El viernes 20 de noviembre, coincidiendo con el 40 aniversario de la muerte de Francisco Franco, organizaciones y particulares convocamos un evento cultural de temática antifascista con grupos de hip hop, Bboys y DJ’s en una nave del polígono Mimbrera. Son muchos años denunciando la continuidad del Régimen surgido de la Transición con el franquismo en torno a estas fechas, y lo sucedido el viernes pone de manifiesto el fundamento y lo acertado de esta reflexión política.
Apenas había comenzado a sonar la música, tres furgonetas de UIP, numerosos coches patrulla de la Policía Municipal y también vehículos de la policía de paisano cortaron el acceso a la calle, obligaron a tod@s l@s asistentes presentes a entrar en la nave e irrumpieron en el local reteniéndonos. En ningún momento se notificaron las razones de la intervención. Entonces comenzó la identificación personal de cerca del centenar de personas que estábamos allí en esos momentos, con actitudes chulescas fuera de lugar, así como la toma de fotografías de los asistentes y de todos los rincones del recinto por un policía de paisano. Igualmente se produjeron en las inmediaciones de la nave identificaciones de quienes se dirigían al evento. La retención duró unos 45 minutos, los que tardaron en fichar a tod@s l@s presentes. Hasta aquí, los hechos.
Al día siguiente de hacer público el cartel que anunciaba las actividades, la policía “visitó” a l@s compañer@s que gestionan el local para advertirles de que podían hacer tranquilamente eventos similares o dedicarse al patinaje en ese espacio, pero que “tendrían problemas” si se juntaban con ciertos colectivos políticos de la ciudad. Pues bien, la excusa de la intervención fue que no se cumplía la normativa vigente para la realización de una actividad de ese tipo en el lugar. Sin embargo, la intervención conjunta de la Policía Nacional y de la Policía Municipal ocurrió a instancias de una petición de la Brigada de Información. Lógicamente, habría que ser muy ingenuo para pensar que el motivo real de la actuación policial era el incumplimiento de alguna normativa cuando su interés máximo fue el de fichar, y de paso, amedrentar. No tiene ningún sentido identificar a todos los asistentes a un concierto, excepto si es para engrosar su lista de activistas y de personas que son afines a un acto de carácter antifascista.
La actuación tuvo que ser suspendida; Para ser exactos, fue censurada por su contenido político. Como en los mejores tiempos de la dictadura, la cual, por cierto, era ensalzada a la misma hora en la Catedral de Valladolid. Valladolid, nuestra ciudad, que hoy día mantiene la concesión del título de Alcalde Honorífico a Franco. Pero no hay que irse 40 años atrás: Vivimos en una situación de endurecimiento de los diferentes mecanismos represivos al servicio del Régimen, como la Ley Mordaza, la Reforma del Código Penal, la vigilancia y control desproporcionados con el telón de fondo del terrorismo islámico, las multas y cárcel para los activistas… Pero tengámoslo en cuenta, atacan porque este Régimen está más débil que nunca; atacan porque lo necesitan para su supervivencia.
Queremos agradecer enormemente a la gente de la nave botijoindoor su valentía al no ceder a las amenazas policiales. Es un gesto de gran importancia política que les honra. Igualmente, agradecer a quienes iban a tocar y bailar el viernes por su disponibilidad y profesionalidad. Más pronto que tarde volveremos a vernos y lo intentaremos de nuevo. Nos disculpamos también ante toda la gente que asistió, aun sabiéndonos víctimas de esta vieja-nueva Inquisición, por no haber podido ofreceros lo anunciado.
Por último, no queremos dejar pasar la oportunidad para invitaros a participar en el acto solidario, antirepresivo y en defensa de los derechos sociales y políticos que tendrá lugar el sábado 28 a las 11:30 en el Centro Cívico de Pajarillos.
Frente a su represión, nuestra solidaridad
Publicado en últimoCero: Gran despliegue policial para abortar un concierto antifascista organizado con motivo del 20 N