. ¿O han cambiado las reglas y es mejor mentir?».

Otros mensajes eran más concisos y directos: «Quiero oposición»; «Las tasas están pagadas», o «Quiero una oposición. Consejero dimisión».

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