Sandra Castañeda: «Sólo en un contexto de estados laicos y de democracias fuertes las mujeres vamos a tener garantías de que se cumplan nuestros derechos»
«Las mujeres se hacen invisibles para la atención sanitaria, para el diagnóstico y el tratamiento de muchas enfermedades. Sus síntomas son confundidos, minimizados o no son correctamente diagnosticados. Sus quejas son frecuentemente atribuidas a etiología psicológica o psicosomática. Todo esto hace necesario replantear en qué se ha basado la ciencia para conocer los problemas de salud de los hombres y mujeres». Estas palabras, escritas por la organización Entrepueblos, sirven como introducción a la gira que desde este martes al sábado está realizando la abogada Sandra Castañeda por Sevilla, Valladolid y Barcelona.
Nacida «por accidente» en los EE.UU., Sandra vivió en Nueva York hasta los 10 años. A esa edad se trasladó con sus padres a Colombia, donde más adelante estudiaría la carrera de Derecho. Su militancia en el feminismo comenzó en esos años, ya que estando en la universidad militó en la asociación Mujer y Desarrollo. Después se incorporaría a la ONG Viva la Ciudadanía, hasta que en el año 2000 se instaló en Chile, donde entró a formar parte de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe. Sandra, que actualmente vive en Quito, ejerce como coordinadora general de esta red.
Esta organización se creó en el año 1984 y cuenta con el respaldo de 27 países, 580 organizaciones y 200 personas afiliadas. «Somos una red feminista que está reconocida como una de las organizaciones más vanguardistas en el tema de los derechos sexuales y reproductivos. Desde esta red abanderamos la despenalización del aborto en la región de América Latina y el Caribe, un tema que hemos seguido defendiendo incluso en las situaciones más difíciles, como ante los gobiernos de la derecha o las persecuciones políticas y de la Iglesia», comenta Sandra Castañeda.
La red, según explica, está enfocada al apoyo técnico: «Somos una organización de tercer nivel. Eso significa que no hacemos una intervención directa en los países, sino que apoyamos a organizaciones de base de mujeres indígenas, afrodescendientes, asociaciones que trabajan por la diversidad sexual…».

Una de las campañas realizadas por la red.
La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe compagina la incidencia política ante organizaciones internacionales como las Naciones Unidas con el intercambio de experiencias y conocimientos entre sus organizaciones. Una de sus principales luchas es la despenalización del aborto, una práctica que está completamente prohibida, aún a riesgo de la muerte de la madre, en siete países de América Latina. «Nuestro eje de trabajo es la salud de las mujeres. Incidimos en la mortalidad materna, en los bajos presupuestos que los gobiernos de América Latina y del Caribe destinan a la salud, ya que ninguno sobrepasa el 8% de su PIB, y apostamos por la educación sexual de los jóvenes», comenta esta abogada.
Dentro del área de formación, esta red creó una iniciativa llamada Universidad Itinerante que ofrece una formación política a las organizaciones de mujeres. «Funciona desde hace unos veinte años. Tenemos tres objetivos: facilitar una conceptualización en temas de género e igualdad, dar herramientas teóricas y prácticas para interpretar las políticas públicas de salud y generar procesos de construcción de agendas de incidencia política», explica Sandra.
Problemas y retos
Uno de los principales problemas de esta red es su financiación. «Nuestros recursos provienen de la cooperación internacional para el desarrollo, pero el gran recorte que se ha producido nos ha llevado a tener que trabajar con el 15% del presupuesto que se destinaba a la red hace diez años. Debido a nuestro posicionamiento, también hemos tenido graves recortes. Durante el gobierno de Bush, éste aprobó una ley mordaza que vino acompañada de la prohibición de financiar a cualquier organización que defendiera el aborto. De un día para otro nos quitaron una partida de alrededor de medio millón de dólares», explica Sandra Castañeda.
Ni siquiera los gobiernos de la «nueva izquierda latinoamericana» han conseguido mejorar la situación. «La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, está estableciendo alianzas con los evangélicos. Rafael Correa ha llegado a hacer declaraciones en las que se refería a las feministas como esas gorditas feas que le van con cuentos sobre los derechos sexuales y reproductivos y Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, abusó sexualmente de su hijastra y penaliza todo tipo de abortos», resume Sandra.

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe basa su trabajo en el establecimiento de alianzas entre el sur y el norte. En el caso de España, esta organización se ha vinculado con CAPS (Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris), Entrepueblos, la Fundación Haurralde del País Vasco, el espacio Entre Mujeres de la Fundación Atenea de Madrid, así como con la filósofa Amelia Valcárcel. Esta red también ha establecido alianzas con otros países europeos como Holanda, con la red Arrow de Asia, así como con las redes YWCA e IPPF de África.
Actualmente, según reconoce Sandra Castañeda, uno de los principales retos a los que se enfrentan es el de hacer incidencia sobre la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un documento que ha sido adoptado durante la Cumbre de las Naciones Unidas que se ha estado celebrando desde el pasado 25 al 27 de septiembre en Nueva York. «Se trata de una agenda global que reemplaza a los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En ella hay propuestas para eliminar la pobreza, frenar el cambio climático, favorecer la soberanía alimentaria o garantizar la equidad de género. Nuestro principal desafío ante esta Agenda 2030 es fortalecer nuestra capacidad de trabajo en red«, explica Sandra.
Otro de sus objetivos es seguir haciendo incidencia política. «Sólo en un contexto de estados laicos y de democracias fuertes las mujeres vamos a tener garantías de que se cumplan nuestros derechos. Eso pasa por fortalecer la participación, generar ciudadanías más vibrantes, repolitizarnos y potenciar el movimiento feminista en América Latina, ya que éste ha sido un blanco permanente de los ataques de los sectores conservadores y de la Iglesia», comenta al respecto esta abogada.
Sandra Castañeda, que el 29 de septiembre viajó a Sevilla para participar en la mesa de debate `Nuestros cuerpos, nuestras vidas´ y este martes ha estado en Valladolid para impartir la charla `Tejiendo redes para disfrutar de nuestra salud: retos y propuestas´, finalizará su gira por España en Barcelona. Esta ciudad la acogerá los días 2 y 3 de octubre, fechas en las que participará en un encuentro llamado `Els nostres cossos, les nostres vides… Aportacions feministes a la salut´ que se celebrará en el Espai Jove La Fontana (C/ Gran de Gracia, 190-192). Este encuentro también contará con la asistencia de integrantes de colectivos como el Col•lectiu de Boston, el RSMLAC, CAPS, la Xarxa de Dones per la Salut, El parto es nuestro, APFCIB, Ecologistas en Acción, Jo sí salut Universal, la Xarxa de Migració, Gènere i Desenvolupament o Prostitutes indignades. Después, del 6 al 9 de octubre, Sandra estará en México, donde participará en la segunda reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe.