En Portugal sería posible cambiar pero….

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Ver también: Elecciones en Portugal. La derecha no alcanza la mayoría absoluta y solo podrá gobernar con el apoyo del Partido Socialista.

Artículo de Duarte Correa, publicado en Sermos Galiza y traducido al castellano por Vitor Acuña para Pueblo Comunero

Podríamos ponerle otros dos títulos aún más llamativos a este primer análisis sobre las elecciones de ayer en Portugal y los tres serían correctos, el título “La troika bajó pero no ha tenido mal resultado” alguién diría que es exagerado pero no sería incorrecto pues quien aplicó los recortes, la coalición Portugal à Frente integrada por PSD y CDS que gobierna desde 2011, revalidó el primer puesto aunque con la pérdida de la mayoría absoluta, y el PS que fué responsable del acuerdo que impuso los recortes se mantiene como la segunda fuerza más votada. Entre ambas candidaturas tuvieron casi el 70% de los votos.

El otro titular podria ser “Importante retroceso de la derecha y avance de quienes luchan”, pues la coalición gubernamental perdió un 12% del apoyo electoral conseguido en 2011 lo que supone la pérdida de la mayoria absoluta y las dos fuerzas que se opusieron a la firma del memorando que abrió la puerta a la intervención de la troika en Portugal avanzaron obteniendo un 18,48% de apoyo del electorado portugués.

En las últimas semanas diversos medios de comunicación gallegos y del estado español al hablar de las elecciones portuguesas resaltaban una supuesta situación económica mucho mejor que la que tenía el país en 2011, antes de la intervención de la troika, señalando la reducción de las tasas de desempleo y el aumento del PIB. Ese mismo mensaje pero amplificado miles de veces era el que estaban recibiendo los portugueses y portuguesas en los últimos meses, un mensaje que era único en los medios de comunicación de masas, en los portavoces de los partidos gobernantes, en los poderes económicos y en las instituciones europeas; un mensaje que tenia el objetivo claro de convencer al electorado de que no hay alternativa a las políticas de recortes aplicadas por el gobierno.

Ante este mensaje hubo una respuesta ambivalente, aunque no nos guste la decisión debemos reconocer que una parte muy importante del electorado dio su apoyo a los responsables políticos de que el país tuviera el mayor retroceso social desde 1974 como muy acertadamente señalaba en el último número de Sermos Galiza el periodista portugués Bruno Carvalho, un retroceso que en los últimos años provocó que abandonara el país camino de la emigración el 5% de su población y que la desigualdad y la exclusión social afecten a más del 25% de l@s portugues@s. No sabemos si ese apoyo a los partidos de la troika fue porque de verdad ese sector del electorado considera que vive mejor que hace cuatro años o por el miedo a lo desconocido y a perder lo poco que tiene, dado que el discurso del miedo y del mal menor también estuvieron presentes en esta campaña electoral.

Las dos fuerzas que se opusieron al memorando que supuso la llegada de la troika y que estuvieron en estos cuatro años en la Asamblea y en la calle rechazando los recortes y en defensa de los derechos laborales y sociales, la CDU ( coalición del Partido Comunista Portugues y Los Verdes) y el Bloco de Esquerda no tuvieron malos resultados, por el contrario ambos aumentaron su votación pasando el voto de la izquierda real de un 13,07% en 2011 a un 18,49% y la presencia parlamentaria de 24 a 36 escaños.

El Bloco de Esquerda, que perdiera la mitad de su representación en las elecciones de 2011, se sitúa ahora como tercera fuerza con un 10% de votos y 19 escaños, un resultado que supone aumentar en 11, los escaños conseguidos hace cuatro años, que demuestra que no les ha afectado la presentación de varias candidaturas integradas por personas que abandonaron la organización en los últimos años. La intensa campaña de la candidatura bloquista encabezada por Caterina Martins ha ido creciendo con el paso de los días y ya hacía presagiar un importante avance, pero no era imaginable que fuera tan grande, destaca la fuerte presencia en el distrito de Porto con cinco escaños y la recuperación del escaño de Braga. El resultado electoral permitirá estabilizar y dar mayor presencia en el conjunto del país a un BE que ultimamente había pasado por fuertes convulsiones internas que hoy parecen superadas.

En el caso de la CDU las previsiones no eran de un resultado espectacular pero si de un mayor avance, algo que incluso temía la derecha que puso en marcha en el último mes una dura campaña de ataques mediáticos contra PCP. La CDU tuvo un pequeño aumento de votos y en porcentaje, que le ha permitido conseguir 17 escaños frente a los 16 de 2011. Este pequeño avance confirma una vez más algo que l@s comunistas portugueses saben desde hace mucho tiempo, la presencia continuada en los conflictos sociales y el trabajo de esclarecimiento ideológico no provocan grandes saltos hacia delante sino que son semillas para pequeños avances y cimientos para mantener una base sólida. Como recordaba hace unas semanas el secretario general del PCP Jerónimo de Sousa su partido ha sido muerto y enterrado multiples veces por sus enemigos pero siguen en pie defendiendo los derechos de la clase trabajadora y de las clases populares.

La nota anecdótica de la jornada electoral es la aparición de un nuevo partido en la Asamblea, el Pessoas-Animais-Natureza que obtuvo un escaño por Lisboa.

Se abre un nuevo tiempo en Portugal con la pérdida de la mayoría absoluta por parte de la derecha pero creo que la incerteza durará poco ya que tendrían que cambiar mucho las cosas en los próximos días para que el Partido Socialista renegara realmente de las políticas de recortes y de la pérdida de soberanía nacional frente a las imposiciones de la troika. Quienes conocemos la historia de Portugal sabemos que el PS es uno de los partidos socialdemócratas europeos más obedientes a las directrices del gran capital y de las instituciones europeas, desde la actitud de Mário Soares como caballo de Troya del imperialismo en el proceso revolucionario posterior al 25 de abril hasta la llamada de Sócrates a la intervención de la troika pasando por unas negociaciones de adhesión de Portugal al Mercado Común Europeo que supusieron el desmantelamiento de sus sectores económicos básicos. Tiempo al tiempo.

 

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