Fiel a su cita de todos los 25 de cada mes la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Adavasymt) volvió a concentrarse en la plaza de Fuente Dorada para pedir: «¡Por el respeto y la igualdad. Lucha contra la violencia hacia las mujeres!». A la convocatoria, por primera vez, han asistido tres concejales del PP en el Ayuntamiento de Valladolid.
El acto comenzó, como desgraciadamente es habitual, con la lectura de los nombres de las mujeres asesinadas desde el 25 de agosto. Nueve nombres, cada uno de los cuales ha ido acompañado de una máscara blanca que ha sido depositada en el suelo.
Tras guardar un minuto de silencio, se ha procedido a dar lectura a otras noticias aparecidas en prensa relacionadas con la violencia machista. «No sólo son los asesinatos», dijo una representante de la asociación convocante, que en esta ocasión, por vez primera ha contado con la presencia de tres concejales del PP en el Ayuntamiento de Valladolid: Carlos Fernández, Mayte Martínez y María Victoria Diez. También estaban Victoria Soto (PSOE) y Rosalba Fonteriz (Valladolid Toma la Palabra), entre las 150 personas congregadas en la plaza.
Balance
La concentración de finales de septiembre ha servido para Adavasynt para hacer «balance de un verano negro». «Negro porque las cifras de mujeres asesinadas no ha disminuido y día tras día hemos visto, leído, escuchado noticias de mujeres víctimas de la violencia machista, asesinadas. Desde el comienzo del verano en junio han sido asesinadas 43 mujeres y 7 menores, cincuenta víctimas en tres meses. Cincuenta vidas que suponen la confirmación de que algo no se está haciendo bien, de que está fallando el sistema creado, un mecanismo originado con el ideal de prevenir, tratar y en definitiva de luchar contra la violencia de género».
Adavasymt llama la atención que «bajo la supuesta efectividad de las campañas y de la publicidad, el machismo, la violencia y la desigualdad de género crece, se multiplica y transforma bajo nuevas representaciones y con nuevos protagonistas».
Un ejemplo de lo anterior, la asociación lo ha encontrado en Salamanca, «ciudad que ha sido noticia por sus denominadas fiestas con altos contenidos sexuales. Estas fiestas suponen un reflejo real de como el machismo se encuentra anclado y cada vez más visible en la juventud, fiestas caracterizadas con el manoseo por parte de la clientela, de hombres, de jóvenes, fiestas donde el trato degradante hacia las mujeres es la regla general, donde estas son utilizadas como objetos de uso y disfrute, objetos de todos, para todos y al alcance de cualquiera que toque. Como es lógico dichas actividades de un mal llamado ocio, además de generar las críticas del Instituto de la Mujer han originado el comienzo de investigaciones por parte de la policía, solucionándose al parecer con su prohibición. Pero… ¿se ha terminado realmente el problema?».
«Es de imaginar que estos hechos», añade Adavasymt, «se relacionan directamente con la percepción de la juventud sobre la igualdad de género, con la percepción del cuerpo propio, del cuerpo de la mujer y con la errónea idea social de que todo está hecho, de que la igualdad entre mujeres y hombres se ha conseguido».
Según las cifras del estudio realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud publicado a principios de septiembre, más del 80% de los adolescentes y jóvenes españoles de 14 a 19 años afirma conocer o haber conocido algún acto de violencia entre género en parejas de su edad. «Estos datos», añade la asociación, «no hacen más que sembrar la duda sobre lo que las nuevas generaciones piensan, saben o creen saber acerca de las relaciones de pareja y sobre todo añade temor a la posibilidad de que lejos de lograr erradicar esta violencia, estemos perpetuando socialmente la existencia de la misma»,
Adavasymt llega a la conclusión de que algo se está haciendo mal «cuando tras los muchos años de lucha, las campañas de prevención y sensibilización y las innumerables noticias que muestran a las víctimas mortales de la violencia machista, los y las jóvenes se acercan más a estos peligrosos ideales de amor. ¿Estaremos acaso dando un enfoque equivocado? ¿Estaremos acaso retrocediendo en lo conseguido? Estas son las reflexiones que deberíamos hacernos, y que deberíamos poder hacer llegar a los responsables de las políticas de igualdad y educativas en este país».
Tras la lectura del manifiesto de septiembre de 2015, se ha informado de la Marcha contra la Violencia Machista, que tendrá lugar el 7 de noviembre en Madrid, a la que se ha invitado a sumarse.
La concentración se ha disuelto tras corearse los gritos de: «No se han muerto, las han asesinado».y «Ninguna agresión sin respuesta».